El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este jueves el acto de inauguración de la Unidad Penitenciaria N° 9, en Recreo. El edificio cuenta con 891 plazas y uno de sus pabellones destinado a mujeres, y permitirá descomprimir las comisarías de la región.
Pullaro inauguró la nueva cárcel de Recreo con críticas al “garantismo bobo”
El edificio cuenta con 891 plazas carcelarias y uno de sus pabellones destinado a mujeres. “Cuando el Estado no pacta, es más fuerte que cualquier organización criminal”, advirtió el gobernador.

Ante autoridades políticas, judiciales, de las fuerzas de seguridad y de la sociedad civil, el mandatario comenzó su alocución señalando que “debo ser el único gobernador al que le gusta inaugurar cárceles y estaciones policiales”.

Y añadió que “eso no sucede porque tengamos una mirada rígida de lo que pasa hoy; sucede porque los santafesinos estábamos podridos de que desde las cárcel nos controlaran las calles y que a esta provincia la hayan hecho arrodillar por la violencia y el narcotráfico.
“A eso nosotros no lo íbamos a permitir, porque sabíamos y estábamos completamente convencidos de que cuando es estado quiere, puede poner límites. Y cuando hay determinación y decisión, podemos dar los debates que demanda la sociedad para poder vivir mejor”, añadió.
Pullaro dejó en claro que se posiciona lejos de “ese garantismo bobo que tanto daño le hizo al país, que ubicaba a los que delinquen en lugar de víctima, y a la sociedad en lugar de victimario. Hay que combatir ideológicamente a ese garantismo bobo, que pretende en este momento cuestionar la política pública de seguridad.
“Cuántos hay que ahora dicen que tenemos un punitivismo demagógico para no reconocer que en la provincia bajaron los índices de delito. Porque los hombres y mujeres de la policía y del Servicio Penitenciario pusieron lo que debían poner para establecer límites a los violentos y delincuentes; a los que se creyeron los dueños de la vida y la muerte de tantos santafesinos”, subrayó.
Pullaro puso de relieve que “cuando el Estado no pacta, es más fuerte que cualquier organización criminal. Que no nos vengan a hablar de pacto. Acá, el Estado los va a buscar a sus casas (a los delincuentes), les rompe la puerta y los detiene frente a sus hijos. Les secuestra y subasta sus bienes y los pone en pabellones de alto perfil si esa es su condición”.
Con un especial reconocimiento y valorización de los agentes de las fuerzas de seguridad, anticipó más inversiones en infraestructura policial y carcelaria. “No corremos la seguridad de la agenda pública. Queremos que Santa Fe sea la provincia más segura del país. Ustedes (los policías y penitenciarios) le devolvieron la paz y el orden a la provincia. Pero esto no termina acá”, prometió.

El imperio de la ley
A su turno, el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, dejó en claro que las nuevas instalaciones “no van a estar de adorno. La cárcel no dura vacía ni una hora. Se ocupan de manera inmediata en este caso, con presos de las comisarías”.
Por eso, “vamos a seguir con este plan de descongestionamiento de comisarías, para que la policía pueda volver a sus funciones naturales, que son el patrullaje y la prevención, y dejarle al Servicio Penitenciario la tarea de cuidar a los internos”.
“Este gobierno hace escuelas y estadios, pero también hace cárceles, porque hacen falta; porque es el producto del sistema penal. El que comete un delito tiene que ir a la cárcel; si no, el imperio de la ley se cae a pedazos”, remató.

Un plan integral
Antes, la secretaria de Asuntos Penales, Lucia Masneri, habló del “inicio de un cambio”, pero dejó en claro que “no inauguramos solamente un edificio” y que ello “no es producto de la casualidad, ni de la improvisación, sino de una decisión política de un gobierno, que desde el primer día de gestión entendió que había que enfrentar al delito organizado, sin mirar al costado y sin pedir permiso”.
En ese sentido, recordó el nivel de homicidios registrado en 2023, con 278 muertos a esta altura del año, con 93 en 2026. “El objetivo no está alcanzado, pero estamos mejor. Esta construcción de seguridad tiene sentido”, frente a una ofensiva del crimen organizado que “pretendía afectar la vida cotidiana de los santafesinos”.
En ese sentido, y con 7000 plazas carcelarias construidas (“más que en todo el resto de la historia de Santa Fe”), recordó que “cada persona que trasladamos hoy desde la URI es un patrullero y un policía más en las calles de Santa Fe cumpliendo su función”.

“Vamos a tener la cárcel con más tecnología aplicada del país. Y esto no es vidriera. Es invertir en seguridad en beneficio de todos. Es cuidar a los que nos cuidan”, razonó.
Para culminar pidiendo a los agentes penitenciarios que “garanticen que el que manda el Estado, y no los que tratan de imponerse a los tiros. Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada. Hoy en Santa Fe, el miedo cambió de lado”, concluyó.

La obra
Entre la construcción y la tecnología dispuesta, la inversión alcanza los 80 millones de dólares. Esta nueva Unidad Penitenciaria forma parte del Plan de Infraestructura Carcelaria, que ejecuta la provincia prevé más de 7.000 plazas carcelarias nuevas durante la actual gestión.
De esta manera, las obras ejecutadas, en ejecución y proyectadas permitirán ampliar a más de 14.000 la capacidad de detención, lo que repercutirá en mayor control de la población penal, mejor organización de los perfiles criminales y una descompresión de los detenidos en comisaría; permitiendo que los policías estén en calle previniendo el delito y patrullando.

La UP 9 cuenta con tres subunidades penitenciarias completas, emplazadas en el predio conocido como Colonia Penal de Recreo, sobre calle Alberdi, entre Solís y la Ruta Nacional 11, con 475 celdas y capacidad total de 891 internos: 251 mujeres y 640 hombres.
El Plan de Seguridad Pública, “Método Santa Fe”, que implementa el Gobierno Provincial, incluye mayor control y espacio para los detenidos en el Servicio Penitenciario, y el diseño del patrullaje policial en cuadrículas, desde las nuevas Estaciones Policiales: tres en la capital santafesina y cinco en Rosario.












