Antes del 30 de noviembre, que es la fecha en la que culmina el período ordinario de sesiones en el Congreso Nacional, el oficialismo espera obtener media sanción del Presupuesto que luego deberá seguir su trámite y aprobación definitiva en el Senado. No se anticipa como un tema de fácil discusión.
“Cifras ínfimas en infraestructura”: un capítulo del Presupuesto nacional que preocupa a Santa Fe
El diputado nacional vinculó ese dato a la producción y a lo que aporta la provincia a las arcas del gobierno central. El riesgo por el bajo mantenimiento de las rutas. Los otros temas en discusión antes de que termine noviembre.

La comisión de la cámara baja donde se inició su tratamiento ya recibió a funcionarios nacionales que expusieron lineamientos en materia de educación, empleo, economía y desregulación.
Queda pendiente el dictamen para llevar el tema al recinto de sesiones, posiblemente el 25 de noviembre.
Son varios los puntos que integrantes de las distintas bancadas observan con preocupación. En el caso del santafesino Pablo Farías (Provincias Unidas) el tema infraestructura será clave en el debate.
Farías preside la comisión de Pequeñas y Medianas Empresas y desde ese lugar escuchó a lo largo del año el reclamo y los planteos de aquellos sectores de la economía que sostienen mayormente el empleo privado en blanco.
Pero más allá de esta situación, el tema es por dónde sale la producción de una provincia que aporta con creces a las arcas nacionales.
En ese punto evaluó que “el capítulo de infraestructura es una discusión muy importante en el marco del Presupuesto porque en el país no se está invirtiendo”.
Del 4 % del PBI que debería ser destinado a este concepto, se estima que “estamos muy lejos”. “La Argentina no venía bien en este aspecto pero hoy estamos en cifras ínfimas y cuando se detiene la inversión, aunque en algún momento se decida volver a hacerlo, lleva mucho tiempo recuperarla”. Dicho de otra forma, cuesta mucho más reparar el deterioro de las vías de comunicación que mantener lo que ya existe.

Para Farías, la cuestión es que “este problema coincide con un momento económico en el que se está apuntando a inversiones que necesariamente tienen que ir acompañadas de infraestructura. Porque no estamos hablando de un desarrollo de startups, sino de inversiones que necesitan rutas, ferrocarriles y puertos”.
Nada de eso está en los cálculos: “Cuando tenemos esta discusión, digo que en el Excel falta la columna de inversión”.
Mientras tanto, “las concesiones viales son, en primer lugar, para transitabilidad y mantenimiento de las rutas por 20 años y es terrorífico pensar que se congela lo que está, que es absolutamente insuficiente y malo, por dos décadas y que, a lo sumo, se le va a dar transitabilidad y mantenimiento con un cobro de peaje”.
“Es grave ese punto y no se lo está incluyendo en el discurso económico”, advirtió Farías en diálogo con El Litoral.
- Falta una mirada macro del país.
- Falta una mirada de desarrollo.
- Mientras tanto, se puede detallar qué se está haciendo en Santa Fe en materia de obras públicas, pero la situación no es la misma en todas las provincias y, además, los territorios se conectan entre sí para sacar su producción.
- Santa Fe seguramente es la provincia que más invierte en obra pública; las otras son Córdoba, Mendoza, provincia de Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires. Ahora nos hicimos cargo de algunos corredores viales nacionales que son de imprescindible mantenimiento para evitar muertes, pero no estamos resolviendo el problema de fondo.
Pongo el ejemplo del tramo de la autopista de la ruta 34, entre Rafaela y Sunchales. Llegando a Sunchales hay unos pocos kilómetros donde ya está avanzada la obra en gran parte, pero quedó congelada hace más de dos años, es un desastre y hubo accidentes que costaron vidas. Ese corredor está concesionado, pero una cosa es mantenimiento y transitabilidad y otra cosa es terminar la obra o, por lo menos, ese tramo.

Esa es la situación que tenemos con los corredores nacionales.
De hecho, de las obras de mantenimiento que se están haciendo en las provincias sobre corredores nacionales, las únicas son las que tienen fallos a favor en los recursos de amparo que se han presentado y es lo único previsto en el Presupuesto.
Recursos sin ida y vuelta
De los 153 mil millones previstos en el presupuesto para obras de infraestructura, solo el 1% corresponde a la provincia de Santa Fe, cuando tenemos un aporte al erario público muy importante además de una necesidad tremenda de mejoras. Solamente para las terminales portuarias del sur de la provincia el año pasado el cálculo rondaba los 1,9 millones de camiones a descargar a puerto, y se calcula que este año va a estar en 2 millones o algo más.
Todo eso es producción nacional, no solo de la provincia de Santa Fe. Y, vía retenciones, son muchos beneficios que se obtienen de eso y sobre todo del ingreso de divisas. El erario público se lleva una buena parte. Es increíble que no se piense que, por lo menos para favorecer ese resultado, debería haber una fuertísima inversión nacional en infraestructura.
- El pedido concreto es que vuelva algo a la provincia.
- Pero vuelve el 1 % de lo que está previsto en el presupuesto para obras públicas.
La agenda hasta diciembre
- El Presupuesto es uno de los temas que restan para tratar en lo que queda de sesiones ordinarias y, en el Senado, seguramente irá en extraordinarias. ¿Cómo anticipás ese debate y qué otros temas de la agenda te parece que se van a poder plantear antes del 30 de noviembre, como la reforma política que pide el Ejecutivo?
- Primero, la reforma política está en el Senado y parece estar complicada. Creemos que en ese tema la discusión está adentro del oficialismo y todavía no está saldada, con lo cual hacia afuera nos parece que falta más todavía.
Respecto del Presupuesto nos preocupan el tema infraestructura, la falta de previsión suficiente de fondos para lo que nos deben por el déficit del sistema previsional y otros puntos innegociables: si el presupuesto universitario no está, no podemos acompañar ese proyecto; queremos que estén los fondos que acompañen la ley a la que le dimos media sanción en Discapacidad, y la previsión de fondos para emergencia en Salud.
En este caso, quedó fuera de agenda pero tenemos informaciones de incumplimiento o de falta de recursos en aquello que se inició en el Garrahan y sigue siendo un reclamo, pero que también impacta en todo el sistema.
Queremos, por lo menos, ver con claridad esos números y si están los fondos suficientes.
- En el Senado se dio media sanción a la ley de Salud Mental y uno de los planteos fue en ese sentido: que esté el presupuesto para que se pueda aplicar. Porque luego todo queda en manos de las provincias.
- Es el equilibrio fiscal ficticio del que se habla, a fuerza de incumplir leyes y transferencias a las provincias y municipios. Eso nos está impactando en todos sentidos.
Con respecto al resto de la agenda, tenemos en tratamiento la ley de Soberanía en el que hubo modificaciones y se han “mejorado” muchas cosas. Hay un compromiso del oficialismo de mejorar el dictamen de mayoría. Se podría tratar el 18 de noviembre para que salga una media sanción razonable.
- Por ejemplo sin el artículo 111 (que proponía modificar el Código Penal y fijar penas para quienes participaran, por cuenta o financiamiento de un Estado extranjero, en campañas de desinformación masiva), que tanto resquemor generó.
- Eso ya no está en el dictamen y luego el capítulo VII (que crea el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su financiamiento) sobre el que hay un compromiso de que sea retirado al momento de la votación.

Hay quienes aspiramos a que detrás de esa ley haya un consenso más amplio, como se construyó con la ley para personas con discapacidad (que se aprobó con una amplísima adhesión). No está fácil y soy moderadamente optimista, o poco optimista, pero vamos a trabajar en ese sentido porque la temática lo merece.










