Médico, Profesor en medicina y Doctor Honoris Causa, Sebastián La Rosa prepara su llegada a Santa Fe para ofrecer una conferencia este jueves. Será después de su paso por Rosario y Córdoba, dos mojones más de un ciclo de charlas por distintos lugares del país.
“Personalizar y prevenir”: claves para un proceso saludable de envejecimiento
El médico y divulgador Sebastián La Rosa estará este jueves en Santa Fe donde ofrecerá su conferencia "Los 5 hábitos para vivir más". Sueño, actividad física y alimentación, entre las prioridades para acompañar con buena salud la mayor expectativa de vida.


Llega precedido de una fuerte presencia en YouTube, donde tiene más de 6 millones de seguidores. En 2025 fundó Pulso AI, una plataforma que integra inteligencia artificial, biomarcadores y ciencia nutricional para ofrecer recomendaciones personalizadas orientadas a optimizar la salud y el rendimiento biológico.
Podría decirse que su abordaje se sustenta en “3 P”: las dos que figuran en el título (personalización y prevención) y “predicción”.
“Contamos con una cantidad de información sobre longevidad pero no la aplicamos”, dice en el arranque de la entrevista telefónica con El Litoral.
“La idea de las conferencias es ayudar a la gente, al público general, a aplicar esta información y entender que estamos frente a una ventana de oportunidad que es la de aplicar algunas de estas pautas de sentido común -porque a veces la gente piensa en todo lo que tiene que tiene que hacer para estar más sana y se abruma- y entender cuáles son las herramientas que realmente van a aumentar no solo la expectativa sino también la calidad de vida: no se trata de llegar a los 100 años porque sí, sino de comprar tiempo sin enfermedades”.
- ¿Hay un cambio de chip que tengamos que hacer? ¿A partir de qué edad?
- Hoy se sabe que los mecanismos que tienen que ver con nuestro envejecimiento empiezan cuando todavía estamos en la panza de nuestra madre. Para la gente que dice: “Ya tengo 75 años y tendría que nacer de nuevo para empezar a hacer las cosas", les digo que no es así. Parece que mucho de longevidad que tiene que ver con el ejercicio, con moverse y alimentación dan más resultado en las personas que son más grandes y en las que hacen peor las cosas. Eso es muy llamativo porque, si toda la vida fuiste sedentario, el retorno que tenés por hacer un poquito de ejercicio es mucho mayor que subir un poco el esfuerzo cuando venís entrenando toda tu vida.
- ¿Hay una mayor sensibilización o más espacios para la actividad física pensada para adultos mayores?
- Creo que hay un cambio, de hecho hay un evento muy grande en Argentina en un par de meses que tiene que ver con esto, con entender que las poblaciones van envejeciendo por el cambio de tasa de natalidad y por la mejor calidad de vida. Eso implica una oportunidad para todas las personas que, a lo mejor, tienen 65 años y se quieren empezar a “poner las pilas” para pasarla bien.
Entonces, hay un cambio mental de la gente adulta que quiere llegar a esa etapa con una mejor calidad de vida y un proyecto que tiene que ver con satisfacer esas necesidades y ayudar a que la gente esté mejor.
La población va envejeciendo, el promedio de edad de la gente que trabaja aumenta, la edad promedio de la población está creciendo; eso es lo que viene, es un cambio y hay que entender qué es lo que tenemos que hacer como individuos para enfrentar ese proceso, que es un territorio inexplorado.
Teníamos una idea de la calidad de vida a los 60 años y la gente que fue nuestro modelo de esa edad hace 20 ó 30 no es la que tiene ahora la gente de 40. Van a ser unos 60 años muy distintos.
- Mencionaste que hay tanta información que abruma. En los medios y, especialmente en las redes, circulan “recetas mágicas” para estar bien. ¿Cómo hacemos para separar la paja del trigo?
- Estas conferencias de longevidad apuntan precisamente a eso. Se suele proponer en las redes un camino fácil, que es atractivo pero no funciona. Entonces, se escuchan “recetas mágicas” de suplementos, actividades y prácticas que prometen, por ejemplo, bajar de peso, y la cuestión es comer menos y moverse más.

Lo que funciona en alimentación, para dar un ejemplo que se repite en las redes, es mucho más simple y en general se relaciona con responder a tres preguntas, dos de las cuales son muy fáciles y tienen que ver con cuánto comer y en qué momento del día.
Y recién ahí viene la tercera pregunta: ¿qué comemos?
- ¿Cuál de esos cinco hábitos de los que venir a exponer en tu charla considerás como más importante?
- Hay dos escalas bajo las cuales podemos medir esos cinco cambios. Uno tiene que ver con cuánto me cuesta sostener los hábitos y otro con qué me compra más tiempo vivo, sano. Si me preguntás qué es más fácil de sostener y qué le recomiendo a la gente que cambie primero, es lo relacionado con la calidad de sueño.
Dentro de todo es bastante más simple de corregir que otras conductas que pueden ser más problemáticas para nuestra longevidad. Desde el punto de vista de qué punto va a rendir más, es el ejercicio aeróbico, sin ningún lugar a dudas.
- ¿Una caminata o más que eso?
- El primer paso que damos con el grupo con el que estoy trabajando tiene que ver con ayudar a cada persona a entender dónde está parada; eso es la personalización. Para quien va a todos lados en auto, es sedentario, no se mueve para nada, puede ser una caminata de 20 ó 30 minutos mientras hace las compras. Y para alguien que está más entrenado, ya es otro estilo de ejercicio con una frecuencia cardíaca y una zona aeróbica. Hay niveles que tienen que ver con dónde está parada esa persona cuando empieza.

El primer cambio tiene que ver con tomarse el trabajo de entender qué variables aplican sobre cada persona. Además de la desinformación en redes sociales hay otro problema puntual que no tiene que ver con que la información sea falsa, sino con que la persona sepa si aplica o no para ella. Porque puede haber un suplemento con un montón de beneficios, pero tal vez ya los tenés con tu alimentación y no necesitás agregarlo porque ese beneficio vale si hace falta.
Y hay dos elementos más que son importantes. Uno es que no consideramos solamente el ejercicio aeróbico que tiene beneficios cardiovasculares sino también el ejercicio muscular que en términos totales es “menos útil”, pero nos compra más calidad de vida. Es el que hace que a los 85 años una persona conserve fuerza e independencia.
- ¿Qué pasa con aquel sector de la población mayor que no tiene el acceso económico a una alimentación de calidad o a una actividad física personalizada en un espacio privado?
- Existe la solución para esa circunstancia porque, si no, aparece este error de las redes sociales acerca de que la longevidad es exclusiva para la persona que tiene acceso a recursos ilimitados. Y no es así. Lo básico funciona para todo el mundo y es gratuito. El ejercicio aeróbico es al nivel de lo que uno puede hacer: para alguien de 85 años que tiene mala calidad de vida, el esfuerzo puede ser muy bajo pero el beneficio existe.
Lo primero que tenemos que entender es que estos beneficios musculares o aeróbicos los puede aplicar todo el mundo de manera proporcional a su situación: será distinto en una persona que está en silla de ruedas respecto de un joven de 20 años con buen estado físico, pero los efectos fisiológicos de hacer ejercicio son los mismos. Entonces, valen para todos.
En cuanto a la alimentación, es fundamental comer la cantidad pertinente porque en longevidad hay pocas cosas que realmente funcionan: comer la cantidad que corresponde porque hacerlo de más te va a hacer envejecer más rápido. Podemos regular cosas muy básicas de la alimentación y tener beneficios incluso a costo cero.
- ¿Cuándo y por qué elegiste trabajar sobre este tema?
- Empecé a encontrarme con problemas de salud y cosas que quería resolver; preocupaciones personales que fueron haciendo que me pregunte por qué estoy haciendo todo para cuidarme e igual tengo todos estos síntomas, estos “achaques”.
Primero, trabajé varios años como clínico, hice medicina alternativa, medicina funcional y terminé derivando en longevidad, que tiene que ver con optimizar la salud para evitar las enfermedades y mantener sano el cuerpo por más tiempo. Esa es la mejor representación de salud que me puedo imaginar.
Hay un concepto instalado entre la gente de que, en salud, el que busca encuentra. Entonces, esa persona dice: "No me quiero hacer análisis o estudios para no encontrar nada”. Yo pienso al revés y creo que si buscamos más, entendemos qué es lo que se puede prevenir y cómo hacer que eso no se vuelva un problema de acá a 20 ó 30 años.










