Argentina atraviesa un escenario particular en materia de salud sexual y reproductiva: mientras los embarazos que llegan a término en adolescentes muestran una fuerte disminución respecto de años anteriores, las infecciones de transmisión sexual (ITS) continúan representando un desafío para el sistema sanitario.
Bajan los embarazos adolescentes, pero aumentan las infecciones de transmisión sexual en Argentina
En los últimos años disminuyó de manera marcada la cantidad de nacimientos de madres adolescentes, mientras que los registros sanitarios muestran un crecimiento de las infecciones de transmisión sexual.

Los datos oficiales muestran un incremento sostenido de la sífilis y remarcan la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de la Nación, el descenso de los embarazos adolescentes forma parte de una tendencia que comenzó a consolidarse durante los últimos años.

El Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia identificó, entre otros factores asociados a los embarazos no planificados, las dificultades para acceder a métodos anticonceptivos y a información adecuada.
Sin embargo, la disminución de los embarazos no implica que hayan desaparecido los riesgos vinculados a la salud sexual. En paralelo, los boletines epidemiológicos nacionales muestran un aumento de las notificaciones de algunas ITS, con especial preocupación por la sífilis entre adolescentes y adultos jóvenes.
La ginecóloga Dra. Valeria Valko, planteó que el escenario requiere sostener las medidas de prevención.
“Aunque se ha avanzado en la reducción de embarazos no planificados en adolescentes, el reciente aumento de enfermedades de transmisión sexual demuestra que no debemos bajar la guardia”, señaló la especialista.

Alerta por el aumento de sífilis
La información oficial permite dimensionar el crecimiento de la sífilis en el país. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, en 2025 se notificaron 36.702 casos de sífilis en la población general, un 20,5% más que durante el mismo período de 2024.
El Ministerio de Salud señaló además que la tendencia ascendente se observa desde hace varios años y que el aumento se aceleró particularmente a partir de 2015.
El problema no se limita a un grupo etario. Un documento oficial sobre el abordaje de la sífilis advierte que el incremento de esta y otras ITS es especialmente marcado entre adolescentes y adultos jóvenes de 15 a 24 años.
Entre las dificultades identificadas aparecen el carácter frecuentemente asintomático de estas infecciones y las barreras que pueden existir para acceder a los servicios de salud sexual y reproductiva.

La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum y puede transmitirse durante relaciones sexuales sin preservativo. También puede transmitirse durante el embarazo y el parto.
El Ministerio de Salud indica que el diagnóstico puede realizarse mediante un análisis de sangre o un test rápido y que la infección tiene tratamiento disponible en el sistema público.
Además, no todas las ITS provocan síntomas visibles. Por ese motivo, la ausencia de molestias no permite descartar una infección. El Ministerio de Salud recomienda la consulta y el testeo cuando existe posibilidad de exposición.
En el caso de las personas gestantes, el diagnóstico temprano adquiere especial importancia debido a la posibilidad de transmisión al bebé. Los controles durante el embarazo incluyen estudios para detectar ITS y permiten iniciar el tratamiento cuando corresponde.

La clave de la doble protección
La prevención de un embarazo no planificado y la prevención de las ITS no son exactamente lo mismo. Por eso, las recomendaciones sanitarias apuntan a utilizar estrategias complementarias.
El Ministerio de Salud destaca la llamada doble protección, que consiste en combinar el preservativo con otro método anticonceptivo, como pastillas, anticonceptivos inyectables, implante subdérmico o dispositivo intrauterino.
Esta estrategia permite abordar simultáneamente la prevención del embarazo y la reducción del riesgo de ITS.

El preservativo continúa siendo el método de barrera recomendado para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual.
El organismo sanitario nacional señala que debe utilizarse desde el comienzo hasta el final de cada práctica sexual y que puede combinarse con otro método anticonceptivo para aumentar la protección frente a embarazos no planificados.
Para Valko, la consulta médica también cumple un papel central. “Elegir un método anticonceptivo es una decisión personal que requiere información y acompañamiento”, sostuvo la especialista, quien remarcó la importancia de consultar para despejar dudas, evaluar la salud y elegir la alternativa más adecuada para cada persona.

En este contexto, el desafío sanitario no se limita a reducir los embarazos adolescentes. También implica sostener el acceso a información basada en evidencia, métodos anticonceptivos, preservativos, testeos y atención médica.
La estrategia oficial apunta justamente a facilitar ese acceso. El Ministerio de Salud sostiene que la salud sexual y reproductiva requiere información clara y basada en evidencia para que las personas puedan tomar decisiones informadas y autónomas sobre su cuidado.
Así, el descenso de los embarazos adolescentes constituye un indicador relevante, pero no alcanza por sí solo para medir el nivel de prevención en salud sexual. La evolución de las ITS, en particular de la sífilis, muestra que todavía resulta necesario sostener las medidas de cuidado, diagnóstico y tratamiento oportuno.








