La renovación del puente que atraviesa el arroyo Cululú, sobre la Ruta Provincial N° 10, en jurisdicción de Elisa, continúa avanzando y ya alcanzó un 80% de ejecución. La intervención forma parte de un programa de obras especiales destinado a mejorar estructuras viales estratégicas para la conectividad de las comunidades rurales y el movimiento productivo.
Ruta 10: reconstruyen el antiguo puente de madera sobre Arroyo Cululú
Con un 80 % de avance, los trabajos actuales se concentran en el recambio del tablero y la colocación de la capa de RAP. La obra, con una inversión de $ 330 millones, tiene prevista su finalización para fines de junio.

La obra consiste en el reemplazo de un antiguo puente construido íntegramente en quebracho, que presentaba un importante grado de desgaste producto del paso del tiempo y las condiciones de uso acumuladas durante décadas.

Actualmente, los trabajos se concentran en el recambio del tablero y en la colocación de una capa de RAP (pavimento asfáltico reciclado), que funcionará como superficie de rodamiento y contribuirá a mejorar las condiciones de circulación sobre la estructura.
Una estructura más segura y duradera
Desde la Dirección Provincial de Vialidad explicaron que el proyecto contempla una reconstrucción integral del puente, incorporando elementos metálicos que permitirán aumentar su resistencia y vida útil.
El administrador general del organismo, Pablo Seghezzo, señaló que la estructura original presentaba un deterioro considerable, por lo que se optó por una solución que combina materiales tradicionales con tecnología constructiva moderna.

“Lo que estamos haciendo es una reconstrucción con incorporación de vigas y perfiles metálicos que le dan rigidez y durabilidad a la estructura, manteniendo elementos de madera donde el diseño lo permite”, explicó.
Además, destacó que la colocación de una capa de RAP sobre el nuevo tablero permitirá proteger la estructura y brindar mejores condiciones para el tránsito cotidiano.
Un punto clave para la conectividad rural
Más allá de sus dimensiones, el puente cumple una función fundamental para la movilidad de productores, transportistas y familias que residen en la zona rural.
Este tipo de infraestructuras resulta esencial para garantizar la circulación diaria, facilitar el traslado de la producción agropecuaria y asegurar el acceso a servicios básicos como salud y educación.

En ese sentido, Seghezzo remarcó que muchas veces estas obras tienen un impacto directo en la vida cotidiana de quienes habitan el interior provincial.
“Estos puentes parecen pequeños desde afuera, pero son el eslabón fundamental que conecta sectores productivos y familias rurales con los servicios que necesitan. Cuando una estructura de estas características deja de funcionar, las consecuencias se sienten de manera inmediata”, indicó.
Inversión y plazo de finalización
La intervención demanda una inversión cercana a los 330 millones de pesos y tiene prevista su finalización para fines de junio.

Una vez concluida, la nueva estructura permitirá mejorar la seguridad vial, optimizar la circulación de vehículos y garantizar una mayor durabilidad frente a las exigencias del tránsito rural.
La obra se enmarca dentro de un esquema de intervenciones específicas que permite actuar sobre puentes, alcantarillas y otras estructuras de relevancia local, contribuyendo a mantener y fortalecer la red vial secundaria y terciaria de la provincia.








