Altas temperaturas: recomendaciones para prevenir golpes de calor en los grupos más vulnerables
Ante el pronóstico de jornadas con calor extremo, el Ministerio de Salud de Santa Fe recordó una serie de cuidados clave para evitar el golpe de calor, una afección potencialmente grave que puede afectar especialmente a bebés, niños, adolescentes y personas mayores.
Recomendaciones destinadas a prevenir el golpe de calor. Créditos: Mauricio Garín.
Las altas temperaturasque se anticipan para los próximos días vuelven a poner en alerta al sistema de salud. Frente a este escenario, el Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe reiteró una serie de recomendaciones destinadas a prevenir el golpe de calor, una condición que puede tener consecuencias severas si no se actúa a tiempo.
Las medidas apuntan especialmente a los grupos más vulnerables y buscan reforzar hábitos de cuidado cotidianos que resultan fundamentales durante las olas de calor.
El riesgo para la salud pública por exposición al calor
Qué es el golpe de calor y por qué puede ser peligroso
El golpe de calor es una emergencia médica que ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura.
En estas situaciones, la temperatura corporal se eleva rápidamente —superando en algunos casos los 39 grados— y los mecanismos naturales para eliminar el exceso de calor dejan de funcionar de manera adecuada. Como consecuencia, el organismo no logra enfriarse, lo que puede provocar daños graves en órganos vitales.
Desde el Ministerio de Salud explicaron que esta condición no está asociada únicamente a la exposición directa al sol, sino que también puede producirse en ambientes cerrados, poco ventilados o durante la realización de actividades físicas intensas en contextos de altas temperaturas.
Por eso, remarcaron la importancia de la prevención, especialmente en bebés, niños pequeños, adolescentes y personas mayores, quienes presentan mayor riesgo.
Es importante la hidratación
Cuidados esenciales para bebés y niños pequeños
En el caso de los bebés y niños, la hidratación es uno de los pilares fundamentales para prevenir el golpe de calor. Las autoridades sanitarias recomiendan ofrecer líquidos con frecuencia, aunque no manifiesten sed. El agua y los jugos naturales son las mejores opciones, mientras que se desaconseja el consumo de bebidas muy azucaradas o excesivamente frías.
Para los lactantes, se aconseja aumentar la frecuencia de las tomas de pecho a lo largo del día, ya que la leche materna no solo hidrata, sino que también aporta nutrientes esenciales. Además, se recomienda evitar comidas calientes y pesadas durante los momentos de mayor temperatura.
Otro punto clave es mantener a los niños en ambientes frescos y bien ventilados. Bañarlos o mojarlos con frecuencia ayuda a regular la temperatura corporal, al igual que vestirlos con ropa liviana, holgada, preferentemente de algodón y de colores claros.
También es importante evitar juegos o actividades físicas de alta intensidad, especialmente entre las 11 y las 17, cuando el calor suele ser más intenso.
Para los adolescentes y jóvenes, las recomendaciones ponen el foco en la prevención de conductas de riesgo. El Ministerio de Salud advierte sobre la importancia de evitar el consumo de bebidas alcohólicas durante jornadas de calor extremo, ya que el alcohol favorece la deshidratación y dificulta la regulación de la temperatura corporal.
Asimismo, se aconseja limitar los esfuerzos físicos intensos, especialmente al aire libre y en horarios de alta exposición térmica. Ante la aparición de síntomas como mareos, cansancio excesivo o dolor de cabeza, se recomienda suspender la actividad, buscar un lugar fresco y descansar, preferentemente sentados o recostados, hasta que los síntomas cedan.
Personas mayores: un grupo especialmente vulnerable
Las personas mayores constituyen uno de los grupos con mayor riesgo frente al golpe de calor, ya que con el paso del tiempo disminuye la sensación de sed y la capacidad del organismo para adaptarse a los cambios de temperatura.
Por este motivo, las autoridades sanitarias remarcan la importancia de que mantengan una hidratación constante, aun cuando no sientan necesidad de beber líquidos.
Además, se recomienda que permanezcan en lugares frescos y ventilados, utilicen ropa liviana y eviten salir al exterior durante las horas de mayor calor. En caso de vivir solas, es fundamental que cuenten con una red de acompañamiento que permita monitorear su estado de salud durante los días de temperaturas extremas.
Reconocer de manera temprana los signos del golpe de calor puede ser determinante para evitar complicaciones.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la temperatura corporal extremadamente elevada (superior a 39 grados), la piel enrojecida, caliente y seca, el pulso rápido y fuerte, el dolor de cabeza intenso, los mareos, las náuseas, la confusión y, en los casos más graves, la pérdida del conocimiento.
Ante la presencia de alguno de estos síntomas, el Ministerio de Salud recomienda consultar de inmediato en el centro de salud más cercano o en la guardia de un hospital.
Mientras se aguarda la atención médica, es importante comenzar a enfriar a la persona afectada utilizando agua fresca, ya sea mediante baños, paños húmedos o rociándola con una manguera. En ningún caso se debe ofrecer agua para beber si la persona se encuentra inconsciente.