Esta semana fue la despedida de un emocionado ahora ex secretario administrativo, el futuro ministro de la Corte Suprema Diego Maciel que ya tiene su pliego aprobado y solo restan "unos meses" según calculó el abogado que ha manejado los números, los recursos y la convivencia en la Cámara alta. En ese lapso incierto pero anterior al fin de año según la promesa de algunos de sus miembros actuales serán efectivas las vacantes en la cabeza del Poder Judicial.
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Tras la aprobación de su pliego para la Corte, Diego Maciel dejó su cargo en la Cámara alta en un clima de emotividad. En su lugar asumió Leonardo Stangaferro, quien recibió el respaldo de todos los bloques y un particular pedido del senador Gramajo: "Espero que no tenga un cocodrilo en el bolsillo".

La salida del colaborador de origen radical comenzó con una broma del presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, quien convocó a recibir unos presentes y un diploma formal, al "senador Maciel". No lo fue pero así se lo hizo sentir la Cámara.
Más tarde fue el turno de nombrar a su reemplazante: Leonardo Stangaferro, que ha actuado como subsecretario parlamentario de Diputados hasta este jueves 9 y ahora ocupará el lugar de Maciel íntimamente ligado a la ejecución del presupuesto del cuerpo deliberativo.
Es usual que en las cámaras legislativas y los concejos municipales, luego de nominar a personas para cargos políticos de colaboradores en sus mesas de conducción, hablen los jefes de los bloques. Más cuando hay total consenso. Tras la jura de Stangaferro, primero se expresó el titular de la UCR, Rodrigo Borla, más tarde el presidente del PJ, Rubén Pirola, y cuando llegó el turno de Joaquín Raúl Grarmajo del bloque unipersonal Unite (aliado al oficialismo) expresó en la última parte de su bienvenida: "espero que no tenga un cocodrilo en el bolsillo".








