Mirtha Legrand evoluciona de forma favorable del cuadro de neumonía que la llevó a internarse el viernes 18 de septiembre en el Sanatorio Mater Dei.
La recuperación de Mirtha Legrand “ha sido milagrosa”
La conductora sigue internada en el Sanatorio Mater Dei con buen ánimo y bajo control médico. Su entorno pidió paciencia para el alta.

Tras un fin de semana difícil, el martes, allegados a la familia llevaron tranquilidad sobre su estado. Desde el entorno de la conductora contaron que responde bien al tratamiento, que se mantiene de buen ánimo y que espera los resultados de los cultivos para definir el alta.
Un parte alentador
La actualización llegó después de un fin de semana con versiones cruzadas y muchas consultas por la salud de la animadora, de 99 años. Según indicaron personas cercanas a la familia, Legrand sigue al pie de la letra las indicaciones médicas y sostiene su rutina dentro de la clínica.

En "Intrusos", Adrián Pallares dio más precisiones sobre cómo transcurren sus días. "Está muy bien. Dos veces por día va el kinesiólogo, está sentada en una silla, está viendo televisión, está de buen humor", relató el periodista este martes.
Además, marcó que la respuesta al tratamiento tomó por sorpresa a sus seres queridos: "La familia está muy sorprendida porque la recuperación ha sido milagrosa".

Pallares también se refirió a la costumbre de la conductora de seguir la programación televisiva: "Lo decimos porque seguramente nos está viendo, porque está viendo televisión todo el tiempo".
Y pidió prudencia respecto de una posible fecha de alta: "Paciencia para el alta porque hay que ver los cultivos, qué resultados dan y todo, pero va todo muy bien. Hoy martes, después de un fin de semana cargado de noticias y rumores, podemos decir que la salud de Mirtha Legrand está muy bien".
Qué se espera para los próximos días
Por ahora, la conductora continúa con el tratamiento indicado y aguarda la evaluación de los cultivos para definir los próximos pasos. El nuevo parte médico previsto para este miércoles dará cuenta de su evolución y de las decisiones que tome el equipo que la asiste.

La familia mantiene un hermetismo prudente y evita arriesgar fechas. La prioridad, dicen, es que la recuperación siga firme antes de pensar en el alta.
Mientras tanto, Legrand sigue conectada a sus rutinas: la televisión, las visitas y el kinesiólogo que la acompaña dos veces por día. Su estado, según quienes la rodean, es el mejor posible dentro del cuadro.








