El Gobierno nacional proyecta para 2027 una nueva reducción de los subsidios destinados a la energía y el transporte, con el objetivo de que los usuarios cubran una proporción cada vez mayor del costo real del sistema.
Tarifas de luz y gas: el Gobierno busca que los usuarios cubran el 88% del costo de la energía en 2027
El proyecto de Presupuesto contempla una reducción del peso de los subsidios a la energía y al transporte. La meta oficial es que las tarifas cubran, en promedio, más del 88% del costo de abastecimiento energético durante el próximo año.

Según el proyecto de Presupuesto presentado para el próximo año, la cobertura promedio de los costos de abastecimiento energético mediante las tarifas superaría el 88% durante 2027 y avanzaría posteriormente hacia el 91%.
El planteo forma parte de una estrategia que busca disminuir la participación del Estado en el financiamiento de los servicios públicos. Sin embargo, la meta presupuestaria no implica que todas las facturas vayan a aumentar en un mismo porcentaje: el impacto dependerá del tipo de usuario, el nivel de subsidio que reciba y la evolución de los costos energéticos.

Menos subsidios y una mayor cobertura del costo energético
El proyecto de Presupuesto prevé que las transferencias corrientes destinadas a subsidiar energía y transporte pasen de representar el 0,64% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2026 al 0,53% en 2027. En términos nominales, el gasto asociado a estos subsidios bajaría de unos USD 5.200 millones a aproximadamente USD 4.400 millones, de acuerdo con el análisis citado por Infobae del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet.
En términos nominales, el gasto asociado a estos subsidios bajaría de unos USD 5.200 millones a aproximadamente USD 4.400 millones, de acuerdo con el análisis citado por Infobae del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet.
Dentro del sector energético, uno de los principales recortes estaría concentrado en las transferencias destinadas a CAMMESA, la compañía que administra el mercado eléctrico mayorista. El objetivo es reducir progresivamente la diferencia entre lo que cuesta abastecer de energía al sistema y lo que pagan los usuarios a través de sus facturas.
El esquema previsto para 2027 se apoyaría en tres mecanismos. Por un lado, una recomposición del precio mayorista que pagan los usuarios. Por otro, una focalización de los subsidios en los hogares que cumplen con los criterios del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.

El tercer componente está relacionado con una menor participación estatal en empresas del sector, en un contexto en el que avanza el proceso de privatización de ENARSA.
La situación actual muestra una diferencia importante entre los usuarios. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los hogares pagan en promedio alrededor del 54% del costo de la energía, mientras que el Estado cubre el porcentaje restante. Para 2027, el Presupuesto plantea llevar la cobertura promedio por encima del 88%.
En el caso de los usuarios residenciales que no reciben subsidios, la cobertura proyectada sería todavía mayor: el Gobierno estima que llegarían a afrontar el 94,62% del costo. Para los hogares incluidos en el régimen focalizado, en tanto, la proporción alcanzaría el 64,27%, frente al 25% que actualmente pagan, según los datos difundidos en el análisis.
El régimen focalizado alcanza actualmente a unos 8,8 millones de usuarios de electricidad, 5,2 millones de usuarios de gas por redes y alrededor de 3 millones de hogares que utilizan gas envasado.

Qué puede pasar con las facturas y los subsidios
El proyecto también contempla cambios en el esquema de asistencia para el gas. Mientras se prevé una reducción del subsidio que llega a los hogares con gas de red a través del precio mayorista, aumentaría la asistencia destinada a los hogares alcanzados por el régimen focalizado y a quienes utilizan garrafas.
En particular, los fondos destinados al Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas y al nuevo programa de Garrafas de 10 kilos, que reemplaza al Programa Hogar, pasarían del 0,02% al 0,07% del PBI.
El Gobierno también incorporó en sus proyecciones macroeconómicas una inflación del 18% para 2027, un crecimiento real del PBI del 4% y un tipo de cambio nominal de $1.847,6 para diciembre del próximo año. Estos supuestos son relevantes para el cálculo energético porque una parte importante de los costos del mercado mayorista está vinculada al dólar.

Por ese motivo, todavía no es posible establecer cuánto aumentaría una factura particular durante 2027 a partir de la meta del 88%.
El propio análisis citado por Infobae advierte que existen diferencias entre los usuarios que actualmente pagan el costo completo y aquellos que reciben subsidios, además de posibles modificaciones en los criterios de acceso y en los límites de consumo subsidiado.
En septiembre, el Gobierno había elevado de 150 a 200 kWh mensuales el límite de consumo bonificable para determinados usuarios residenciales de electricidad del AMBA y estableció una bonificación extraordinaria del 25%, que se suma a la bonificación base. Para ese mes, se había previsto un aumento promedio de 1,75% en electricidad y de 1,40% en gas natural.
En el caso de Santa Fe, el impacto concreto sobre las facturas eléctricas deberá analizarse además en función del esquema tarifario provincial y de la distribuidora.
Por eso, la meta nacional del 88% debe entenderse como una pauta general del Presupuesto 2027 y no como un porcentaje de aumento que ya esté definido para cada usuario.









