Con los nombramientos en Justicia se reordena la división del poder en Casa Rosada
El desembarco de Juan Mahiques en la cartera judicial de la Nación expuso el cuadro de situación en el seno del mileísmo, donde se busca equilibrar las potestades entre los integrantes del denominado ´Triángulo de Hierro’ y su entorno.
Mahiques junto a Milei este jueves. Crédito: Gobierno Nacional
La trama que rodea el nuevo cambio en el Gabinete nacional demuestra que existe un reordenamiento de fuerzas internas en el seno administrativo de La Libertad Avanza. El propio Javier Milei fue el que delimitó la mesa chica del poder en torno al denominado ‘Triángulo de Hierro’, compuesto por él, su hermana Karina Milei y el máximo consejero presidencial, Santiago Caputo. De ese manifiesto esquema concéntrico y geométrico salen diversos tentáculos que comprenden -del lado de la Secretaría General- a Manuel Adorni (Jefe de Gabinete), Javier Lanari (Secretario de Comunicación y Prensa) y a los primos Eduardo ‘Lule’ Menem (subsecretario de Gestión Institucional) y Martín Menem (titular de la Cámara de Diputados). Ellos comprenden la cabecera de playa en el ala norte de la Casa Rosada, y son quienes concentran el manejo partidario y la relación con los gobernadores e intendentes de los diversos distritos.
En el ala sur -dominada por el caputismo y sus Fuerzas del Cielo- se tejen las estrategias y proyectos parlamentarios, pero en particular se regulan muchas de las áreas de gestión. Las principales son: la SIDE (conducida por Cristian Auguadra); ARCA (dirigida por Andrés Edgardo Vázquez) y la Aduana (comandada por José Andrés Velis), a las que se les suma una fuerte gravitación y predicamento en la secretaría de Legal y Técnica de la Presidencia, a través de María Ibarzábal Murphy, y en los ministerios de Salud (Mario Lugones), Defensa (Tte General Carlos Presti) y Economía (Luis Caputo). Justicia quedó fuera de esa órbita debido al desembarco de Juan Bautista Mahiques en lugar de Mariano Cúneo Libarona y su flamante segundo, Santiago Viola (apoderado de LLA), quien dejó afuera de esa cartera al alfil santiaguista, Sebastián Amerio.
Santiago Caputo junto a Karina y Javier Milei, la mesa chica del poder en torno al denominado ‘Triángulo de Hierro’.
Cuando El Litoral preguntó en las oficinas del principal asesor gubernamental cómo están las cosas en la mesa chica triangular, la respuesta fue que, “cuando la gente habla del Triángulo de Hierro lo piensa mal, porque lo piensan con un vértice superior y dos vértices inferiores, y nosotros siempre lo hemos pensado al revés, invertido, con dos vértices superiores y un vértice inferior”, explicó una alta fuente de ese espacio interno libertario. “Lo que estoy diciendo es que por más generosidad y afecto que tengan Javier y Karina con Santiago, como dice él, no deja de ser, literalmente, un asesor contratado 1109". Esto dicho en referencia al Decreto N° 1109/2017 que regula la locación de servicios profesionales autónomos en la administración pública, permitiendo incorporar consultores, asesores y asistentes.
Otro alto mando mileísta -que prefiere mantenerse lejos de ‘los primos riojanos’ pero cerca de Karina Milei- le dijo a este diario: “Estamos todos dentro del mismo proyecto y tenemos una constancia en eso. La gestión diaria implica necesariamente acción, y la acción permanente incluye matices y diversas perspectivas, pero no hay nada que complique el cumplimiento de los objetivos fijados". Asimismo, el informante consignó que "Amerio no está más como viceministro de Justicia porque el Gobierno decidió que su ciclo había terminado", y contó que Santiago Caputo “no quería a Sebastián (Amerio) de ministro, entre otras cosas porque él no lo quería", y anexó que "después se acercó una propuesta que le cerró a Javier y a Karina (Milei). La propuesta la acercó Santiago Viola y algún otro. Las terminales convencieron, me refiero a las referencias, y así se avanzó con Juan (Mahiques)”, sintetizó.
Al igual que el asesor del Presidente, la fuente reconoció que creía que “por su relación con Angelici, Macri y la AFA, Mahiques no pasaba el filtro de Karina, pero a veces nos equivocamos. Igual tenemos una muy buena relación con Juan Bautista”, destacó. En el final, el joven funcionario advirtió que Javier Milei era quien “tenía preferencia por el 'Gordo' Guillermo Montenegro, después la cosa cambió. Lo importante es que el nombre les cerrara a todas las partes. A nosotros nos cerraba el Gordo como también nos cierra Juan, y Carlos Stornelli también nos cerraba", confesó el influyente dirigente libertario.
Antes de que el sucesor de Cúneo Libarona le ofreciera a Sebastián Amerio la Procuración del Tesoro -reemplazando al caputista Santiago Castro Videla- en el despacho del consejero afirmaban que el ex viceministro de Justicia iba a seguir con un “cargo importante”. Las negociaciones para que se diera este desenlace ya estaban encaminadas y los encuentros de urgencia entre Viola y Caputo fueron determinantes. Luego todos pasaron por el escritorio de Karina Milei, quien aprobó los cambios con sus correspondientes designaciones. Incluso, en Balcarce 50 se determinó que Castro Videla quedará con un nuevo cargo: subprocurador del Tesoro. Por otra parte, Mahiques resolvió que la Oficina Anticorrupción (OA) quede en manos de la Dra Gabriela Zangaro y la Inspección General de Justicia (IGJ) pase del control de Daniel Vítolo al de Alejandro H. Ramírez, como parte de la reestructuración política del ámbito judicial.
En referencia a las vacantes en el Poder Judicial, uno de los operadores del oficialismo nacional le expresó a este medio: “Hay jueces propuestos por el PEN y se trabajará sobre la misma base, porque las ternas fueron aprobadas por el Consejo de la Magistratura y la prioridad es que se cubran los más de 300 cargos judiciales. Los pliegos no se mandaron antes al Congreso por una cuestión de estrategia política”, argumentó el vocero informal, quien agregó que, “es decisión exclusiva del Presidente definir los dos cargos a cubrir en la Corte Suprema”, aclarando que “por el momento no hay plan de ampliar de cinco a siete los miembros” del superior tribunal de la Nación.
La comandancia libertaria insiste con que "va a haber cambios cada vez que el Presidente lo considere necesario. Como vieron en estos dos años este es un Gobierno que le imprime una dinámica característica al ejercicio del poder. Eso tiene que ver con la impronta de modificar nuestras estructuras, siempre y cuando sea necesario, claro", concluyó la fuente con acceso directo al despacho presidencial.