Por estos días, la política santafesina vuelve a ofrecer una foto nítida del humor social: la valoración de las gestiones no corre en paralelo entre Nación y Provincia, con mejor imagen tanto del gobernador Maximiliano Pullaro y de su gestión, en contraste con la de Javier Milei. Un estudio de opinión pública de la consultora GyC Comunicaciones, realizado en abril en Santa Fe, expone con claridad esa brecha y, al mismo tiempo, pone en primer plano una preocupación que atraviesa a la mayoría de los hogares: la dificultad para llegar a fin de mes.
Pullaro se consolida en la valoración de gestión mientras crece la preocupación por ingresos y precios
Un estudio de la consultora GyC Comunicaciones muestra mejor imagen y gestión del gobernador que del presidente, en un contexto donde la principal angustia social es que el salario no alcanza. En ese escenario, la Casa Gris lanzó un plan de desendeudamiento para trabajadores privados y públicos.

El relevamiento -realizado sobre 1.946 casos y trabajo de campo entre el 8 y el 18 de abril mediante encuestas telefónicas a mayores de 16 años- muestra que el gobernador Maximiliano Pullaro logra mejores niveles de aprobación que el presidente Javier Milei. Mientras el mandatario provincial registra un 49 % de aprobación, el jefe de Estado presenta 41 % de aprobación.
La diferencia también se traslada al plano de la imagen. Pullaro alcanza un diferencial positivo (53 % de valoración positiva contra 42 % negativa), mientras que Milei exhibe saldo negativo (45 % positiva y 53 % negativa). En términos políticos, el dato no es menor: confirma que, en territorio santafesino, la gestión provincial logra despegarse del clima nacional.
Contrastes en el rumbo
El contraste se refuerza cuando se consulta por el rumbo. El 52 % de los encuestados considera que Santa Fe va en la dirección correcta, mientras que el 55 % cree que el país avanza en sentido equivocado. La percepción sintetiza una idea que empieza a consolidarse en la opinión pública: una provincia que ordena y una Nación que todavía no logra estabilizar expectativas.
Pero el dato más contundente del estudio no está en la política sino en la economía cotidiana. La principal preocupación personal de los santafesinos es la dificultad para llegar a fin de mes (25 %), seguida por los bajos ingresos (17 %). En la misma línea, el 49 % afirma que sus ingresos apenas alcanzan sin grandes dificultades y un 36 % directamente reconoce que no le alcanzan.
Ese malestar económico tiene correlato en el endeudamiento: el 17% de los hogares tomó deuda para comprar alimentos y cubrir gastos corrientes, y otro 15% para refinanciar pasivos previos. Es decir, el crédito dejó de ser una herramienta de expansión para convertirse en un recurso de supervivencia.
En ese contexto, el Gobierno Provincial movió una ficha política y económica relevante: el miércoles Pullaro lanzó un plan de desendeudamiento orientado a trabajadores privados y públicos, que busca poner un límite al peso de las cuotas crediticias sobre los ingresos.
La lectura política es clara: mientras el diagnóstico social marca que “el sueldo no alcanza”, la respuesta provincial busca ofrecer una herramienta concreta para aliviar esa presión. En términos de gestión, esa capacidad de reacción aparece como uno de los factores que explican la mejor valoración de Pullaro frente a Milei en el territorio.
El estudio también deja otra señal relevante: el equilibrio entre continuidad y cambio. Ante la pregunta sobre una eventual elección a gobernador, el 45% optaría por sostener el rumbo actual. Un escenario abierto, pero con una base de apoyo significativa para la gestión.
En definitiva, los números muestran una provincia atravesada por tensiones económicas profundas, donde la política se ordena en función de quién logra interpretar y atender esa demanda. Hoy, al menos según la medición de GyC Comunicaciones, Pullaro corre con ventaja en Santa Fe. Milei, en cambio, enfrenta el desafío de revertir una percepción negativa que, en el principal distrito productivo del país, empieza a consolidarse.









