En un giro determinante para la batalla legal que mantienen las estrellas de Hollywood desde su separación, Angelina Jolie obtuvo este martes una victoria clave en los tribunales. La justicia desestimó las pretensiones de Brad Pitt de bloquear la transferencia de las acciones de la actriz en el Château Miraval, la emblemática propiedad en la Provenza francesa donde la pareja contrajo matrimonio en 2014.
Revés judicial para Brad Pitt: Angelina Jolie podrá avanzar con la venta del Château Miraval
En una nueva instancia del prolongado conflicto legal, la justicia francesa falló a favor de la actriz, rechazando el pedido del actor para acceder a correos privados. La sentencia consolida la autonomía de Jolie sobre su participación en la finca vinícola valuada en 164 millones de dólares.

El fallo y la protección de la privacidad
El núcleo de esta resolución radicó en el rechazo al pedido de los abogados de Pitt para acceder a 126 correos electrónicos privados de Jolie —petición que luego redujeron a 22 mensajes—. El actor alegaba que estas comunicaciones con el equipo de ventas de su exesposa eran fundamentales para demostrar que ella había violado un "acuerdo informal" de no vender sin consentimiento mutuo.

Sin embargo, el tribunal consideró que no se presentaron argumentos suficientes para vulnerar el secreto profesional y la privacidad de las comunicaciones. Paul Murphy, abogado de Jolie, calificó la decisión como "una victoria importante", señalando que la insistencia de Pitt responde a un patrón de control sobre las decisiones financieras y personales de la actriz.

Una propiedad de 164 millones de dólares
El Château Miraval no es solo un activo inmobiliario; es un símbolo del éxito empresarial de la expareja. Adquirida en 2008 por 67 millones de dólares, la finca de 1.200 hectáreas cuenta con viñedos de alta gama conocidos mundialmente por su vino rosado. Según estimaciones recientes de USA Today, el valor de la propiedad ha escalado hasta los 164 millones de dólares.

El conflicto escaló en 2022, cuando Jolie vendió su parte a Tenute del Mondo, filial del grupo Stoli, por 67 millones de dólares. Desde entonces, Pitt ha intentado anular la operación, argumentando daños a la marca y al legado familiar que pretendía construir en el lugar.

Legado musical y futuro incierto
Además de su producción vinícola, el castillo alberga los históricos Miraval Studios, renovados por Pitt y el productor Damien Quintard. Por sus salas han pasado desde Pink Floyd para grabar The Wall, hasta figuras actuales como Travis Scott y Kendrick Lamar.
Aunque el fallo de este martes permite a Jolie avanzar con la transacción, la justicia aclaró que la decisión fue dictada "sin perjuicio", lo que otorga a Brad Pitt la posibilidad de apelar. Por el momento, la actriz celebra un paso hacia su "independencia financiera", mientras el litigio por uno de los divorcios más caros y mediáticos de la industria continúa sumando capítulos.









