“Argentina siempre tuvo un costo que fue la distancia. Es cara, hay que pagar flete… pero hoy se convirtió de pasivo en activo: el mundo tiene 10 capitales que fueron bombardeadas y 40 países que están en guerra directa o indirecta. Nosotros estamos lejos de esa zona de conflicto y tenemos un montón de cositas que el mundo necesita: energía, minería para las nuevas tecnologías y alimentos”.
Malamud analizó la "apuesta de alto riesgo" de Milei con Estados Unidos
Dijo que el país está "invitado" al desarrollo, que depende menos del Estado que de la geopolítica. Afirmó que tiene diferencias con Milei, pero reconoció que sin inversiones, el Estado sólo se dedicaría a pagar jubilaciones.

Ante un Paraninfo casi repleto, Andrés Malamud le respondió al moderador Adolfo Stubrin por qué cree que la Argentina está “invitada” al desarrollo en el mundo, aun sin ser un país pionero (como Inglaterra desde la máquina de vapor) o heredero (Estados Unidos o Australia).
“Podemos tener la oportunidad; es polémico y lo podemos discutir, de que nos inviten, porque el desarrollo endógeno con 46 millones de personas no es posible”, aclaró tras la consulta de Stubrin sobre lo que sucede en los conurbanos argentinos -en especial Buenos Aires- y sobre la posibilidad de un Estado “sensato y prudente”.

“La cuestión del Estado es importante porque tendemos a pensar que hace falta organización para aprovechar las oportunidades”, reconoció el conferencista. Y agregó: “cuando yo menciono los tres tipos de países desarrollados (pioneros, herederos e invitados) estoy pensando en oportunidades. La invitación es una condición necesaria pero no es suficiente”.
Estado y mercado
“Si no tenemos la visión o el instrumento -para muchos el instrumento es el Estado, para otros el instrumento es el mercado- vamos a desperdiciar la oportunidad”. Malamud dijo más adelante que “si miramos el mapa, desmiente la teoría que pone lo institucional como condición de desarrollo, mientras las actividades “extractivas generan rapiña”.

Aclaró que a su entender “interviene también la geopolítica”. Como ejemplos puso el desarrollo griego a pesar de su baja institucionalidad o la falta de desarrollo en Uruguay a pesar de su alto estándar en la materia. “Si Grecia estuviera en América Latina, no sería desarrollada con las mismas instituciones y con el mismo Estado” que tiene en Europa.
Geografía y política
“Es fundamental la geopolítica, que no es solamente la geografía; es la combinación de geografía con política, es decir, espacio y poder”, expuso Malamud en el noveno Conversatorio propuesto por el Grupo Cosmopolita, que procura elevar la conversación pública en tiempos de ruido en las redes.
Dijo que la Argentina está “en un espacio que le sirve a los que tienen el poder, y lo usan para desarrollarte”. Explicó que “México tuvo una invitación, el Nafta, en la década del ‘90; lo invitan al desarrollo porque le sirve a Estados Unidos producir más barato con ciertas condiciones, regulando la inmigración y el comercio”.

Explicó el analista que “México desperdició esa oportunidad, tuvo niveles de crecimiento importantes pero no alcanzó el desarrollo. No consiguió organizarse de tal manera que la invitación significara que hoy sería más parecido a Canadá que a Brasil.
Las herramientas argentinas
“¿Qué va a ser Argentina? No lo sé. ¿Qué herramientas tenemos? No muchas; aunque Argentina tuvo el Estado más desarrollado de América Latina, fue potentísimo”. Citó a Oscar Oszlac para mencionar entre sus fundamentos “la penetración territorial, la educación, la homogeneización, los aparatos, los trenes, los correos, las oficinas públicas en el último rincón del país, el banco.
“Las provincias también tuvieron poderosos Estados. Se fue deteriorando con el tiempo, sobre todo cuando nos caemos del mundo en 1930: la geopolítica otra vez. En 1930 se produce un corte porque la crisis financiera lleva a las potencias a optar y Gran Bretaña opta por el imperio”.
Recordó que eso potenció el desarrollo de Australia, Canadá, Nueva Zelanda. “Nos caemos del mundo, tenemos que industrializarnos, lo hacemos de manera incompleta y en 1975 se agota el modelo de industrialización sustitutiva por una razón muy simple”, sintetizó Malamud.

Y puso la explicación en dos motivos: “la escala era pequeña, pero podíamos tirar un poco más, pero el petróleo aumentó. Fíjense que eso les pasa a los países desarrollados también. Alemania era un país con crecimiento económico hasta la invasión de Rusia a Ucrania. En ese momento Europa sanciona a Rusia y deja de comprarle gas barato; a partir de ese momento Alemania entra en recesión”.
Más adelante el conferencista explicó que la Argentina tiene su responsabilidad en el golpe del ‘30 pero no en haber quedado “fuera del mundo”
Apuesta de alto riesgo
Malamud explicó que en el siglo XX, la potencia hegemónica era Estados Unidos, con quien “no hay complementariedad” porque “producimos lo mismo y ellos son más grandes”. Tras repasar el surgimiento de Asia, expuso que “China crece como nadie y necesitan lo que nosotros tenemos y nos lo compran”.
Explicó que por eso la decisión de Javier Milei de inclinarse hacia Estados Unidos es “una apuesta arriesgada… la podemos llamar loca, pero no tonta. Porque Estados Unidos está en declinación relativa… pero sigue teniendo capacidad de remolcar a un país pequeño, periférico y vulnerable como nosotros.

“No estoy justificando -aclaró- la decisión de Milei; estoy diciendo que es una opción de alto riesgo y cuando uno hace una apuesta de alto riesgo puede perder todo o ganar mucho. Perón era igual, apostador de alto riesgo. ¿Cuál fue la apuesta de Perón por el desarrollo? Primero, que capital y trabajo lo apoyasen.
“Convenció al trabajo, no al capital y en vez de dos tuvo una columna vertebral, el sindicalismo, que no era su modelo. El quería corporativismo, no sindicalismo. Él vio la tercera guerra mundial y estuvo cerca… en 1950 en Corea, McArthur quería tirar la bomba atómica y no lo dejaron. Si había tercera guerra mundial, la autarquía y la distancia y la tercera posición eran la apuesta correcta”.
La oportunidad
“Las oportunidades se están generando y el Estado es lo que te permite amortiguar las malas apuestas y aprovechar las buenas apuestas. En cualquier circunstancia es bueno tener un buen estado”, aclaró Malamud.
“En lo que no estamos de acuerdo con Milei es en qué consiste un buen Estado”. Pero aclaró que el propio presidente abandonó su “equipo dolarizador” para optar por “el de Macri (Caputo, Sturzenegger).
“Su gobierno sobrevivió a tres crisis por el Swap chino, el rescate norteamericano y el apoyo del Fondo Monetario. Es decir, el mayor estado comunista, el mayor estado capitalista y el club de todos los estados. Son los anarcocapitalistas más locos del mundo”.
Sin embargo aclaró que “esto lo que demuestra es que no pensamos tan diferente, hablamos diferente. Pero en el fondo los que defendemos un papel para el Estado sabemos que ese papel no puede ser completo y no puede ser como en el pasado.

“El 45% del presupuesto nacional se gasta en jubilaciones y va a crecer. ¿Qué Estado se puede tener con el presupuesto restante? Hace falta apelar al mercado y a que las empresas inviertan en tecnología, innovación y conocimiento”.
Malamud rescató que la Argentina tiene “mejor convivencia política y menos violencia” que el resto del mundo. Argentina es un país que tiene paz social, aunque no siempre fue así (los ‘70).
Recordó los festejos de 5 millones de personas celebrando pacíficamente el mundial de Qatar, cuando “el Estado desapareció y la sociedad se autogestionó. No hay muchas sociedades en el mundo que se autogestionen pacíficamente como Argentina.








