El último Boletín Epidemiológico Nacional advirtió sobre la situación de la fibrosis quística en Argentina y ubicó a Santa Fe entre las jurisdicciones con mayor cantidad de casos registrados. Sin embargo, el informe remarca avances en diagnóstico temprano y en el acceso al tratamiento.
Por qué Santa Fe aparece entre las provincias con más fibrosis quística en el país
El informe nacional destaca que la provincia concentra una parte importante de los casos del país. El aumento se debe a una mejora en la detección y el registro.

El reporte, elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación, corresponde al Boletín Epidemiológico Nacional N° 805.
Allí se analizan diversas enfermedades de notificación obligatoria, incluyendo virus respiratorios, dengue y patologías crónicas como la fibrosis quística.
En ese marco, Santa Fe aparece entre las cinco jurisdicciones —junto con Buenos Aires, Córdoba, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Mendoza— que concentran el 76,5% de los casos registrados en el país. En números concretos, la provincia acumula 235 casos históricos en el registro nacional, con cinco nuevos diagnósticos confirmados durante 2025.

Fibrosis quística
La fibrosis quística es una enfermedad hereditaria que afecta principalmente a los pulmones y al sistema digestivo. Se produce por una alteración genética que provoca la acumulación de moco espeso y pegajoso en distintos órganos, dificultando su funcionamiento normal.
Este moco obstruye las vías respiratorias, favorece infecciones recurrentes y complica la respiración. También impacta en el páncreas, lo que interfiere en la correcta digestión de los alimentos y en la absorción de nutrientes.

Los síntomas pueden variar, pero suelen incluir tos persistente, infecciones respiratorias frecuentes, dificultad para ganar peso y problemas digestivos. La evolución de la enfermedad depende en gran medida de la rapidez con la que se detecta y del acceso al tratamiento adecuado.
En Argentina, la principal herramienta para su detección es la pesquisa neonatal, un estudio que se realiza a los recién nacidos a partir de una muestra de sangre.
Este análisis permite identificar de manera precoz enfermedades congénitas, entre ellas la fibrosis quística.

Según el informe oficial, en los últimos cinco años se registró una mejora significativa en este sistema, logrando que el 59,3% de los pacientes sean diagnosticados antes de los seis meses de vida. Esto permite iniciar tratamientos tempranos que mejoran la calidad y la expectativa de vida.
Más casos registrados
Uno de los puntos centrales del boletín es que el aumento en la cantidad de casos registrados no responde a un crecimiento real de la enfermedad, sino a mejoras en el sistema de salud.
En este sentido, el documento señala tres factores principales. El primero es la concentración poblacional: las provincias con mayor cantidad de habitantes tienden a registrar más casos simplemente por una cuestión demográfica.

El segundo factor es la mejora en la pesquisa neonatal, que permite detectar casos que antes podían pasar desapercibidos. Esto explica por qué hoy se registran más pacientes, sin que necesariamente haya más personas desarrollando la enfermedad.
El tercer elemento es la implementación del Registro Nacional de Fibrosis Quística (ReNaFQ), creado a partir de la Ley 27.552. Este sistema es obligatorio y permite garantizar la cobertura integral de los tratamientos.
A partir de su puesta en marcha, los equipos médicos tienen un incentivo claro para registrar a sus pacientes, ya que esto facilita el acceso a medicamentos de alto costo, como los moduladores de la proteína CFTR y las enzimas pancreáticas.

Seguimiento sanitario
El informe también destaca el rol de los centros de salud en el seguimiento de los pacientes. En Santa Fe, las instituciones realizan reportes periódicos al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, lo que permite monitorear la evolución de la enfermedad y ajustar las estrategias de atención.
El tratamiento de la fibrosis quística es complejo y requiere un abordaje integral. Incluye terapias respiratorias, medicación específica, suplementos nutricionales y controles médicos frecuentes.
En los últimos años, la incorporación de nuevos fármacos mejoró significativamente el pronóstico. Estos medicamentos actúan sobre la causa de la enfermedad, permitiendo una mejor función pulmonar y reduciendo las complicaciones.








