La ex esposa de Oscar Centeno, Hilda Horowitz, se presentó este martes en los tribunales de Comodoro Py para declarar en la Causa Cuadernos y confirmó que vio las anotaciones que realizaba su ex marido y, además, confesó que ofició como su “testaferro” para la compra de un vehículo: “Usó mi nombre para muchas cosas”, señaló.
Causa Cuadernos: la exesposa de Centeno ratificó los escritos y confesó ser su testaferro
Ante el Tribunal Oral Federal 7, Hilda Horowitz declaró que vio los registros en un armario de su casa y afirmó que el exchofer realizaba los escritos por temor a quedarse sin trabajo. Además, manifestó haber figurado como titular de bienes de su expareja.

Alrededor de las 8:30, Horowitz presentó su testimonio ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF) en el que confesó que los cuadernos estaban escondidos en su ropero y que el ex chofer realizaba las anotaciones por miedo a quedarse sin trabajo.
"Los cuadernos sí los vi. Estaban en el armario del dormitorio y ahí tenía todo: los cuadernos, las libretas, las carpetas de los autos, las casas. Él (Centeno) registraba todo por si alguna vez, cuando terminara la gestión y lo dejaban sin trabajo", declaró.

También, contó que cuando su ex marido llegaba a su casa alcoholizado, los fines de semana, le describía cómo se acomodaban los fajos de billetes dentro de los bolsos y que se quejaba por recibir "migajas" en relación a lo recaudado: "Yo lo llevé a afanar y me tiró migajas", citó textualmente su ex mujer.
Paralelamente, aseguró que el ex subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, "hizo desaparecer" algunas de las anotaciones; explicó que, durante un viaje de Centeno a Salta, fotocopió los papeles de los vehículos y propiedades y se los entregó a la ex secretaria de Néstor Kirchner, Miriam Quiroga, para que los cuidara, sin embargo, la mujer "los rompió, los quemó y los desapareció".

Para finalizar, afirmó haber sido usada como testaferro durante los años que convivieron, entre el 2006 y el 2016, y explicó que Centeno compraba propiedades y vehículos, y que después la llevaba a firmar los formularios de transferencia automotor.
Confirmó que figuró como la titular de un Peugeot 408, que en los hechos pertenecía a Centeno, con el fin de encubrir su patrimonio y detalló la compra en efectivo y en dólares de un departamento y la adquisición de varios autos Toyota que, posteriormente, fueron puestos a trabajar dentro del propio Ministerio de Planificación.
Por último, aclaró que su verdadera intención inicial, cuando realizó la denuncia en 2017, no fue por despecho, sino para buscar protección judicial y poder dejar registro de las golpizas que recibía de parte de Centeno: "Lo hice para que quede claro que me cagó a trompadas", agregó.
Luego de su separación, le exigió a Centeno que le diera dinero y, según lo declarado, el ex chofer le pagó cuotas mensuales, financiada por el propio Baratta, para garantizar su silencio.








