El presidente Javier Milei abrió la Casa Rosada a reuniones con las que busca blindar su programa económico con el ingreso de divisas de frontera internacional. Este viernes recibió a un guardián de la riqueza mineral global y a popes de la industria farmacéutica.
Qué hay detrás de la visita a la Casa Rosada del dueño del topacio azul más grande del mundo
El presidente tuvo este viernes una serie de reuniones con el objetivo de asegurar su programa económico atrayendo inversiones internacionales. El magnate británico Maurice Ostro explora la instalación de centros digitales en Argentina, mientras que ejecutivos farmacéuticos prometieron 8.000 millones de dólares para ciencia médica.


La jornada comenzó temprano en el despacho presidencial y culminó pasado el mediodía con el Ministro de Salud como garante. Sobre la mesa mesa quedó una proyección de inversiones que la administración libertaria busca captar a través de los acuerdos internacionales y los regímenes con beneficios para las grandes reformas productivas.
El lord del topacio en la ruta de los algoritmos
La mañana comenzó en Balcarce 50 con un encuentro con Maurice Ostro, influyente gemólogo y filántropo británico, célebre en el hemisferio norte por administrar Ostro Minerals y poseer el topacio azul facetado más grande del mundo, una mole de más de dos kilos hallada por su padre en Minas Gerais, Brasil, y exhibida en la Galería de Minerales desde 2016.

El nexo entre el magnate inglés y el libertario argentino se originó con la visita en 2024 del ex primer ministro del Reino Unido Boris Johnson, quien conoce a Ostro desde finales de la década de 1980 por debates universitarios en la Oxford Union, y actuó como nexo. El primer cara a cara entre ambos ocurrió durante el Foro Económico Mundial de Davos de este año. El registro oficial de obsequios del Estado revela, según indicó La Nación, que el mandatario recibió de manos de Ostro unos gemelos y una pulsera confeccionados con la piedra que define el patrimonio familiar.
En esta ocasión, de acuerdo a la información que circuló, Ostro llegó a Buenos Aires para tantear el terreno para el despliegue de infraestructura digital en el país que pregona la administración libertaria. El interés principal está focalizado en la instalación de centros digitales para el procesamiento de datos, una veta que la gestión de Milei busca explotar de manera prioritaria. Este cortejo corporativo se produce bajo el paraguas del "Súper RIGI", el reforzado régimen de incentivos para grandes inversiones con el que el Gobierno intenta seducir al capital extranjero de base tecnológica.

Aunque en los despachos oficiales se mantiene una prudente reserva y todavía no se emitió una declaración formal sobre los montos y locaciones, la llegada de Ostro -como previamente fue la Peter Thiel- opera como una validación de esta hoja de ruta del plan libertario: darle al país en una suerte de santuario desregulado para el almacenamiento de datos globales, un activo estratégico indispensable en la economía del conocimiento, brindando garantías fiscales y atractivos climáticos.
El bloque farmacéutico con promesas millonaria
Al mediodía, el escenario político sumó densidad institucional con el arribo de la plana mayor de la Cámara de Especialidades Medicinales (CAEME). Secundado por el ministro de Salud, Mario Lugones, Milei recibió a un bloque de ejecutivos que concentran el pulso de la medicina de vanguardia en el país: Gastón Domingues Caetano (CAEME), Carlos Annes (MSD), María Pía Orihuela (Roche), Silvana Kurkdjian (Bristol Myers Squibb), Francisco García (Novartis), Maximiliano Gutiérrez (GlaxoSmithKline), Carolina López Camelo (Sanofi) y Agustina Ruiz Villamil (Pfizer).
El resultado del encuentro fue un anuncio de proporciones inéditas para el sistema científico local: una inversión proyectada de 8.000 millones de dólares destinada al desarrollo de investigaciones clínicas durante los próximos seis años, con el objetivo explícito de posicionar a la Argentina como un referente global en la economía del conocimiento y la ciencia médica.

"Esta iniciativa busca potenciar aún más a esta actividad que hoy ya representa cerca del 50% de la inversión privada total en I+D del sector empresario argentino, generando un mayor ingreso genuino de divisas al país", detallaron desde la cámara a través de un comunicado oficial tras la audiencia.
Las cifras que maneja el sector son contundentes respecto al impacto macroeconómico del entendimiento: "De cada 10 dólares que ingresan al país para financiar actividades empresariales de I+D, 9,5 corresponden a Investigación y Desarrollo clínico. Los asociados CAEME aportan el 95% del total de esta inversión".

La apuesta de las multinacionales farmacéuticas apunta a profundizar esa capilaridad mediante un trabajo coordinado con la cartera que conduce Lugones. El plan contempla el diseño de estímulos específicos para los centros de investigación locales, programas de capacitación continua para los profesionales de la salud y, fundamentalmente, un fuerte impulso a la investigación científica dentro de la red de hospitales públicos.
“Este acuerdo es un hito para la salud y la ciencia en Argentina. No solo promueve mayores inversiones de escala internacional en ciencia y salud, sino que hace posible que los pacientes de nuestro país accedan a tratamientos de vanguardia en simultáneo con los países más avanzados del mundo”, aseguró Gastón Domingues Caetano, presidente de CAEME, al evaluar el alcance político y sanitario de la jornada.








