Héctor Argentino Gallardo, más conocido como el “Patrón”, fue procesado este viernes por la Justicia Federal por el delito de “lavado de activos”.

Además, se dictó su prisión preventiva. Este hombre, que cuenta con pesados antecedentes y fue uno de los prófugos más buscados, ya estaba tras las rejas por otro caso en el fuero provincial, acusado de instigar un homicidio cometido en Frontera.

Héctor Argentino Gallardo, más conocido como el “Patrón”, fue procesado este viernes por la Justicia Federal por el delito de “lavado de activos”.
Este hombre ya fue condenado en la provincia de Córdoba en febrero de 2018, cuando fue hallado culpable del delito de “organización y financiamiento para el transporte y comercialización de estupefacientes (particularmente marihuana y cocaína).
En aquel momento, la investigación en su contra continuó para tratar de determinar el circuito que había seguido el dinero recaudado de manera ilegal.
Los investigadores cordobeses pudieron determinar que se encontraba en la ciudad santafesina de Frontera el centro principal de negocios y actividades marginales del imputado, en relación a la adquisición de todo tipo de propiedades.
Por este motivo, la Justicia Federal de la provincia mediterránea se declaró incompetente y remitió las actuaciones a sus pares santafesinos de la ciudad de Rafaela (cabecera del departamento Castellanos).
Con los fiscales Jorge Gustavo Onel y Federico Grimm a la cabeza de las tareas, se pudo establecer que los movimientos de Gallardo y algunos familiares eran por demás de sospechosos y se solicitó la indagatoria del hombre, que a esa altura estaba prófugo.

El año pasado, los detectives aprovecharon una filtración de datos y comenzaron a cerrar un cerco alrededor de Gallardo, que a esa altura ya estaba en la lista de delincuentes considerados más peligrosos de la provincia.
La información daba cuenta que el hombre se escondía en el sur del país, más precisamente en la ciudad chubutense de Puerto Madryn.
En un operativo conjunto, Gallardo fue arrestado en diciembre del año pasado. Los investigadores lo sorprendieron y él entregó un DNI que mostraba el nombre de Alejandro Gallardo. Era falso. Los que terminaron delatándolo sin lugar a dudas fueron los numerosos tatuajes que presentaba.
Héctor Argentino Gallardo no es un fugitivo común. En distintas investigaciones federales aparece señalado como uno de los engranajes originales del Clan Gallardo, una organización narco que durante más de una década manejó distribución de drogas, puntos de venta, lavado de dinero y acciones violentas en Frontera (Santa Fe) y San Francisco (Córdoba).
Según causas tramitadas ante el Tribunal Oral Federal de Santa Fe y expedientes de la PROCUNAR, el clan funcionaba bajo una estructura empresarial: roles claros, logística aceitada y una red de “kioscos” que expandían la droga por varios barrios.
Cientos de páginas judiciales documentan allanamientos, incautación de drogas, vehículos, armas y dinero en efectivo. También detallan cómo esa red sobrevivió durante años gracias a su movilidad y su esquema de financiamiento. Las condenas dictadas por el Tribunal Federal —de hasta doce años— confirmaron la magnitud del entramado.

En la causa por lavado de activos, los fiscales Onel y Grimm tomaron declaración indagatoria a Gallardo el 19 de diciembre del año pasado. Los funcionarios del Ministerio Público enumeraron la larga lista de propiedades, entre muebles, inmuebles y vehículos, que serían propiedad del “Patrón” y otros miembros de su familia que habrían actuado como “testaferros” o “presta nombres”.
Este viernes, el juez subrogante Aurelio Cuello Murúa decidió procesar al imputado y a su vez dispuso que permanezca en prisión preventiva mientras se continúa con la investigación en su contra.