La Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán (ANLIS Malbrán) confirmó un nuevo caso de sarampión importado en el país.

Se trata de un hombre de 29 años que había estado en contacto con una persona infectada durante un vuelo internacional. Las autoridades sanitarias reforzaron la vigilancia y el seguimiento de contactos, y recordaron la importancia de completar el esquema de vacunación.

La Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán (ANLIS Malbrán) confirmó un nuevo caso de sarampión importado en el país.
El paciente es un ciudadano argentino de 29 años, residente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con antecedente de viaje reciente a Filipinas.
A partir de la confirmación, el Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta epidemiológica dirigida a todas las jurisdicciones para reforzar la vigilancia, el diagnóstico oportuno y las coberturas de vacunación.

De acuerdo con la información oficial difundida por la cartera sanitaria, el caso fue confirmado a través del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0). El inicio de los síntomas se registró el 9 de febrero y la primera consulta médica tuvo lugar al día siguiente. La confirmación diagnóstica fue realizada por el Malbrán.
Durante el período de transmisibilidad —e incluso antes de la aparición de síntomas compatibles con la enfermedad— el paciente participó de un evento en la localidad de Azul, en la provincia de Buenos Aires. También visitó la localidad de General Pacheco, donde mantuvo encuentros con amigos y familiares. Actualmente se encuentra en aislamiento domiciliario junto a su núcleo conviviente.
En relación con el origen del contagio, se constató que el joven había estado en contacto con un caso confirmado de sarampión durante un vuelo entre Manila (Filipinas) y Sidney (Australia), el pasado 27 de enero.

Esta información había sido comunicada oportunamente por el Centro Nacional de Enlace para Argentina (CNE), por lo que el caso ya se encontraba bajo seguimiento de la Gerencia Operativa de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires.
Desde el momento en que se notificó la posible exposición y tras la aparición de síntomas, equipos nacionales y jurisdiccionales trabajan de manera conjunta en la investigación epidemiológica, la identificación y seguimiento de contactos estrechos y la implementación de acciones de bloqueo para evitar la propagación del virus.

Si bien Argentina mantiene el estatus de país libre de sarampión, el contexto mundial y regional plantea un escenario de riesgo de reintroducción del virus. Durante el último año se notificaron 247.623 casos confirmados a nivel global.
En la Región de las Américas, se registraron 14.891 casos confirmados en 13 países, lo que representa un aumento de 32 veces respecto de 2024 y el mayor número de casos desde 2019. En lo que va de 2026, ya se confirmaron 1.031 casos en la región, principalmente en México, Estados Unidos y Canadá, además de Bolivia, Guatemala, Chile y Uruguay.
Este panorama encendió las alertas sanitarias en distintos países, especialmente aquellos que habían logrado interrumpir la circulación endémica del virus. En ese marco, el Ministerio de Salud de la Nación subrayó la necesidad de sostener coberturas de vacunación altas y homogéneas para evitar brotes.

El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede afectar a personas de todas las edades. Se transmite a través de gotas que se expulsan al toser, estornudar o hablar, y puede permanecer en el aire o sobre superficies durante varias horas.
Entre las manifestaciones clínicas más frecuentes se encuentran fiebre alta, erupción cutánea con manchas rojas, secreción nasal, conjuntivitis y tos. En algunos casos puede derivar en complicaciones graves, como neumonía, encefalitis o incluso la muerte, especialmente en niños pequeños o personas con el sistema inmunológico debilitado.

Las autoridades sanitarias remarcaron que la vacunación es la única medida eficaz para prevenir la enfermedad y sus complicaciones. En Argentina, el esquema nacional contempla dos dosis de la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas.
Con el objetivo de fortalecer la inmunización, este año se adelantó la aplicación de la segunda dosis a los 18 meses de edad. Según explicó la cartera sanitaria, la medida busca garantizar una protección más temprana y efectiva en la población infantil.
Además, se enviaron dosis de refuerzo a provincias fronterizas del norte argentino ante la circulación activa de casos en países limítrofes. También se mejoraron los métodos de análisis de coberturas para contar con información más precisa y se desarrollaron tableros de monitoreo para el seguimiento oportuno de posibles casos y contactos estrechos.

El Ministerio de Salud recomendó a la población realizar una consulta médica inmediata ante la aparición de fiebre alta y erupción cutánea, especialmente si existe antecedente de viaje internacional o contacto con un caso sospechoso o confirmado.
También recordó a los equipos de salud la importancia de incrementar la sospecha ante cuadros febriles exantemáticos, notificar de manera oportuna y garantizar el seguimiento efectivo de los contactos identificados.
Mientras continúa la investigación epidemiológica vinculada a este caso importado, las autoridades sanitarias insisten en que mantener los esquemas de vacunación completos es clave para sostener el estatus sanitario del país y evitar la reaparición de una enfermedad que, gracias a la inmunización, había logrado ser controlada.