Dos camioneros bolivianos fueron condenados a cuatro años y ocho meses de prisión por intentar trasladar de manera ilegal precursores químicos mediante documentación adulterada. La Justicia los consideró coautores del delito de contrabando agravado en grado de tentativa, en concurso ideal con el ingreso de esas sustancias a una zona de frontera sin la autorización correspondiente.
Contrabando en Salta: condenaron a dos camioneros por transportar 35 toneladas de químicos
El cargamento estaba distribuido en 191 tambores y fue valuado en más de $167 millones. Los permisos para trasladarlo habían sido falsificados y el destino declarado no estaba habilitado para operar con esas sustancias.

La sentencia fue dictada por la jueza Marta Liliana Snopek, del Tribunal Oral Federal N.º 1 de Salta, tras un acuerdo pleno con la Sede Fiscal Descentralizada de Orán, a cargo del fiscal federal subrogante Marcos Romero.

Qué sanciones recibieron
Además de la pena de prisión, el fallo estableció la inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena y otras sanciones previstas en el Código Aduanero.
También se ordenó el decomiso de los teléfonos celulares, la sustancia química incautada y el tractor y semirremolque utilizados para el traslado del cargamento.
Cómo fue el operativo
El procedimiento se realizó el 16 de marzo de 2026 en el paso internacional Aguas Blancas-Bermejo. Allí, efectivos de Gendarmería Nacional interceptaron dos camiones que transportaban 35.144 kilogramos de acetato de etilo, distribuidos en 191 tambores.

La documentación presentada indicaba que los vehículos debían salir del país por el paso internacional de Salvador Mazza, con destino final en Cochabamba, Bolivia. Sin embargo, fueron detectados en Aguas Blancas, con dominios y recorridos que no estaban autorizados.
Detectaron permisos falsificados
Las pericias determinaron que los permisos del Registro Nacional de Precursores Químicos (RENPRE) habían sido adulterados. Para ello, se imitó el formato del sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE).
El cargamento secuestrado fue valuado en $167.608.459. El acetato de etilo es un solvente que puede utilizarse en el proceso de refinamiento de clorhidrato de cocaína.
La investigación
A través de la coordinación entre la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), la Red de Fiscales Antidroga de Latinoamérica (RFAI) y autoridades bolivianas, se verificó que el depósito señalado como destino final en Cochabamba no estaba habilitado para operar con sustancias químicas.
Ese dato reforzó la hipótesis de que el cargamento podía ser desviado hacia la producción ilegal de drogas.









