La casa de Gran Hermano Generación Dorada volvió a entrar en ebullición después de una sanción que golpeó de lleno en la convivencia y terminó empujando a Andrea del Boca y Solange Abraham a una pelea sin filtros. Lo que empezó como un reclamo por una falta grupal terminó convertido en uno de los enfrentamientos más tensos de las últimas horas.
El conflicto se activó después de que desde el exterior se escucharan gritos de apoyo para Solange y Cinzia Francischiello. El mensaje fue celebrado por ambas dentro de la casa, pero varios participantes entendieron que esa reacción rompía una de las reglas del juego: no tomar como referencia los mensajes que llegan desde afuera.
A partir de esa situación, Gran Hermano aplicó una sanción para todo el grupo. Si superaban la prueba semanal, solo tendrían la mitad del presupuesto para comprar; si la perdían, apenas el 25%. Además, el tiempo para hacer las compras quedó reducido a cinco minutos.
Con ese escenario, la discusión por la comida y la organización cotidiana pasó a ocupar el centro de la escena. Fue ahí donde Andrea apuntó contra Solange y le reprochó no haberse involucrado nunca en la cocina para toda la casa, en medio de un debate marcado por la escasez y el enojo general.
Solange no dejó pasar el señalamiento. Molesta por el tono de Andrea y por sentirse puesta en la mira, respondió que el problema no era doméstico sino personal, y buscó defenderse también desde su condición de vegetariana, dejando claro que no aceptaba esa crítica como válida.
Desde ahí, el cruce dejó de girar alrededor de la sanción y se volvió completamente personal. Solange acusó a Andrea de actuar un personaje dentro de la casa, y la actriz respondió apoyándose en su trayectoria, con una frase que terminó de incendiar la discusión: recordó que lleva 57 años trabajando y agradeció al público que la acompañó durante ese recorrido.
Lejos de bajar el tono, Andrea avanzó también en defensa de las telenovelas, un terreno que sintió atacado en medio del ida y vuelta. Dijo que le molesta profundamente que se las subestime y remarcó que detrás de ese género hay mucha gente que trabaja y otra tanta que lo elige del otro lado de la pantalla.
La pelea sumó además un fuerte componente generacional. Andrea cuestionó con dureza a los más jóvenes de la casa y lanzó una frase muy dura al sostener que muchos nunca trabajaron y que solo fueron “mantenidos y mantenidas”, mientras Solange retrucó con ironías sobre los viejos trabajos de la actriz y le marcó distancia.
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Gran Hermano: Brian Sarmiento corrió del baño al teléfono dorado y terminó mostrando de másYa con el clima completamente roto, Andrea volvió a responsabilizar a Solange por la sanción que afectó a todos y le recriminó no saber jugar. La escena terminó dejando expuesta una fractura cada vez más visible dentro de la casa: de un lado, una jugadora frontal y sin filtro; del otro, una participante que decidió no correrse ante las acusaciones.