El flamante ministro de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Diego Maciel, reivindicó la voluntad ciudadana en la construcción de consensos mayoritarios para la sanción de las leyes, y cifró la tarea judicial en el respeto de esos parámetros, en tanto circulen por el carril constitucional.
Diego Maciel asumió como nuevo ministro de la Corte santafesina
Ante un auditorio colmado, formuló una fuerte exhortación a que el Poder Judicial resulte “más cercano a la gente”, con un servicio previsible y veloz, y respetuoso de los consensos democráticos en que se basan las leyes.

Lo hizo en su breve discurso de asunción, al momento de ocupar el sitio que hasta esta semana correspondía a Eduardo Spuler, y ante autoridades de la provincia; entre las cuales destacó especialmente al ex vicegobernador Carlos Fascendini y al actual presidente pro témpore del Senado, Felipe Michlig, a cuyas órdenes se desempeñó en la Legislatura y de quienes “aprendí todo lo que pude”.
Ante un auditorio colmado de funcionarios provinciales y municipales, legisladores, jueces y representantes del mundo académico y la sociedad civil, Maciel comenzó con una fuerte reinvindicación de su origen como abogado litigante, y también de su compromiso de trabajar “todos los días por una Justicia más rápida, más previsible y más cercana a la gente”.
“Nací y crecí en Esperanza. Estudié en la universidad pública de Santa Fe. Me formé como abogado litigante en el interior de la provincia, y como funcionario en la Legislatura, primero con Carlos Fascendini y luego con Felipe Michlig, de quienes aprendí todo lo que humildemente pude”, comenzó, en una presentación formal que sustentó a la vez una declaración de principios.
En ese sentido, tras agradecer al gobernador Maximiliano Pullaro su nominación y a la propia Legislatura el acompañamiento, dedicó un párrafo a sus colegas abogados, con quienes compartió “el hermoso ejercicio profesional de litigar. y espero colaborar como magistrado en el enorme trabajo que los abogados realizan para que se haga justicia”.
Una sociedad con reglas claras
En cuanto a su paso por la función pública, lo resumió en términos de que “en todos estos años me esforcé en estudiar las normas, para que sean claras y para que se cumplan Pero además, siempre puse un gran empeño en que la construcción jurídica sea una construcción de dialogo y consenso.
“La Corte Suprema de Justicia nacional nos viene guiando hace mucho tiempo con la idea de interpretación constitucional con deferencia hacia el legislador, como regla de oro de la jurisprudencia democrática”, planteó a continuación.
Y, como correlato necesario, que “para construir una sociedad respetuosa de sus acuerdos comunitarios, el Poder Judicial y los operadores del Derecho en general, deben respetar aquellos consensos que la ciudadanía logra a través de sus representantes.
“Las normas que se construyen en la Legislatura, con enorme esfuerzo y un amplio consenso, reflejando las preocupaciones de los distintos sectores de la sociedad santafesina, deben ser tratadas con mucho cuidado siempre por los jueces, ya que la balanza mayoritaria es la medida de nuestra democracia”, añadió.

El rol de los jueces
Maciel puso especial cuidado en dejar sentado que “las normas siempre están para ser cambiadas cuando nuevos consensos de la sociedad lo requieran. Y doy fe de que los legisladores hacen un enorme esfuerzo cotidiano para eso.
“Pero ese enorme esfuerzo de construcción legislativa debe ser cuidado por los jueces, y respetado dentro del esquema constitucional, especialmente ahora, cuando tenemos una Constitución tan reciente y tan adecuada a los tiempos actuales”, sostuvo a continuación.
En tal sentido, subrayó que “mientras que el ejercicio inconstitucional por parte de los poderes Ejecutivo y Legislativo está sujeto al control judicial, el único freno para nosotros es nuestro propio sentido de autorestricción.

“En eso consiste la función judicial. En no combatir los acuerdos de la comunidad, sino en acompañarlos con el necesario respeto, siempre que circulen por el amplio camino constitucional”, precisó.
Por tal motivo, reinvindicó expresamente “esa deferencia judicial hacia la decisiones respaldadas por un fuerte acuerdo democrático. Pero también un firme activismo por los derechos ciudadanos y de las condiciones procedimentales que hacen posible que se tomen decisiones democráticas.
“La deferencia bien entendida no es inacción, sino mirar con cuidado las normas de la democracia, autorestringiéndonos para evitar el gobierno de las corporaciones”, aclaró.
Compromiso
El flamante ministro cerró su discurso con el compromiso de “trabajar todos los días para que la Justicia sea más rápida, más previsible y más cercana a la gente.
“No vengo a ocupar un lugar, vengo a cumplir una función, con la misma convicción y responsabilidad que siempre ejercí todos los cargos que me tocaron, con el respeto absoluto que la Constitución y las leyes de Santa Fe se merecen”, concluyó.
Con la asunción de Maciel en reemplazo de Spuler, avanza el proceso de reconfiguración de la Corte iniciado con el ingreso de Jorge Baclini, Rubén Weder y Margarita Zabalza, en reemplazo de Mario Netri y María Angélica Gastaldi. En el cuerpo permanecerá Daniel Erbetta, en tanto al momento de hacer efectiva su renuncia (aún sin fecha) Rafael Gutiérrez y Roberto Falistocco, se incorporarán Aldo Alurralde y Jorgelina Genghini.










