La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil provocó un cambio abrupto en las expectativas de los mercados financieros. El movimiento revirtió las subas que habían registrado las acciones y otros activos brasileños durante las semanas previas al balotaje, cuando los inversores habían mostrado una reacción favorable después de la primera instancia electoral.
La reacción de los mercados brasileños modifica el escenario comercial para Argentina
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario analizó la reacción de los mercados brasileños después del balotaje, con caídas en acciones, depreciación del real y un marcado aumento de las tasas de interés. El movimiento cambiario llevó la competitividad bilateral a su nivel más bajo desde mayo de 2025 y podría generar dificultades para las exportaciones argentinas, especialmente las industriales.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado por Francisco Cuello Rosso, Guido D’Angelo y Julio Calzada, analizó el comportamiento de tres referencias del mercado: el fondo iShares MSCI Brazil ETF (EWZ), que reúne acciones de empresas brasileñas; Petrobras, la petrolera controlada por el Estado; y Nubank, uno de los principales bancos digitales de la región.

Entre el 2 de octubre y la primera rueda posterior a la primera vuelta, estos activos habían acumulado avances de entre el 11,5% y el 13%. La tendencia positiva se mantuvo durante las semanas siguientes y, al viernes 23 de octubre, Petrobras registraba una suba del 20,8% respecto del inicio del período, mientras que EWZ y Nubank avanzaban 11,5% y 12,9%, respectivamente.
Sin embargo, tras conocerse el resultado del balotaje, las cotizaciones registraron fuertes retrocesos. En la apertura del lunes 26 de octubre, EWZ cayó un 25,5% respecto del cierre del viernes anterior, Nubank perdió un 22,9% y Petrobras retrocedió un 17,1%.
Durante esa misma jornada, los tres activos recuperaron parte de las pérdidas iniciales, pero finalizaron con bajas del 19,8%, 17% y 14%, respectivamente, frente al cierre previo al balotaje. De esta manera, EWZ y Nubank terminaron por debajo de los valores que tenían antes de la primera vuelta, mientras que Petrobras conservó una parte de las ganancias acumuladas.
La depreciación del real afecta la competitividad argentina
Uno de los efectos más relevantes para la economía argentina se produjo en el mercado cambiario. Durante la jornada posterior al balotaje, el dólar estadounidense avanzó un 8,36% frente al real brasileño, lo que representó la mayor depreciación diaria de la moneda de Brasil en 23 años.
El impacto se reflejó en el Índice de Tipo de Cambio Real Bilateral (ITCRB) entre Argentina y Brasil, elaborado por el Banco Central de la República Argentina. El indicador pasó de 86,51 puntos el viernes 23 de octubre a 80,32 el lunes 26, una contracción del 7,2% en una sola rueda.

El registro marcó el nivel más bajo de 2026 y un mínimo que no se observaba desde mayo de 2025. Además, revirtió la mejora que había mostrado la competitividad argentina durante el período previo al balotaje: el índice había pasado de 83,34 puntos el 2 de octubre a 86,51 antes de la segunda vuelta, pero terminó 3,6% por debajo del valor inicial.
En términos comerciales, una depreciación del real encarece relativamente los productos argentinos frente a los brasileños. Esto puede dificultar las exportaciones nacionales hacia ese destino y, al mismo tiempo, favorecer la competitividad de los bienes brasileños en el mercado argentino.
El impacto adquiere especial relevancia por la importancia de Brasil como socio comercial. En 2025, Argentina exportó bienes por US$ 87.077 millones, de los cuales US$ 12.771 millones tuvieron como destino el mercado brasileño, equivalente al 14,7% del total.
La exposición es todavía mayor en las manufacturas de origen industrial (MOI). Las ventas de estos productos a Brasil alcanzaron los US$ 8.189 millones, alrededor del 35% de las exportaciones industriales argentinas. Es decir, aproximadamente uno de cada tres dólares generados por las ventas externas de manufacturas industriales tuvo como destino ese país.

La industria automotriz y autopartista aparece entre los sectores más expuestos, debido al alto nivel de integración productiva y comercial entre ambas economías. De todos modos, la BCR advierte que el efecto final dependerá de cuánto tiempo se sostenga el nuevo escenario cambiario, de la evolución de los precios relativos y del nivel de actividad económica brasileño.
Tasas más altas y presión sobre las cuentas públicas
El cambio en las expectativas también se trasladó al mercado de tasas de interés. Antes de la primera vuelta, el contrato futuro de la tasa de depósitos interfinancieros (DI) con vencimiento en enero de 2031 cotizaba a una tasa anual del 13,92%. Para el viernes 23 de octubre, antes del balotaje, había descendido al 12,58%, una reducción de aproximadamente 135 puntos básicos.
La reacción posterior a la segunda vuelta revirtió esa tendencia. En la primera rueda tras el resultado electoral, la tasa del contrato saltó del 12,6% al 15,2%, un incremento cercano a los 267 puntos básicos en un solo día. De esta manera, no solo se eliminó la baja previa, sino que el rendimiento terminó 132 puntos básicos por encima del nivel registrado antes de la primera vuelta.

El informe aclara que los futuros DI incorporan tanto las expectativas sobre la evolución de las tasas de interés como las primas asociadas al plazo y al riesgo. Por eso, el incremento no debe interpretarse como una proyección directa de la tasa de referencia Selic para 2031. Sin embargo, la magnitud del movimiento evidencia que los inversores comenzaron a exigir mayores rendimientos para mantener posiciones de largo plazo en activos brasileños.
Detrás de este escenario también aparecen las cuentas fiscales. La deuda bruta del Gobierno General de Brasil alcanzó en agosto de 2026 el 82,9% del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a 11,1 billones de reales. Desde comienzos de año, el indicador acumuló un aumento de 4,2 puntos porcentuales del producto.
Según los datos del Banco Central de Brasil citados por la BCR, el pago de intereses fue el principal factor de esa suba y generó una presión equivalente a 6,5 puntos del PIB durante los primeros ocho meses del año, parcialmente compensada por el crecimiento nominal de la economía.

En ese contexto, después del balotaje el Tesoro brasileño canceló subastas de títulos que estaban programadas y realizó operaciones extraordinarias de recompra para estabilizar el mercado.








