Empresarios advierten sobre la situación económica y piden “respeto” al gobierno nacional
Desde la UIA expresaron preocupación por el desempeño de distintos sectores industriales, aunque al mismo tiempo destacaron la mayoría de las medidas tomadas por el gobierno nacional. "Sin industria no hay Nación" titularon el último comunicado.
Martín Rapallini, presidente de la UIA. Crédito: NA
La Unión Industrial Argentina (UIA) y la Asociación de Empresarios Argentinas (AEA) difundieron este martes sendos comunicados advirtieron sobre las consecuencias que está teniendo sobre la mayoría de los sectores productivos el programa de Javier Milei y coincidieron en pedirle al gobierno nacional “un diálogo respetuoso” para avanzar hacia “un crecimiento sostenido” porque consideran que el diálogo “es la base del desarrollo”.
Ambos comunicados, difundidos de manera simultánea, son la respuesta de los empresarios más importantes del país a los dichos del presidente de la Nación en las últimas semanas contra todos ellos en general y contra Paolo Rocca y Javier Madanes en particular, a quienes llamó “Don chatarrín de los tubitos caros” y “Don gomita alumínica” respectivamente.
“El respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país. El respeto es el punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo”, dice el comunicado de la UIA; mientras que el de AEA dice que “para avanzar hacia un crecimiento sostenido, es indispensable promover un diálogo constructivo y respetuoso entre el gobierno y el sector privado de modo de remover los obstáculos al desarrollo, así como de generar condiciones cada vez más favorables para la concreción de inversiones productivas en diferentes sectores de la actividad económica”.
Paolo Rocca.
El comunicado de la UIA se difundió tras un encuentro que el Comité Ejecutivo de la entidad con representantes de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, quienes pidieron el apoyo de la UIA para “implementar medidas de aliento a la actividad industrial en una región donde vive la cuarta parte de la población argentina, exhibe el peor poder adquisitivo del país, y la falta de inversiones privadas queda evidenciada en el bajo nivel de trabajo registrado en el sector privado, lo que redunda en un elevado empleo público”.
“Desde la Unión Industrial Argentina expresamos nuestra preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias. La transición hacia un nuevo esquema económico implica un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato. Muchas empresas, especialmente pymes, están atravesando una situación crítica, con bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades para financiarse y caída del empleo”, dice el primer párrafo del comunicado de la UIA que lleva por título la repetida expresión de Carlos Pellegrini “Sin industria no hay nación”.
La UIA recordó que la industria argentina produce el 19% del PBI y aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional, genera de manera directa el 19% del empleo formal del país, con aproximadamente 1.200.000 trabajadores, y moviliza otros 2.400.000 empleos formales indirectos a lo largo de toda la cadena productiva, lo que le asigna "un rol estratégico en la economía argentina por su capacidad de agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas".
Pero pese a que son cada vez las voces desde el sector productivo que cuestionan las medidas económicas, tanto la UIA como AEA destacaron lo que consideran avances logrados por el gobierno nacional en materia de equilibrio fiscal, reformas estructurales, la baja de la inflación, la reforma laboral, el proceso de integración internacional, la reducción de la participación del sector público en el PBI, la reducción de la emisión monetaria y “todas las medidas tendientes a mejorar la competitividad del sector productivo nacional”.
Presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rapallini.
Al mismo tiempo piden avanzar en una agenda que permita reducir las distorsiones acumuladas, sobre todo en la cuestión impositiva y logística, para “ofrecer a la sociedad argentina bienes de calidad global a precios internacionales”, mientras que desde AEA destacaron “el papel central que desempeñan las empresas privadas en el desarrollo económico y social de las sociedades modernas” y pidieron “seguir avanzando en el proceso de estabilización de la economía que permita generar las condiciones para el crecimiento sostenido”.
De acuerdo con un trabajo difundido por la consultora Audemus, Argentina se ubicó como el segundo país con peor desempeño industrial del mundo entre 2024 y 2025, detrás de Hungría con una retracción del 7,9%, período en el que cerraron 2.436 empresas manufactureras, un 5% del total país y se perdieron 72.955 puestos de trabajo registrados, en un contexto donde la utilización de la capacidad instalada fue del 57,9%, el mínimo en 10 años (sin contar la pandemia) producto de la apertura comercial indiscriminada, el tipo de cambio apreciado y la falta de políticas industriales activas.