El Gobierno nacional decidió incorporar el cáncer y la enfermedad renal crónica al sistema de vigilancia epidemiológica, en una medida que apunta a mejorar la recolección de datos, el seguimiento de pacientes y la toma de decisiones en salud pública.
Argentina: incorporan el cáncer y la enfermedad renal crónica al sistema nacional de vigilancia epidemiológica
La medida del Ministerio de Salud de la Nación busca fortalecer el monitoreo, la prevención y la planificación sanitaria frente a dos de las principales causas de enfermedad y muerte en el país.

La disposición, oficializada en el Boletín Oficial, implica un cambio en la forma en que estas enfermedades serán registradas y monitoreadas en todo el territorio argentino.
Cambio en la vigilancia de enfermedades crónicas
La actualización del sistema fue impulsada por el Ministerio de Salud a través de una modificación del Manual de Normas y Procedimientos de Vigilancia y Control de Eventos de Notificación Obligatoria.

A partir de esta decisión, tanto el cáncer como la enfermedad renal crónica pasan a formar parte del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0), una herramienta central para el análisis epidemiológico del país.
La vigilancia epidemiológica, entendida como la recolección sistemática de información sobre problemas de salud y su análisis para la toma de decisiones, ha estado históricamente asociada a enfermedades infecciosas. Sin embargo, en los últimos años comenzó a ampliarse hacia patologías crónicas no transmisibles, como el cáncer o las enfermedades cardiovasculares.

En ese marco, la incorporación de estas patologías al sistema nacional busca consolidar datos que hasta ahora estaban dispersos en distintos registros y programas.
En el caso del cáncer, se integrarán fuentes como el Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino, el Registro Institucional de Tumores y los registros de base poblacional, lo que permitirá contar con una visión más completa de la incidencia y la mortalidad.
El objetivo es mejorar la capacidad del sistema sanitario para identificar patrones, anticipar necesidades y diseñar políticas públicas basadas en evidencia. Además, se espera optimizar la organización de la red asistencial y los recursos destinados a la atención oncológica en todo el país.

Planificación sanitaria
El cáncer representa uno de los principales desafíos sanitarios en Argentina. Según datos oficiales, es la principal causa de muerte por enfermedad entre los 5 y los 59 años y la segunda causa de muerte en la población general, con una incidencia en aumento vinculada a cambios demográficos y epidemiológicos.
Por su parte, la enfermedad renal crónica es una patología que también crece de manera sostenida, impulsada por factores como el envejecimiento poblacional y la mayor prevalencia de enfermedades como la diabetes, la hipertensión y la obesidad.
La inclusión de esta enfermedad en el sistema permitirá registrar todos sus estadios, lo que facilitará la detección temprana y el seguimiento de los pacientes, especialmente en las etapas avanzadas. Además, se habilitarán mecanismos específicos de reporte para los casos más complejos, lo que contribuirá a mejorar la planificación de recursos sanitarios.

Desde una perspectiva sanitaria, la medida apunta a fortalecer la capacidad del Estado para responder a enfermedades de alto impacto, no solo en términos de mortalidad sino también de calidad de vida y costos para el sistema de salud. La información obtenida permitirá evaluar políticas públicas, definir estrategias de prevención y mejorar el acceso a diagnósticos y tratamientos.
La actualización del manual también incluye cambios en las definiciones de casos, los criterios de notificación y las modalidades de vigilancia de más de 150 eventos de salud, organizados en distintas categorías. Este proceso fue desarrollado con la participación de equipos técnicos nacionales, autoridades provinciales y especialistas, en un esquema de trabajo federal.
En un contexto donde las enfermedades crónicas tienen un peso creciente en la carga global de enfermedad, la decisión de incorporarlas a los sistemas de vigilancia representa un paso hacia una mirada más integral de la salud pública.
De este modo, el sistema sanitario argentino avanza en la construcción de herramientas que permitan no solo reaccionar ante emergencias, sino también anticiparse a los problemas de salud más relevantes y diseñar políticas más eficientes y sostenibles en el tiempo.








