El Gobierno nacional ratificó este lunes la continuidad de las dos compañías que pugnan por el proceso licitatorio para la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay, una infraestructura estratégica para el comercio exterior argentino y el transporte fluvial regional.
Ratificaron a las dos firmas que pugnan por los trabajos en la Hidrovía y continúa el proceso licitatorio
Quedó estipulado que este martes se realice una nueva apertura de sobres para conocer las ofertas de las tareas de modernización, ampliación, operación y mantenimiento.

La decisión fue oficializada mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial y habilita a ambas firmas a participar de la próxima instancia económica del proceso.
La medida confirma que las empresas que habían superado la evaluación técnica continuarán en competencia para definir quién asumirá la operación y mantenimiento de la vía navegable troncal, incluyendo tareas de dragado, señalización y balizamiento.

La Hidrovía Paraná-Paraguay concentra cerca del 80% de las exportaciones agroindustriales del país y constituye uno de los principales corredores de salida de granos, harinas, aceites y otros productos hacia mercados internacionales. Por eso, la definición del nuevo esquema de administración genera expectativa tanto en el sector privado como en distintas jurisdicciones del litoral argentino.
Proceso licitatorio
Según la resolución oficial, el Gobierno ratificó la admisibilidad de las ofertas presentadas por las dos firmas que habían logrado superar la etapa de análisis técnico y jurídico. De esta manera, ambas compañías quedaron habilitadas para acceder a la apertura de sobres correspondientes a la propuesta económica, considerada una de las etapas centrales del proceso licitatorio.
La evaluación previa estuvo a cargo de organismos técnicos y áreas especializadas vinculadas a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, que revisaron antecedentes operativos, capacidad financiera, experiencia internacional y cumplimiento de requisitos administrativos exigidos por el pliego.

La próxima instancia consistirá en la comparación de las propuestas económicas que presenten ambas compañías para operar la vía navegable troncal. Allí se analizarán aspectos vinculados con costos de mantenimiento, inversión en infraestructura, profundización del canal y tarifas aplicables al sistema de navegación comercial.
La licitación busca definir un nuevo esquema de concesión para el corredor fluvial luego de años de debates políticos y técnicos sobre el modelo de administración más conveniente para el país. Desde distintos sectores productivos vienen reclamando previsibilidad operativa, mejoras logísticas y mayor profundidad de navegación para facilitar el ingreso y egreso de buques de gran porte.

En paralelo, varias provincias del litoral y entidades empresariales vienen planteando la necesidad de que el futuro operador garantice obras permanentes de mantenimiento y modernización, considerando el crecimiento del comercio exterior y la competencia logística con otros países de la región.
Un corredor estratégico
La Hidrovía Paraná-Paraguay constituye uno de los sistemas de navegación más importantes de América del Sur. Se extiende a lo largo de miles de kilómetros y conecta terminales portuarias de Argentina, Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay, funcionando como eje central para el transporte de cargas agroindustriales, minerales y combustibles.
En territorio argentino, el corredor tiene un peso decisivo para el complejo agroexportador asentado principalmente en la región del Gran Rosario, desde donde parten la mayoría de los embarques de soja, maíz, trigo y derivados industriales hacia distintos destinos internacionales.

La discusión sobre la administración de la hidrovía adquirió mayor relevancia en los últimos años luego del vencimiento de la concesión anterior y de las sucesivas prórrogas transitorias implementadas por el Estado nacional. Desde entonces, distintos gobiernos analizaron alternativas de gestión estatal, privada o mixta para garantizar la continuidad operativa del sistema.
Uno de los puntos centrales del debate pasa por el dragado permanente del canal troncal, una tarea clave para mantener condiciones adecuadas de navegación y permitir el tránsito de embarcaciones de gran calado. Las obras de profundización son consideradas estratégicas para mejorar competitividad y reducir costos logísticos en el comercio exterior argentino.
Además del impacto económico, la licitación también involucra aspectos ambientales y de control estatal sobre la navegación fluvial. Organizaciones ambientales y algunos sectores políticos vienen reclamando mayores mecanismos de fiscalización sobre las actividades vinculadas al transporte de cargas y el mantenimiento del corredor.








