La producción de biodiésel en Argentina alcanzó 621.000 toneladas (t) entre enero y julio de 2026, lo que significa un 12% más en términos interanuales, pero también "el tercer acumulado más bajo en 17 años", subraya un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Pese al récord mundial, en el país no repunta la producción de biodiésel
La Bolsa de Comercio de Rosario advierte que ese biocombustible enfrena el acumulado más bajo en 17 años. Caída de las exportaciones y políticas nacionales explican el descenso. En ese contexto, la provincia de Santa Fe lidera el sector.

La entidad compara ese pobre desempeño del sector que domina la Provincia de Santa Fe con otra realidad: "la producción global se encamina a un récord de 69,5 millones de toneladas este año". Y advierte que otro biocombustible, el bioetanol, crece y alcanza máximos históricos.

El informe de Matías Contardi, Bruno Ferrari, Emilce Terré y Julio Calzada invita a comparar lo que sucede hoy con el inicio de la legislación nacional que motorizó al biodiésel, hace ya más de quince años.
Los investigadores de la Bolsa destacan que en 2010 se cumplía el primer año de vigencia de la Ley 26.093 que había creado un corte obligatorio de biodiesel y bioetanol en la Argentina, para el diésel y las naftas.
Ese año, con aquella regulación "la producción de biodiesel había alcanzado casi el millón de toneladas" pero "una década y media después, inclusive con una tasa de corte obligatoria más elevada, la producción es un 37% menor, decreciendo a una razón del 3% promedio anual".
Más adelante explica que el descenso de las exportaciones lo explican: "la otra gran pata de la demanda de biodiesel argentino es la exportación, que viene en franco descenso durante los últimos años".

El análisis destaca el papel que juega la provincia de Santa Fe, cuya industria "vuelve a explicar el grueso de la producción de biodiesel, pero cada vez en menor proporción", precisamente por el mismo problema con las ventas fuera del país.
En lo que va del año, tuvo origen santafesino "el 56% de la producción nacional", con una baja de 15 puntos porcentuales que el promedio de la última década. Para el mapa de la bota se trata de "el segundo registro más bajo".
A Santa Fe "le siguen la provincia de Buenos Aires, con el volumen elaborado más bajo en cuatro años y la provincia de La Pampa, con la producción más alta en siete. Luego, completan la lista las provincias de Entre Ríos y San Luis ambas con máximos productivos, desde el 2019 para la primera y desde el 2020 para la segunda".
Alcoholes
"Recorriendo el camino inverso al biodiésel, la elaboración de bioetanol marca una clara tendencia alcista, concatenando ya siete años consecutivos de incremento interanual de la producción acumulada hasta julio", describen los analistas de la entidad.

"De la mano del creciente uso de maíz como insumo principal y una extraordinaria cosecha 2025/26, el cereal representó el 65% de la materia prima utilizada en la elaboración, rompiendo un récord de toneladas procesadas de maíz para la elaboración de energía en la Argentina", señala.
Los alcoholes de maíz tienen tonada cordobesa en un 50% de la producción total. Y de Tucumán, el 20% de la producción nacional en base a caña de azúcar. "El 30% restante se divide entre las provincias de Jujuy, Salta, San Luis y Santa Fe; en las dos primeras la elaboración es a partir de caña de azúcar y en las dos últimas se utiliza maíz como insumo", detalla.
El mercado
El informe sobre biocombustibles recuerda que rige hoy la Ley 27.640 de agosto de 2021, que establece una tasa de corte obligatorio de bioetanol en naftas del 12% (y hasta el 15%) y para biodiesel en el diésel del 7,5%.
Dentro del universo del bioetanol, al igual que en la última década, en lo que va del 2026 prácticamente el 100% de las ventas en el mercado interno son explicadas por los cupos asignados por la Secretaría de Energía, es decir, por las ventas al corte.
Según Indec, no se registraron exportaciones de bioetanol en lo que va del año. Producción y consumo de bioetanol siguen la dinámica de la demanda de movilidad en la Argentina y la evolución de su corte.
En el caso del biodiesel, "el consumo es traccionado por dos grandes categorías: las ventas internas y las exportaciones. De las ventas internas, en promedio, el 98,6% es explicado por el abastecimiento del corte obligatorio y hoy es el principal driver de demanda para la industria en Argentina".

"Entre enero y julio del 2026 se embarcaron hacia el resto del mundo solo 89.000 toneladas de biodiesel, apenas por debajo del año pasado a esta altura y el menor registro desde que se comenzó a producirse biodiesel en Argentina", lamenta.
"España y Países Bajos fueron los únicos dos destinos. A esta altura del año, en 2018 ya se habían vendido al mundo más de un millón de toneladas. Hoy las exportaciones solo significan el 15% del consumo del biocombustible", se compara.
Hasta 2017 Estados Unidos "fue el principal mercado del biodiesel argentino, con un millón de toneladas", pero la realidad política cambió. "Luego de la acusación de dumping hacia la industria de biocombustibles argentina de parte de la coalición de productores de biodiesel norteamericana, y la imposición de aranceles a la importación, el mercado del norte desapareció".
"Desde entonces Europa se erigió como principal destino, pero cada año la intensidad de la demanda proveniente del Viejo Continente viene en detrimento. En parte, por el avance de otros oferentes, así como por la tendencia creciente de producción de biodiesel europeo de colza", señala el informe.
Fuera del país se prefiere verde
"En el resto del mundo, la producción de biodiesel no para de escalar", subraya la Bolsa de Comercio de Rosario en un informe sobre el retroceso que en la Argentina experimenta ese biocombustible y explica que políticas ambientalistas impulsan su uso en reemplazo de derivados del petróleo.
"Entre metas de reducción de huella de carbono, programas de seguridad energética o fines de promoción industrial, la regulación y promoción a la elaboración de biocombustibles estuvo impulsando la oferta todos estos años".
"Según Oil World, este 2026 la producción global de biodiesel alcanzaría las 69,5 Mt, récord histórico que corona una clara tendencia alcista en la última década y media, donde se mantuvo un ritmo de crecimiento promedio anual del 8%".
Entre Estados Unidos, Brasil e Indonesia se explicaría el 60% de la producción global en 2026. "Para los dos primeros, el insumo estrella es el aceite de soja y en el último, el aceite de palma. Las tres naciones están caracterizadas por su perfil productivo superavitario en el sector agrícola y por colocar su excedente en el resto del mundo", indica.
El país asiático "ha mantenido un programa de crecimiento constante en su tasa de corte obligatorio, que durante julio de este año alcanzó ya el 50%". El gigante sudamericano cuenta con "un esquema creciente de corte obligatorio, que prevé alcanzar el 20% hacia el 2030, encontrándose actualmente en la transición hacia el 16%".
Mientras en Estados Unidos, "el Programa de Combustibles Renovables (RFS por sus siglas en inglés) prevé incrementar en 77% el uso de aceite de soja para la elaboración de biocombustibles en 2026 respecto a 2025 y en un 6% en 2027 respecto a 2026".
"Sumando a la Unión Europea al grupo de los tres grandes, se llegaría a explicar el 81% de la producción global de biodiesel este año. Individualmente, ninguno de los países del viejo continente maneja magnitudes similares a la de los tres más importantes. Alemania, que es el más relevante, aporta solo 3,8 Mt, pero el bloque en su conjunto elabora casi 16 Mt de biodiesel", indica.
El aceite de palma y de soja son los insumos más utilizados para la producción de biodiesel, en ese orden. Sustentan el 60% de la producción global. Le siguen la colza o canola (en Europa) y el aceite de cocina usado y la grasa bovina.








