"El que delinque... paga"; fuerte mensaje del Gobierno y la Justicia al submundo del hampa en Santa Fe
La Justicia y la Policía de Santa Fe desplegaron un megaoperativo coordinado para marcar límites en barrios atravesados por la violencia. Participaron más de 300 efectivos con el apoyo de 90 vehículos
Rolando Galfrascoli y Virginia Coudannes. Foto: Di Salvatore
El hall del Ministerio de Justicia y Seguridad fue el lugar elegido por las autoridades del Gobierno provincial y fiscales del MPA para dar precisiones sobre los más de 30 allanamientos simultáneos por robo, microtráfico y abuso de armas realizados hoy en los barrios La Tablada; Yapeyú y Loyola.
Allí, frente a micrófonos y grabadores, el director de Investigación Criminal, Rolando Galfrascoli, junto a los fiscales Diego Vigo y María Laura Urquiza y la secretaria de Gestión Institucional, Virginia Coudannes, pusieron en palabras lo que en la calle había sido movimiento, tensión y despliegue.
Fue un megaoperativo
No fue una acción aislada ni improvisada. Lo que se ejecutó fueron 31 allanamientos simultáneos en sectores del noroeste santafesino, una franja urbana castigada por robos reiterados, circulación de armas y economías ilegales de baja escala vinculadas al microtráfico.
Los fiscales Vigo y Urquiza durante uno de los allanamientos. Foto: Gentileza
La operatoria demandó una logística inusual: más de 300 efectivos, 90 vehículos, unidades especiales y la Policía de Investigaciones trabajando bajo requerimiento del Ministerio Público de la Acusación y con aval judicial. Un esfuerzo que, según se subrayó, apunta a alterar el terreno donde se reproduce la violencia.
Resultados que todavía se procesan
Desde la conducción del operativo evitaron dar cifras definitivas. No fue hermetismo: los procedimientos seguían en curso al momento de la conferencia. Sin embargo, hubo confirmaciones suficientes para marcar el rumbo del balance.
Arma de fuego casera secuestrada. Foto: Gentileza
Se secuestraron armas de fuego, materiales explosivos, dinero en efectivo, teléfonos celulares y elementos vinculados a causas en trámite. También hubo personas detenidas, demoradas y aprehendidas, cuya situación procesal será definida en las audiencias correspondientes.
Cada elemento incautado, explicaron, será analizado para reconstruir tramas delictivas que exceden un hecho puntual.
La violencia como disparador
Los fiscales dejaron en claro que el operativo no se explica por una sola causa, sino por un cúmulo de episodios de violencia altamente lesiva, entre ellos abusos de armas, tentativas de homicidio y disputas asociadas al microtráfico.
Parte del material secuestrado durante los allanamientos. Foto: Gentileza
Los hechos registrados a fines de diciembre —incluido un día con múltiples ataques armados— funcionaron como detonante estratégico para intensificar el abordaje territorial. El objetivo: intervenir antes de que la escalada derive en nuevos homicidios.
Desde el Ministerio de Seguridad se remarcó que este tipo de acciones no se agotan en Santa Fe ciudad. En las últimas 48 horas, el departamento La Capital acumuló más de 60 allanamientos, sumando operativos recientes en Santo Tomé.
La línea política, se explicó, responde a una decisión de profundizar la persecución penal y el control territorial, combinando investigación judicial, presencia policial y medidas preventivas como controles vehiculares y saturaciones en calle.
El mensaje detrás del operativo
Más allá de los secuestros y las detenciones, las autoridades insistieron en el valor simbólico del procedimiento. No se descartan futuras inactivaciones de búnkers ni nuevas medidas de impacto en los barrios intervenidos.
PDI y TOE tomaron en uno de los allanamientos. Foto: Gentileza
“El que delinque, paga”, fue la síntesis que atravesó la conferencia. Un mensaje que busca ser leído tanto por quienes investigan como por quienes habitan los territorios más golpeados por la violencia.
La jornada cerró sin triunfalismos, pero con una definición clara: el mapa del delito en Santa Fe volvió a moverse, y el año recién empieza.