El llamado al 911 irrumpió la tarde del lunes con un dato inquietante: gritos en el interior de una vivienda de Orquídeas y Banderas, en Sauce Viejo. No era una discusión doméstica más. Del otro lado de las paredes, según advertían vecinos, algo no estaba bien.
Cuando los móviles del Comando Radioeléctrico llegaron al lugar, la escena estaba en movimiento. Un hombre adulto emprendió la fuga apenas advirtió la presencia policial. Otros dos masculinos habían salido corriendo instantes antes, según el relato de testigos. Uno de ellos fue retenido en las inmediaciones.
Amenazas y encierro
Dentro de la vivienda, la historia tomó forma. Un adolescente de 15 años, domiciliado en Sauce Viejo, relató que pasaba por el lugar cuando un hombre lo interceptó con un hierro en la mano. Bajo amenazas, lo obligó a ingresar a una habitación. Allí, según su testimonio, fue abusado sexualmente.
La dueña de la casa y personas de fincas linderas coincidieron en un punto: escucharon gritos que provenían del interior. Esa alarma fue la que activó el pedido de auxilio.
Minutos después de las 18.50, el menor fue trasladado a la sede del Comando Radioeléctrico junto a su madre. Poco más tarde se hizo presente personal de la Policía de Investigaciones (PDI), a través de la Comisaría de la Mujer, para dar inicio a las actuaciones.
Medidas y estudios médicos
La fiscal de Abuso, Dra. Yerat, dispuso una batería de medidas: entrevistas formales a los progenitores, registro fotográfico y fílmico del inmueble, relevamiento de cámaras públicas y privadas en la zona, intervención de la Secretaría de la Niñez y el traslado del adolescente al Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia para la realización de pericias médicas.
Mientras tanto, la búsqueda del hombre que escapó continúa. La causa quedó en manos de la PDI, que deberá reconstruir con precisión qué ocurrió puertas adentro y cuál fue el móvil de la agresión denunciada.