“Pudimos confirmar que había un plan en marcha para matar al gobernador Pullaro”
El ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, aseguró que están elevando las medidas de seguridad, tras el hallazgo de un poderoso arsenal enterrado en el sur provincial. “El blanco era el gobernador”, aseguró.
A principios de mes, en un operativo realizado por la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (Ciope) y las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) de Santa Fe, se realizó una serie de allanamientos en el sur provincial que terminó con un impactante hallazgo: un temible arsenal enterrado en la ciudad de Roldán. Fue la confirmación de un plan en marcha para atentar contra la vida del gobernador Maximiliano Pullaro.
Las armas de fuego, cortas y largas, estaban ocultas adentro de barriles, bajo tierra. Había pistolas, carabinas y fusiles de asalto capaces de perforar superficies blindadas.
“El riesgo de un atentado fue progresivo. Las amenazas contra el gobernador comenzaron a las 48 horas de asumir”, contó el ministro de Seguridad santafesino, Pablo Cococcioni.
“Luego, a medida que se fue construyendo el sistema de inteligencia, se fue trabajando con distintos informantes, con seriedad técnica. Nos decían que podían estar trayendo armas pesadas y que el objetivo era Pullaro. Eran muy precisos. No hablaban de las autoridades en general, se referían a la persona”, señaló el funcionario.
Maximiliano Pullaro.
Con el tiempo, las versiones se fueron cruzando y se obtuvieron confirmaciones parciales. “Fuentes diferentes coincidían en detalles, datos precisos. La confirmación final llegó cuando se conocieron los datos de las armas… qué tipos, qué calibres. Con ese operativo comprobamos que casi un 90 por ciento de lo que nos habían contado era real”, puntualizó.
“Hoy sabemos -agregó- que las amenazas eran serias. No trascendieron detalles sobre cómo pensaban atacar al gobernador, pero las armas que hallamos son capaces de vulnerar la mayoría de los vehículos en los que se mueve Pullaro, pueden atravesar una pared o un chaleco antibalas”.
Organización criminal
Los investigadores tienen en la mira a la “Banda de los Menores”.
“De todas las bandas criminales con nombre y apellido, esta una de las pocas, o al única que conserva un grado de organización importante. Las demás fueron desmembradas. Hasta la de ‘Los Monos’ no es la misma que hace cinco o seis años atrás. Los ‘Menores’ tienen características distintivas que los hicieron durar más. Están más preparados. Hay gente con estudios. No es un grupito de marginales. Tienen un nivel de planificación superior”, detalló Cococcioni.
“La gran mayoría de sus cabecillas -añadió- está tras las rejas. A uno lo agarraron las fuerzas federales, a los otros la Central de Inteligencia de la provincia y la Brigada de Captura de Alto Perfil de la Policía de Investigaciones. Hoy el único prófugo es Matías Ignacio Gazzani, por cuya captura se ofrece una recompensa de 70 millones de pesos”.
Los líderes de “Los Menores” se encuentran recluidos bajo el régimen de alto perfil. “Pasan aislados la mayor parte del día, en una celda, con grupos chicos. Sus comodidades son mínimas. Sus visitas sólo pueden hablar con ellos por 15 minutos y a través de un blíndex. Es gente que visualiza al gobierno como su enemigo y específicamente asocian a la figura de Pullaro con lo que están viviendo ahora. Llevan dos años y tres meses así, por lo que perdieron toda esperanza de que mejoren sus condiciones de reclusión”, explicó el funcionario.
Medidas
Al ser consultado sobre las medidas de seguridad adoptadas, el ministro no dudó: “Yo soy partidario de elevarlas”.
Pablo Cococcioni, ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe. Crédito: Manuel Fabatía
Pablo Cococcioni, ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe. Crédito: Manuel Fabatía
“No es fácil, porque el gobernador no es de amedrentarse, de quedarse en su casa. Sale a correr o andar en auto solo por Rosario. Le gusta el contacto con la gente. Le estoy recomendando que no lo haga más. Incrementamos las medidas, pero es importante que él cuide más su grado de exposición. Hay que cambiar rutas de traslado, no anunciar tan anticipadamente su agenda. Generalmente, en cualquier provincia o a nivel nacional, uno tiene que pasar por varios controles para ver al funcionario, pero acá abrís una puerta y te recibe Maximiliano”, aseveró.
“El gobernador reconoce que el riesgo es real y lo está tomando con seriedad. Acá no hay una cuestión personal que cuidar, sino que es institucional. Ante todo, es el gobernador a quien hay que proteger y ello exige hoy un escalón superior en las medidas de seguridad”.