Sydney Sweeney volvió a quedar en el centro de una controversia por una campaña publicitaria. Esta vez, la actriz estadounidense protagonizó un anuncio de Novig, una plataforma de apuestas y predicciones deportivas, en el que aparece desnuda y utiliza distintos elementos deportivos para cubrir su cuerpo.
El desnudo de Sydney Sweeney para una publicidad despertó fuertes críticas: qué le dijeron
La campaña recibió cuestionamientos de atletas, que criticaron el uso de la imagen femenina, mientras la actriz compartió publicaciones en respuesta a los comentarios.

La pieza, de aproximadamente un minuto, generó repercusiones en redes sociales y recibió cuestionamientos de atletas que consideran que la propuesta reduce a las mujeres a su apariencia física y deja en segundo plano el esfuerzo y la dedicación que exige la actividad deportiva.
El anuncio presenta a Sweeney en diferentes escenarios vinculados con el deporte, mientras sostiene pelotas, raquetas y otros objetos. En una de las escenas, la actriz plantea que la plataforma se concentra exclusivamente en el deporte y excluye las apuestas relacionadas con guerras, muertes y política.
La campaña se difundió en internet y rápidamente se convirtió en tema de conversación. Mientras algunos usuarios defendieron la libertad de la actriz para participar de este tipo de producciones, otros cuestionaron el enfoque elegido para promocionar una empresa vinculada con las apuestas.

Las críticas
Una de las respuestas más visibles llegó desde el ámbito de la gimnasia. Gracie Kramer, exgimnasta estadounidense, publicó un video en el que mostró imágenes de mujeres practicando distintas disciplinas y contrapuso esas escenas con la propuesta publicitaria.
La publicación tuvo repercusión entre deportistas de diferentes disciplinas, que compartieron registros de sus entrenamientos y competencias para mostrar otra perspectiva sobre la presencia de las mujeres en el deporte.
La velocista británica Amy Hunt también se refirió al tema durante una entrevista con la BBC, luego de competir en una prueba de 200 metros. La atleta destacó el trabajo físico y la preparación que hay detrás de una competencia.

En Australia, la nadadora Ariarne Titmus, ganadora de cuatro medallas de oro olímpicas, expresó su rechazo a la campaña. Cuestionó que se utilice el cuerpo femenino como recurso comercial en un ámbito en el que las deportistas buscan reconocimiento por su rendimiento.
La boxeadora Skye Nicolson también se sumó a las críticas y planteó diferencias entre mostrarse atractiva mientras se practica un deporte y utilizar la sexualización como herramienta para vender un producto relacionado con esa actividad.
Las respuestas reabrieron el debate sobre la representación de las mujeres en la publicidad deportiva y sobre el modo en que las campañas comerciales pueden influir en la percepción del deporte femenino.
La respuesta
Sweeney respondió indirectamente a los cuestionamientos a través de sus redes sociales. La actriz compartió imágenes de antiguas producciones de ESPN en las que deportistas, entre ellas Serena Williams y Megan Rapinoe, posaron desnudas para la revista.
La publicación fue interpretada como una referencia a la presencia de desnudos en producciones vinculadas con el deporte y a la posibilidad de mostrar el cuerpo sin que eso implique necesariamente una desvalorización de las mujeres.
La campaña de Novig no es el primer anuncio de Sweeney que genera una discusión pública. En 2025, la actriz protagonizó una publicidad de American Eagle que utilizaba un juego de palabras entre “jeans” y “genes”.
La pieza recibió críticas de sectores que consideraron que el mensaje podía asociarse con ideas de supremacía blanca. Sweeney sostuvo entonces que se trataba de una publicidad de ropa y que no había tenido esa intención.

En el caso de Novig, la polémica también puso el foco en la estrategia comercial detrás de la campaña. La actriz tiene participación en la empresa, que busca ampliar su reconocimiento dentro del mercado de las plataformas de predicciones deportivas.
El anuncio superó los 40 millones de visualizaciones, según datos citados por The New York Times. La repercusión volvió a ubicar a Sweeney en el centro de una discusión que combina publicidad, cultura popular y representación de las mujeres.
Mientras las críticas se concentran en la sexualización del deporte femenino, otros usuarios sostienen que la actriz tiene derecho a decidir cómo mostrar su cuerpo y qué proyectos comerciales aceptar. La controversia continúa en redes sociales y mantiene abierto el debate sobre los límites y objetivos de la publicidad.








