Con un look elegante y presencia firme, Katy Perry sorprendió este lunes en Davos, Suiza, al participar del Foro Económico Mundial junto a su actual pareja, el ex primer ministro canadiense Justin Trudeau.

La cantante estadounidense acompañó al ex primer ministro canadiense en el Foro Económico Mundial y generó revuelo al caminar de su mano por los pasillos del evento. Su aparición se convirtió en uno de los momentos más comentados en Davos.

Con un look elegante y presencia firme, Katy Perry sorprendió este lunes en Davos, Suiza, al participar del Foro Económico Mundial junto a su actual pareja, el ex primer ministro canadiense Justin Trudeau.
Tomados de la mano, caminaron por los pasillos del encuentro que reúne a líderes políticos, empresarios y referentes globales, en una escena que rápidamente captó la atención de cámaras y medios.
Perry, de 41 años, ocupó un asiento en primera fila mientras Trudeau pronunciaba un discurso centrado en los desafíos geopolíticos actuales, la cooperación entre naciones y el papel de la diplomacia en tiempos de polarización global.

La relación entre Katy Perry y Justin Trudeau se confirmó públicamente a fines de 2025, luego de varios meses de especulaciones. Desde entonces, comenzaron a mostrarse juntos en eventos internacionales y actos oficiales, aunque esta es la primera vez que la artista aparece en un foro político de alto perfil, acompañando a su pareja en un rol similar al de una primera dama no oficial.
Su presencia generó debate en redes sociales y medios de comunicación, tanto por la inusual fusión entre el entretenimiento y la política como por el fuerte simbolismo que encarna.

Más allá de su carrera musical, Perry ha demostrado interés por temas sociales, derechos humanos y causas ambientales. Ha participado en campañas de UNICEF, se ha pronunciado sobre el cambio climático y la equidad de género, y no es ajena a espacios de discusión global.
En este contexto, su asistencia a Davos no solo fue un gesto personal hacia Trudeau, sino también una señal de alineamiento con causas globales que el foro suele abordar. Su presencia amplificó el alcance del evento y captó la atención de públicos que habitualmente no siguen este tipo de cumbres.

Durante su intervención, Trudeau destacó la importancia del “poder blando” en las relaciones internacionales, subrayando el rol de la cultura, el arte y los valores compartidos como herramientas para tender puentes entre países.
Aunque Perry no habló públicamente, su actitud atenta y comprometida reforzó la imagen de respaldo a los planteos del exmandatario canadiense, quien intenta reinsertarse con fuerza en el escenario político global tras su salida del poder.

La aparición conjunta de Katy Perry y Justin Trudeau en Davos fue mucho más que una postal curiosa: representó la unión de dos mundos —el político y el cultural— en un contexto donde las figuras públicas buscan cada vez más incidir en temas de alcance global.
En tiempos donde la imagen y la narrativa pesan tanto como las decisiones, este gesto público de la pareja fue interpretado como una muestra de influencia blanda y poder simbólico.