El Gobierno prepara una oleada reformista de proyectos de ley
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, adelantó que son “cerca de cincuenta”, pero que el Presidente establecerá las prioridades. El titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, ratificó la estrategia de negociar el articulado para lograr consenso.
Se espera que el presidente Javier Milei trace la hoja de ruta parlamentaria del Gobierno ante la Asamblea Legislativa.
Archivo El Litoral
Los principales referentes del Gobierno nacional festejaron y defendieron la inminente sanción de la reforma laboral, y anticiparon que, a lo largo del año, habrá una batería de nuevas iniciativas a debate en el Congreso. También sostuvieron la idea de la búsqueda de consensos como un recurso necesario para avanzar, pero que a la vez se ve facilitado por la actual composición de las cámaras.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó que la reforma laboral será aprobada el próximo viernes “con seguridad”. Y aseguró que el proyecto apunta a revertir décadas de retroceso en la generación de empleo genuino y formal.
Manuel Adorni, Karina Milei, Patricia Bullrich y Diego Santilli.
NA
En declaraciones a radio Rivadavia, el funcionario nfatizó que el texto final alienta a empresarios y emprendedores a generar empleo sin el temor a trabas excesivas al momento de contratar o desvincular personal, una de las principales críticas hacia el modelo anterior.
En el plano parlamentario, el funcionario explicó que la nueva conformación de las Cámaras, tras las elecciones, permitió al oficialismo negociar con aliados y construir mayorías que faciliten el avance de proyectos relevantes.
Adorni destacó que, con este escenario, las discusiones se volvieron más productivas y posibilitaron el abordaje de leyes clave. En este punto, rememoró la rápida decisión de eliminar el artículo 44 del proyecto, tras recomendaciones surgidas en la mesa política.
En tanto, afirmó que cuenta con aproximadamente cincuenta proyectos de ley para presentar en el Congreso de la Nación, “muchos relevantes o de mayor impacto mediático”.
Y sumó: “Cuando terminemos de diseñar todo el esquema de leyes, el presidente será quien defina las prioridades y de qué manera eso se va a ir enviando al Congreso para su tratamiento. Este va a ser un año muy intenso en términos legislativos”.
Al referirse a las políticas de alianzas en el Congreso, subrayó la exclusión deliberada de la izquierda y el kirchnerismo en los acuerdos, focalizando la negociación en aquellos bloques con voluntad de consenso.
Por lo demás, rechazó las acusaciones de que el gobierno busque favorecer al empresariado o responda a los intereses de EEUU. En todo caso, enfatizó que la agenda oficial es “promercado”, aclarando que lo que se prioriza es un entorno propicio para la inversión y la creación de empleo de calidad.
Según Adorni, la combinación entre la reforma laboral, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y otras políticas estructurales tendrán impacto positivo en los próximos meses y permitirá validar el rumbo adoptado, con datos concretos del desempeño económico.
Críticas y consensos
En el mismo sentido, Martín Menem formuló una encendida defensa del proyecto de modernización laboral y aseguró que “los que nos critican la reforma son los artífices del fracaso”.
En una extensa entrevista con Infobae, el referente parlamentario de La Libertad Avanza celebró que la iniciativa esté cerca de su sanción definitiva y aseguró que esta reforma será beneficiosa para todos porque, con el tiempo, “habrá más trabajo formal y los sindicatos tendrán más afiliados”.
“Es la primera vez que se hace una reforma de esta índole, de esta magnitud, así que soy muy optimista. Estoy convencido de que el Senado va a aceptar las modificaciones que introdujimos y, seguramente, la semana que viene el Poder Ejecutivo la promulgará”, adelantó.
Consultado sobre el camino legislativo, Menem destacó también la necesidad de consenso y la estrategia adoptada por el oficialismo: “Cuando vimos que no tenía consenso, optamos por la solución más simple para no complicar una gran reforma que ya se había consensuado. El objetivo era votar por capítulo, avanzar con lo que tenemos”.
Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados.
Archivo El Litoral
Para Menem, la oposición peronista y las críticas gremiales remiten a las fallas del modelo previo: “Gobernadores, diputados y representantes de un sector importante del peronismo están viendo que su propio pasado ha sido un fracaso en términos ideológicos. La ley anterior, ¿cuánta gente formalizó? Hace 14 o 15 años que no se formaliza gente, desde 2011, que no crece la economía”.
A propósito de los sindicatos, Menem rechazó que las reformas los perjudiquen y, por el contrario, remarcó sus beneficios: “Estoy absolutamente en contra de cualquier paro y ojalá lo entiendan. El sindicalismo tiene que entender que esto es en beneficio de la gente que trabaja. Con la reforma laboral vamos a tener más trabajo formal y los sindicatos van a tener más afiliados”.
Además, Menem sostuvo que se alcanzó un equilibrio porque todos cedieron: “En esta situación perdieron todos los intermediarios entre empleador y empleado. El Estado también perdió. Cedió aportes, y los sindicatos ahora tienen un tope. Ha sido una modernización hacia un nuevo equilibrio de fuerzas”.
Respecto de la dinámica parlamentaria, Menem explicó: “Siempre hubo un espíritu de diálogo y de tratar de buscar el número para llevar adelante proyectos de ley. El problema es el número. Cuando tenés 95 diputados y te faltan 35, vas trabajando con todos los bloques. Para sacar una ley con más de 100 votos, todos pusieron su parte”.
El presidente de la Cámara detalló que tras la modernización laboral se buscarán avances en otros rubros: “El otro día aprobamos y seguramente el Senado también sancionará el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Viene el acuerdo con Estados Unidos, la reforma política, todo lo que vaya quedando obsoleto. El Gobierno va a intentar bajar impuestos en la medida que las cuentas sigan equilibradas”.
Agenda
La agenda oficial para después de la reforma laboral abarca además la Ley de Glaciares y el nuevo Régimen Penal Juvenil que baja la edad de imputabilidad a 14 años. También la nueva ley de Financiamiento Universitario, que a ojos del oficialismo es superior al texto 27.795 con el que la oposición insistió en el Parlamento.
Hay otros dos temas que nutren la agenda libertaria y que serán ejes de conversación con gobernadores: impulsar una ley electoral que derogue las primarias abiertas simultaneas y obligatorias, y formular una iniciativa que modifique normas del Banco Centralcon el objetivo de permitir a los bancos otorgar créditos en dólares a personas humanas y empresas que no generan divisas de manera directa.
La reforma previsional, que en su momento el oficialismo presentó como posibilidad concreta, quedará para otro momento, incluso para un eventual segundo mandato.