La presencia de Mirtha Legrand en el último desfile de alta costura de Roberto Piazza marcó el cierre definitivo de un distanciamiento personal y profesional que se extendió durante 14 años. El reencuentro público de ambas figuras se consolidó mediante una intervención directa de la conductora ante los asistentes, lo que generó un impacto inmediato en el ambiente del espectáculo local.
Mirtha Legrand y Roberto Piazza sellaron su reconciliación pública tras 14 años de distancia
La conductora asistió al desfile benéfico del diseñador en Buenos Aires, donde expresó su arrepentimiento por el comentario televisivo que había quebrado la relación. La gala de alta costura sirvió para retomar el vínculo y recaudar fondos contra el abuso infantil.

La fractura del vínculo entre la diva y el modisto se había originado a raíz de un cuestionamiento formulado por Legrand en su mesa televisiva respecto a la adopción homoparental. Aquella declaración interrumpió una amistad de décadas y alejó a los protagonistas de los espacios comunes de la moda y la televisión argentina.
Autocrítica en el escenario
Durante el evento, titulado "Sofisticación", el maestro de ceremonias y pareja del diseñador, Walter Vázquez, presentó a la conductora y destacó su rol histórico como madrina artística de la carrera de Piazza. Al tomar la palabra, Legrand manifestó una abierta autocrítica sobre el conflicto del pasado.

"Le deseo a Roberto, santafesino igual que yo, nada más que yo soy de Villa Cañás y él es de Santa Fe capital, lo mejor. En algún momento tuvimos una diferencia por un comentario mío que hice en televisión, del que me arrepentiré toda mi vida. Pero la amistad se reinició y aquí estamos", declaró la diva ante el público.
Tras las palabras de la conductora y la posterior mención de Vázquez sobre la cantidad de material fotográfico que une la trayectoria de ambos desde sus inicios, Legrand selló el momento con un comentario afectuoso: "Bueno, desde ahora me llaman mami".

Desfile y compromiso social
La gala sirvió como plataforma de presentación de la nueva colección de Piazza, la cual incluyó la exhibición de más de 200 diseños exclusivos distribuidos en pasarela por un total de 55 modelos. El despliegue de alta costura mantuvo la impronta de lujo y detalles que caracterizan las producciones del modisto.
Más allá del carácter artístico, el mega desfile tuvo una finalidad benéfica específica, ya que los fondos recaudados por la venta de ubicaciones y accesos fueron destinados a la Fundación Roberto Piazza contra el abuso infantil.
En ese contexto, el equipo de la organización aprovechó la alta exposición mediática para difundir e impulsar las denominadas "leyes Piazza", iniciativas que promueven modificaciones en el marco penal vigente para endurecer las condenas efectivas en casos de violaciones y acoso psicológico.








