En la casa de Gran Hermano Generación Dorada, una consigna que prometía cambiar el juego terminó regalando una de las escenas más virales de la semana. Todo comenzó cuando Santiago del Moro anticipó que volvería a sonar el teléfono dorado, un recurso que suele alterar la convivencia y modificar estrategias dentro del reality.
La propuesta era simple, aunque cargada de tensión: quien atendiera ese llamado debía elegir a diez participantes que quedarían automáticamente afuera de la fiesta del sábado, uno de los eventos más esperados por los jugadores por la comida, la música y el alcohol. La decisión, por supuesto, podía abrir nuevos frentes de conflicto dentro de la casa.
El momento tomó otro vuelo cuando finalmente sonó el teléfono. Brian Sarmiento, que estaba en el baño, salió a toda velocidad para llegar antes que el resto. En esa corrida desesperada, quedó expuesto ante las cámaras y la escena se volvió viral.
Después de atender, el exfutbolista tuvo que cumplir con la consigna y elegir a los diez jugadores que no podrán participar de la fiesta del sábado. Los nombres señalados fueron La Maciel, Yipio, Nazareno Pompei, Lola Tomaszeuski, Lolo Poggio, Manuel Ibero, Juanicar, Andrea del Boca, Franco Poggio y Pincoya.
Cuando parecía que la jugada ya estaba cerrada, llegó el giro que la producción había guardado bajo llave. Santiago del Moro reveló al aire que quien respondiera el teléfono dorado también quedaría excluido de la fiesta, una letra chica que los participantes desconocían y que terminó de convertir la secuencia en un golpe doble para Brian.
Mirá también
Piden sanciones en Gran Hermano tras polémicos dichos de participantesLa reacción fue inmediata: risas en la casa, sorpresa entre los jugadores y una catarata de comentarios en redes sociales. Así, una maniobra pensada para ganar protagonismo dentro del juego acabó convertida en uno de los momentos más incómodos, espontáneos y comentados de esta edición de Gran Hermano.