Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner siguieron este viernes por videoconferencia el comienzo del juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces, en el que la Justicia deberá determinar si existió un esquema para lavar fondos mediante negocios hoteleros e inmobiliarios de la familia.
Juicio Hotesur-Los Sauces: Cristina y Máximo Kirchner siguieron por Zoom la lectura de la acusación en su contra
El TOF 5 inició el proceso por presunto lavado y asociación ilícita. La fiscalía sostiene que negocios hoteleros e inmobiliarios fueron utilizados para canalizar fondos hacia el patrimonio familiar.

La audiencia comenzó poco después de las 10 ante el Tribunal Oral Federal N°5, integrado por José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti. La primera jornada finalizó a las 12.57 y estuvo dedicada a la lectura de los requerimientos de elevación a juicio y de los hechos atribuidos a los acusados.
La transmisión oficial mostró durante algunos minutos a la expresidenta y a su hijo conectados de manera remota. Cristina Kirchner siguió la lectura mientras revisaba documentación y Máximo también permaneció conectado. Sus abogados, Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, asistieron presencialmente a Comodoro Py.
Qué sostiene la acusación
El planteo fiscal afirma que la familia Kirchner habría utilizado las sociedades Hotesur y Los Sauces para recibir dinero de empresarios que, paralelamente, mantenían relaciones comerciales o contratos con el Estado durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
Durante la audiencia se leyeron fragmentos del requerimiento en los que la fiscalía describió un supuesto sistema destinado a transferir y disimular parte de los fondos obtenidos por empresarios hacia el patrimonio de la familia. Las defensas rechazan esa interpretación y sostienen que fueron operaciones comerciales legítimas y bancarizadas.
En el caso de Los Sauces, el foco está puesto principalmente en los alquileres de propiedades a empresas relacionadas con Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa. Hotesur analiza, entre otros puntos, el dinero que firmas de Báez destinaron al alquiler y explotación de hoteles pertenecientes a los Kirchner.

El rol que le atribuyen a Máximo Kirchner
La acusación asigna a Máximo Kirchner una participación activa en la administración de las sociedades familiares. Durante la lectura se sostuvo que intervino en operaciones inmobiliarias, aprobó balances, suscribió contratos y participó de decisiones vinculadas con Los Sauces y Hotesur.
En particular, los fiscales afirman que desde 2009 conformó asambleas de Los Sauces, participó de la adquisición y administración de inmuebles y firmó acuerdos con compañías de Báez. Según la acusación expuesta en la audiencia, esos negocios representaron una parte sustancial de la facturación de la sociedad.
La fiscalía lo considera organizador de una presunta asociación ilícita que habría operado entre 2003 y 2016. Esa imputación deberá ser probada durante el debate y será discutida por su defensa, al igual que las acusaciones formuladas contra Cristina Kirchner y el resto de los imputados.

La conexión con la causa Vialidad
Uno de los puntos centrales del proceso será determinar si existe relación entre el dinero investigado en Hotesur-Los Sauces y otros delitos juzgados en expedientes anteriores. En el caso de Báez, la fiscalía toma como antecedente la causa Vialidad, en la que se investigó el direccionamiento de obra pública en Santa Cruz.
Cristina Kirchner cumple una condena firme de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta en esa causa. La sentencia quedó firme en junio de 2025, cuando la Corte Suprema rechazó el último recurso presentado por su defensa.
En Hotesur-Los Sauces, la acusación buscará demostrar que parte de los fondos obtenidos por empresas de Báez terminaron posteriormente en hoteles y sociedades vinculadas con la familia Kirchner. Entre 2008 y 2013, firmas del empresario pagaron más de $40 millones en alquileres hoteleros, según la documentación incorporada al caso.

Los negocios con el Grupo Indalo
El expediente también analiza pagos efectuados por sociedades vinculadas con Cristóbal López y Fabián De Sousa, principalmente por alquileres de propiedades de Los Sauces en Puerto Madero. Según la investigación, esos contratos representaron ingresos superiores a los $19 millones para la familia.
En este tramo, los fiscales relacionan los fondos con la causa Oil Combustibles, donde se investigó la falta de ingreso a la AFIP de miles de millones de pesos correspondientes al impuesto a los combustibles. López y De Sousa fueron absueltos en ese proceso, mientras que el exjefe de la AFIP Ricardo Echegaray fue condenado.
Los vínculos comerciales y los pagos no son discutidos por las partes, ya que están documentados mediante contratos, transferencias y peritajes. La controversia del juicio estará centrada en determinar si esas operaciones fueron negocios genuinos o mecanismos destinados a lavar dinero.

Cómo comenzó el negocio hotelero
Según el requerimiento fiscal, uno de los puntos iniciales del esquema investigado se remonta a 2008, cuando Néstor Kirchner adquirió Hotesur, propietaria del hotel Alto Calafate, por una suma cercana a los cinco millones de dólares.
Para concretar la operación intervino Osvaldo Sanfelice, hombre cercano a la familia. La acusación reconstruyó el origen de los fondos utilizados en aquellas adquisiciones y mencionó préstamos, operaciones inmobiliarias, negocios con empresas de Báez y la compraventa de tierras fiscales en Santa Cruz.
La familia también había adquirido anteriormente la hostería Las Dunas y luego sumó La Aldea, en El Chaltén. Posteriormente, parte de la administración y explotación de los establecimientos quedó en manos de Valle Mitre, una firma perteneciente a Báez.

Víctor Manzanares fue a Comodoro Py
A diferencia de la mayoría de los acusados, el excontador de los Kirchner Víctor Manzanares asistió personalmente a la audiencia. Antes de ingresar aseguró que quería “cerrar este capítulo” de su vida y expresó un “arrepentimiento profundo” por su participación en hechos que serán analizados durante el debate.
“Vengo a estar a derecho, a responder ante la sociedad y ante la Justicia por lo que he cometido”, sostuvo Manzanares. También manifestó que espera conocer la decisión final del tribunal luego de un proceso judicial que lleva varios años.
Lázaro Báez, en tanto, siguió el comienzo del juicio de manera virtual desde la cárcel de Ezeiza, donde permanece detenido. El empresario cumple condenas firmes vinculadas con la denominada Ruta del Dinero K y con la causa Vialidad.

La reunificación cambió el juicio
Originalmente, el TOF 5 había dispuesto que Los Sauces comenzara este 23 de octubre y que Hotesur fuera debatida recién desde marzo de 2027. La fiscalía apeló esa decisión al considerar que ambos expedientes describen partes de una misma presunta maniobra y que separar las pruebas podía perjudicar la acusación.
La Cámara Federal de Casación finalmente ordenó que los dos expedientes fueran analizados en un único proceso. La decisión obligó al tribunal a modificar sobre la marcha la organización de las audiencias y amplió considerablemente el volumen de documentación, testigos y pruebas que deberán ser examinados.
Durante la primera jornada, Michilini anticipó que solamente la lectura de los requerimientos podría demandar cerca de diez días hábiles. La próxima audiencia fue fijada para el lunes y el debate continuará el viernes 30 de octubre.

Qué deberá resolver el tribunal
El proceso deberá determinar si Cristina y Máximo Kirchner, junto con empresarios, administradores y otras personas vinculadas con las sociedades investigadas, participaron de maniobras de asociación ilícita y lavado de activos, tal como sostiene el Ministerio Público Fiscal.
La acusación estará a cargo durante el juicio del fiscal Diego Velasco, mientras que la investigación original fue impulsada por los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques. Las defensas podrán controvertir las pruebas, interrogar testigos y presentar sus propios elementos durante el debate.
En esta etapa, las imputaciones constituyen la hipótesis que deberá probar la fiscalía ante el tribunal. Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y los demás acusados conservan su estado de inocencia respecto de los delitos que se discuten en Hotesur-Los Sauces hasta que exista una sentencia.











