De promesa del rugby a estrella de Netflix: la increíble transformación del actor del momento
Fue una de las grandes promesas del rugby irlandés, pero dejó los botines por la actuación. Hoy encabeza "A Knight of the Seven Kingdoms" y revela por qué ambos mundos son incompatibles.
El universo de George R.R. Martin tiene un nuevo héroe, y su origen no está en una escuela de drama convencional, sino en los ríspidos campos de juego del rugby europeo. Peter Claffey, el actor que da vida a Ser Duncan el Alto en la nueva precuela de Game of Thrones, A Knight of the Seven Kingdoms, es el hombre del momento.
Sin embargo, antes de empuñar una espada frente a las cámaras, Claffey era una de las apuestas más firmes del deporte profesional en Irlanda.
Con sus imponentes 1,96 metros de altura, Claffey desarrolló una carrera ascendente como segunda línea en el Connacht Rugby, uno de los clubes más importantes de la liga irlandesa.
Pero en la cima de su formación atlética, decidió dar un giro de 180 grados. En una entrevista reciente que recorre el mundo, el actor fue tajante: "El rugby es un deporte feroz y, sencillamente, no va de la mano con la actuación".
Fue una de las grandes promesas del rugby irlandés, pero dejó los botines por la actuación.
Una elección de vida
Para Claffey, la transición no fue un proceso gradual, sino una ruptura necesaria. Según explicó el intérprete, la mentalidad requerida para el alto rendimiento deportivo —basada en la resistencia física extrema y la supresión de la vulnerabilidad— chocaba directamente con la sensibilidad emocional que exige el arte dramático.
"En el rugby te enseñan a ser una roca, a no mostrar debilidad. En la actuación, tenés que hacer exactamente lo contrario: abrirte y dejar que se vea todo", señaló. Esta dicotomía lo llevó a abandonar los contratos profesionales para mudarse a Londres y estudiar teatro, una decisión que muchos en su entorno deportivo calificaron de "arriesgada", pero que hoy rinde sus frutos de manera global.
La elección de Claffey para interpretar a "Dunk" no fue casualidad. Su físico privilegiado, forjado en años de gimnasio y choques en el campo de juego, le otorgó una presencia natural que los productores de HBO buscaban para el personaje. No obstante, el actor asegura que su pasado deportivo le dio algo más que músculos: una disciplina inquebrantable.
"La ética de trabajo que aprendés en el deporte profesional es lo que te salva en un set de filmación de 14 horas bajo la lluvia", admitió. Esa "garra" irlandesa es la que hoy utiliza para dar vida a un caballero que, al igual que él en su momento, debe demostrar que tiene lo necesario para sobrevivir en un mundo hostil.
A Knight of the Seven Kingdoms se ha posicionado rápidamente como un éxito de crítica y audiencia.
El fenómeno de la serie del momento
A Knight of the Seven Kingdoms se ha posicionado rápidamente como un éxito de crítica y audiencia, devolviendo a los fans la mística de las primeras temporadas de la saga original. En este contexto, Claffey se ha convertido en una de las caras más buscadas de la industria, demostrando una versatilidad que va mucho más allá de su imponente estatura.
Hoy, lejos de los botines y el barro de Connacht, Peter Claffey disfruta de su nueva vida en la alfombra roja. Aunque reconoce que a veces extraña la adrenalina del vestuario, tiene claro que su verdadero partido se juega ahora frente a los focos.
"A veces el camino más difícil es el que te lleva a casa, y para mí, actuar se siente como volver a casa", concluyó el actor que supo entender que, para ser un verdadero caballero, primero hay que aprender a dejar las armas del deporte.