Javier Milei tendrá este jueves una jornada diplomática atravesada de punta a punta por cuestiones de soberanía: viajará por unas horas a Chile en medio de las tensiones en torno al estrecho de Magallanes y volverá a Buenos Aires para hablarle al país sobre Malvinas.
Milei cruza a Chile en plena tensión por Magallanes y vuelve para hablarle de Malvinas al país
El Presidente hará una visita de pocas horas a Santiago para participar de un foro y reunirse con José Antonio Kast, que acaba de reafirmar la soberanía chilena sobre el estrecho de Magallanes. Regresará el mismo día para emitir a las 21 un mensaje sobre Malvinas, en el que podría anunciar sanciones a empresas que operen en las islas sin autorización argentina.


El Presidente partirá a las 7 rumbo a Santiago. A las 9.20, hora chilena, participará del Foro Madrid, organizado por la Fundación Disenso, y mantendrá un encuentro con Sarah Rogers, subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública de Estados Unidos. A las 11 será recibido por José Antonio Kast en el Palacio de La Moneda y luego emprenderá el regreso.
No será una bilateral más. Milei llegará apenas un día después de que Kast viajara a la región austral y volviera a marcar posición sobre el estrecho de Magallanes. “Es chileno”, afirmó el mandatario trasandino, que describió su presencia allí como una forma de “hacer patria, hacer soberanía”.

La coincidencia temporal agrega densidad política al viaje: mientras Buenos Aires prepara un mensaje presidencial para reivindicar el reclamo argentino sobre Malvinas, Santiago espera todavía una definición formal de Milei sobre una controversia territorial que ambos gobiernos intentaron enfriar en los últimos días.
El ruido sobre Magallanes
El conflicto se reactivó por declaraciones del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, que fueron interpretadas en Chile como un cuestionamiento a su soberanía sobre el estrecho. El gobierno argentino posteriormente buscó bajar el tono y el ministro de Defensa, Carlos Presti, pidió disculpas. Cancillería también reconoció públicamente la soberanía chilena.
Pero Chile mantiene otro reclamo pendiente: la modificación del decreto argentino 457/2021, que define al estrecho de Magallanes y al mar de Drake como un “espacio compartido” que requiere “exploración, estudio y control conjunto”. Chile considera que esa formulación contradice los acuerdos bilaterales y Milei ya había reconocido en 2025 que existía un “error de interpretación”.

El ministro de Defensa chileno, Fernando Barros, aseguró esta semana que la Argentina tendría listo un nuevo texto para reemplazarlo. “De un compromiso hemos pasado a un texto que se nos dice que está para la firma del presidente Milei. Por lo tanto, yo creo que ese tema está cerrado”, afirmó.
Kast reforzó el mensaje con una imagen de alto contenido simbólico. Este miércoles encabezó en Magallanes un despliegue naval con maniobras antisubmarinas, operaciones de abordaje, reaprovisionamiento en navegación y una demostración con fuego real para evaluar las capacidades militares chilenas en la Zona Austral.
La demostración no implica por sí misma una escalada bilateral, pero llegó exactamente cuando Milei preparaba las valijas para Santiago.
La causa Malvinas
El Presidente deberá cambiar de escenario rápidamente. Tras regresar de Chile, a las 21 emitirá un mensaje sobre “los avances diplomáticos que lleva adelante la Cancillería en defensa de la soberanía de las islas Malvinas”, según la información oficial difundida sobre la cadena nacional.
La expectativa está concentrada en un posible anuncio legislativo. Según fuentes gubernamentales, Milei podría comunicar el envío al Congreso de un proyecto para sancionar a compañías que desarrollen actividades en las islas sin autorización argentina y también a firmas nacionales que les brinden servicios o apoyo logístico.

El foco está puesto en Sea Lion, el proyecto petrolero offshore impulsado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum en aguas próximas al archipiélago. El Gobierno buscaría endurecer la respuesta frente a la explotación unilateral de recursos y ratificar, al mismo tiempo, que el reclamo de soberanía continuará por la vía diplomática.
“Algo muy fuerte”, anticipó Milei sobre el mensaje referido a lo que definió como “la causa más importante y sagrada” para los argentinos.
La presidencia norteamericana
También hay un tercer actor atravesando la agenda del jueves.
En Santiago, Milei tendrá un encuentro con Sarah Rogers una alta funcionaria del Departamento de Estado estadounidense antes de reunirse con Kast. Horas después, su intervención sobre Malvinas llegará tras las declaraciones de Donald Trump, quien abrió la posibilidad de revisar la posición de Washington en torno al conflicto de soberanía entre Argentina y Reino Unido.

Hasta ahora, Estados Unidos mantiene una posición que no reconoce la soberanía argentina sobre las islas y que, en los hechos, ha convivido con la administración británica. Las palabras de Trump generaron expectativas en el Gobierno, aunque las fuentes suministradas no registran hasta el momento un cambio formal de política estadounidense.
La relación entre Milei y Kast, en cambio, llega aceitada por afinidad política. Será el tercer encuentro entre ambos desde que el chileno asumió en marzo: el argentino asistió a su investidura y Kast realizó luego su primera visita oficial al exterior en Buenos Aires, donde acordaron trabajar sobre pasos fronterizos, seguridad, narcotráfico y crimen organizado.










