Una macro que aún no mejora la micro: la mirada del ministro de Trabajo de Santa Fe
El titular de la cartera laboral provincial marcó diferencias entre la política nacional y las medidas que se definen en Santa Fe para estimular la actividad. ¿Alcanza con la Reforma Laboral? El Consejo Federal de Trabajo, sin convocatoria.
Para el ministro de Trabajo, la obra pública impulsa el empleo en Santa Fe. La cárcel de Recreo en construcción. Foto: Flavio Raina.
El ministro de Trabajo de la provincia de Santa Fe, Roald Báscolo, trazó un panorama de la situación compleja que atraviesan varios rubros productivos, en particular la industria. Y apuntó a la falta de créditos a tasas accesibles para motorizar la producción y el consumo.
Por si faltaran riesgos internos, la guerra entre EE.UU e Irán con la consiguiente suba en el precio del petróleo suma preocupación y anticipa un impacto en la inflación de marzo.
Roald Báscolo, ministro de Trabajo de la provincia de Santa Fe. Foto: Archivo.
La charla transcurre pocos días después de la visita de una delegación santafesina, encabezada por el gobernador Maximiliano Pullaro, a Neuquén; en concreto a Vaca Muerta donde la provincia espera fortalecer oportunidades para empresarios locales.
El titular de la cartera laboral no integró la comitiva pero está al tanto de las oportunidades que se abren, aunque aclara que hay empresas que ya prestan servicios para el complejo petrolero ubicado en Neuquén, uno de los pocos distritos que puede mostrar datos positivos en materia de empleo.
“A nivel país, el balance es negativo. Lo que se está generando por petróleo, gas y minería está lejos de compensar lo que se pierde en construcción, industria y comercio”, dice Báscolo mientras aclara que este último no es el caso de Santa Fe donde la actividad se mantuvo “por un gran esfuerzo de empleadores y las políticas de la provincia”.
También en construcción hay resultados para mostrar: “Santa Fe es una isla en el contexto nacional”. “Tuvo mucho que ver la inversión con un récord de 500 millones de dólares en 2024, y 1500 millones en 2025”.
Funcionarios y empresarios santafesinos recorrieron Vaca Muerta. Foto: Fernando Nicola.
“Es la provincia que más empleo creó en construcción en estos dos últimos años”. De seguir el promedio nacional, “hubiese registrado una pérdida entre 5 y 7 mil puestos de trabajo”.
En este punto, consigna que esa es la actividad que genera mayor cantidad de empleo indirecto. Y ejemplifica: “En las cárceles que se están ejecutando en Recreo, las empresas proveedoras de aberturas son de Reconquista, están trabajando a pleno hace un año y medio, y lo van a hacer por varios meses en adelante”.
Sube y baja
En definitiva, cuando se habla de que la economía está creciendo, “los sectores que logran que los números sean positivos son petróleo, minería y gas que, en algunos casos, son más proyectos que realidad pero impulsan esta tendencia”.
Pero, en paralelo, “hay otros sectores con profundas caídas como la construcción que no termina de recuperarse, y la industria que es el rubro que tiene más preocupación hacia adelante porque de permanecer estas políticas no hay indicios de que pueda recuperar la actividad”.
Dentro de la industria en general, que en la provincia tiene gran diversidad, los más afectados son textiles, calzado y línea blanca, que registra retiros voluntarios en Electrolux y en Metalsur (carrocería). “Son fuentes de trabajo que se pierden producto del mercado interno y el ingreso de importaciones”.
Sin embargo, “cuando preguntamos a los empresarios si el problema es solamente la apertura de importaciones, nos dicen que en muchos rubros obedece a la caída del consumo”.
En este escenario, el ministro ubica dos realidades: “Cuando se mira la macro economía, se observa que la inflación viene bajando aunque, en los últimos meses, a un ritmo menor al esperado. Aún así, dejó de ser la gran preocupación”. En tanto, el dólar está “controlado”, aunque hay que ver “cómo impacta la crisis del petróleo en la inflación y en el precio de la divisa”.
Morosidad y la “mochila” de las tasas
“Pero esa cuestión macro que desde afuera hace ver al país como buen alumno”, no tiene correlato con la microeconomía, donde se ven los indicadores negativos. Allí, Báscolo ubica “la caída del mercado interno, empresas que trabajan por debajo de su capacidad, despidos, retiros voluntarios, suspensiones y otros datos que quizás el año pasado no estaban y ahora se empiezan a notar”.
El sector textil es uno de los más afectados por la apertura de importaciones pero también por la falta de crédito a tasas bajas. Foto: Archivo.
Se refiere a la morosidad en los bancos, de las empresas, los individuos y en el sistema no bancario (mutuales y plataformas tecnológicas). “Eso refleja una falta del poder adquisitivo que, primero, se nota en la baja del consumo y, también, en un preocupante nivel de endeudamiento”, advierte.
No cayeron bien entre industriales las apreciaciones y descalificativos que utilizó el presidente Javier Milei en la apertura de sesiones, el último 1º de marzo. Foto: Martín Zabala/Xinhua.
“Tenemos tasas de descubierto y de financieras del orden del 100 % anual”, con un país cuya inflación es del 30 % por año. Esta situación se convierte “en una verdadera mochila para empresas e individuos”.
- En la industria, las luces pasaron de amarillas a rojas en los últimos días y los dirigentes salieron a hacer un reclamo directo al gobierno nacional.
Pero la crisis textil ya está presente desde el año pasado, y los sectores metalúrgicos y de línea blanca (elecrodomésticos) vienen con suspensiones o acuerdos de retiros voluntarios. Me parece que el Presidente tendría que analizar cuáles son los problemas de competitividad de la industria nacional más que ponerse a pelear como si fuera un enemigo.
Ahora estamos hablando de las tasas de interés que enfrentan las empresas para pagar el endeudamiento de corto plazo, y tomando nota de ese problema en la industria, el comercio o la agroindstria.
En ese sentido, la provincia salió con esta política del Ministerio de Desarrollo Productivo de ofrecer tasas más bajas como aporte de la provincia y acuerdo de banco privado. Consideramos que son las herramientas que se necesitan para paliar la situación.
- ¿Creés que hay una política de industricidio como advierten algunos sectores de la oposición?
- No se si se puede hablar de industricidio, pero digo que si la idea era que la macro ordenada iba a ordenar la micro está clarísimo que no es así. Y hasta podríamos cuestionar si la macro está ordenada. Pensemos que es así, pero puede tener algún desorden por efecto de la guerra entre Estados Unidos e Irán y el precio del petróleo (que el domingo se había disparado) va a tener un impacto en los combustibles (ya lo tuvo este martes) y en la inflación del mes de marzo. Es una condición externa que suma un punto de tensión en la micro economía.
Pero a todo este panorama se suma otro: la falta de crédito o, en todo caso, las tasas a las que se obtienen.
El campo, que es la fortaleza de Santa Fe, tuvo buena cosecha de trigo y girasol, y espera buenos rindes del maíz y la soja, tiene números ajustados.
La Reforma Laboral
- La Reforma Laboral que aprobó el Congreso y promulgo el gobierno nacional, ¿va a traer algún beneficio concreto para que las empresas contraten más personal?
- Siempre dijimos que era necesario dar el debate por una modernización laboral, pero que no era suficiente para crear empleo.
Consideramos que una política más activa como la Ley Tributaria 2026 y la obra pública tienen más impacto que una ley laboral sobre el empleo. Si bien es necesario hacer modificaciones, sostuvimos desde la provincia que era necesario hacer foco en las pymes, pero faltaron incentivos para que éstas puedan formalizar puestos de trabajo.
En un contexto donde la mayoría de los rubros están sufriendo por la baja de ventas, la producción o el consumo, es muy difícil la generación de nuevo puestos. Es más importante reactivar la economía con políticas públicas que modificar la ley y esperar que eso solo genere empleo.
- ¿Cómo se sale de esta situación?
- En un contexto donde la macro está ordenada, la herramienta que permitiría tener un movimiento económico es el crédito a tasas razonable para destino hipotecario, renovación de maquinarias, compra de indumentaria, de electrodomésticos.
Pero el crédito que tienen las familias es a tasas altas y para cubrir lo necesario.
Esta morosidad de los bancos, las fintech y mutuales también está llegando a las casas de electrodomésticos que tienen líneas de crédito propio; es decir que no solo están vendiendo menos, por más que sean bienes importados, sino que tienen altos niveles de morosidad en la venta a crédito.
- En este contexto, ¿fue convocado el Consejo Federal de Trabajo?
- No, es un reclamo que se está haciendo desde todos los ministerios de Trabajo de las provincias y no tuvimos respuesta. Pedimos hacer reuniones previas o durante el debate de la ley de Reforma Laboral y no se produjeron. No tuvimos oportunidad de dar nuestro punto de vista sobre la ley.
- ¿Cuál es tu conclusión?
- Vemos un gobierno nacional muy enfocado en la macro economía con la seguridad de que, si está ordenada, genera un impulso en la micro y eso no está sucediendo. En eso la provincia está trabajando de manera fuerte desde la obra pública, los beneficios tributarios y la baja de tasa de interés.
Consideramos que el gobierno nacional debería tomar nota de lo que está pasando en la microeconomía porque allí la macro no está teniendo el resultado que creía. Y en este contexto de guerra, el aumento del precio del petróleo puede tener un impacto mayor en sectores que ya están complicados.