A las 12:30 horas de este lunes 5 de octubre de 2026 venció el plazo establecido por el juez Civil y Comercial de Reconquista, Fabián Lorenzini, para que se presentaran interesados en adquirir las acciones de Algodonera Avellaneda S.A.
Nadie se presentó al salvataje de la Algodonera Avellaneda
Ahora hay un plazo para la impugnación del acto celebrado este lunes; posteriormente, el magistrado interviniente tiene cinco días hábiles para resolver. “Se resolverá pronto, no se quiere causar más incertidumbre a la gente”, indicó una alta fuente judicial consultada por este medio.


Vencido el plazo mencionado el magistrado dejó constancia en el expediente de que no se presentó ningún interesado y dispuso las notificaciones correspondientes, en el marco de los artículos 26, 273 y 278 de la Ley de Concursos y Quiebras (LCQ).
La empresa, perteneciente al Grupo Vicentin, se encontraba atravesando la instancia de salvataje o “cramdown”, prevista en el artículo 48 de la Ley 24.522.
Sin propuestas de terceros
Este mecanismo contempla la posibilidad de que un tercero se presente para intentar adquirir la compañía y alcanzar un acuerdo con sus acreedores. Al cumplirse el plazo establecido por el juez sin que se registrara ninguna inscripción, quedó frustrada esa alternativa de salvataje mediante un tercero.

La normativa concursal establece que, ante la falta de interesados en esta etapa, el juez debe dar por concluido el procedimiento de salvataje. En consecuencia, al no existir un oferente dispuesto a intentar obtener las conformidades necesarias de los acreedores para adquirir la empresa, se cierra la posibilidad de rescatar a Algodonera Avellaneda mediante un tercero.
El camino hacia la quiebra
A partir de este escenario, el camino previsto por la legislación concursal es, en principio, la declaración de quiebra de la empresa, aunque la resolución definitiva dependerá de las circunstancias procesales que surjan dentro del expediente judicial.
De esta manera, el vencimiento del plazo sin interesados marca un nuevo y decisivo capítulo en el proceso concursal de Algodonera Avellaneda, una de las empresas del Grupo Vicentin que continúa atravesando una compleja situación judicial y financiera.









