Juanita Tinelli salió al cruce de las versiones que durante la última semana ocuparon un lugar central en los medios de espectáculos y las redes sociales. A través de un comunicado difundido en su cuenta de Instagram, la modelo e influencer aseguró que nunca presentó una denuncia por violencia de género contra su expareja, Bautista Cuiña, y cuestionó la información que circuló en distintos medios de comunicación.
Juanita Tinelli negó haber denunciado a su expareja por violencia de género
La hija de Marcelo Tinelli publicó un comunicado en sus redes sociales para desmentir las versiones que circularon durante los últimos días sobre una presunta denuncia contra Bautista Cuiña. También pidió respeto por su intimidad y anticipó que iniciará acciones legales.


El comunicado con el que desmintió las versiones
En el mensaje publicado, Juanita Tinelli fue categórica al afirmar que "no realicé ninguna denuncia". De esa manera buscó desmentir las versiones periodísticas que, desde la semana pasada, sostenían que había acudido a una comisaría tras un presunto episodio ocurrido durante un encuentro con su exnovio.
La joven también expresó su preocupación por la difusión de información que calificó como falsa y sostuvo que las publicaciones afectaron tanto su imagen como la de otras personas involucradas.

En el mismo comunicado pidió que se respete su privacidad y cuestionó el tratamiento mediático del tema. Según manifestó, durante los últimos días se difundieron versiones sin sustento que terminaron generando una fuerte exposición pública.
Además, adelantó que sus abogados evaluarán las acciones legales correspondientes contra quienes difundieron información que, según su versión, no se ajusta a los hechos.

El descargo tuvo amplia repercusión en redes sociales y reabrió el debate sobre el tratamiento de informaciones vinculadas a causas sensibles, especialmente cuando involucran denuncias de violencia de género o hechos que todavía no cuentan con confirmación oficial.
Cómo surgió el caso y qué había trascendido
La polémica comenzó días atrás cuando distintos programas de televisión y portales de noticias informaron que Juanita Tinelli habría denunciado a Bautista Cuiña por un presunto episodio de violencia de género ocurrido en un boliche de la Costanera porteña.

Incluso trascendieron supuestos detalles de un parte policial y se informó que la Justicia había ordenado distintas medidas para avanzar con la investigación.
De acuerdo con esas versiones, el episodio se habría producido durante una discusión entre ambos luego de que la pareja, que ya se encontraba separada, coincidiera en un local bailable. También se informó que personal de seguridad del establecimiento y del SAME intervino en el lugar y que la joven se habría retirado acompañada por allegados.
Con el correr de los días aparecieron testimonios de personas que aseguraron haber presenciado la discusión y ofrecieron relatos diferentes sobre lo ocurrido. Mientras algunos sostuvieron que existió un episodio de violencia física, otros afirmaron que solo observaron una fuerte discusión y negaron haber visto una agresión.
El comunicado difundido por Juanita Tinelli modifica el escenario público del caso al negar expresamente haber radicado una denuncia. Hasta el momento no hubo declaraciones públicas de Bautista Cuiña luego de conocerse el descargo de su expareja.

El episodio volvió a poner en evidencia el impacto que tienen las redes sociales y la difusión inmediata de información vinculada con personas de alta exposición mediática. En pocas horas, la noticia ocupó espacios en programas televisivos, portales digitales y plataformas sociales, donde se multiplicaron las especulaciones y versiones sobre lo sucedido.
Con su publicación, Juanita Tinelli buscó fijar su posición y dejar asentado que, según su versión, nunca promovió una denuncia judicial por violencia de género. Asimismo, insistió en la necesidad de preservar su intimidad y anunció que recurrirá a la vía legal para reclamar por la difusión de información que considera falsa.
Por el momento, el caso continúa generando repercusiones en el ámbito del espectáculo, aunque la última manifestación pública de la propia protagonista modificó el eje de la discusión y dejó abierta la posibilidad de futuras actuaciones judiciales relacionadas con la difusión de las versiones que motivaron el conflicto.









