Un nene de cuatro años murió tras ser atacado por un perro de raza pitbull en una casa de Francisco Álvarez, en el partido bonaerense de Moreno.
Moreno: un pitbull mató a un nene de 4 años y detuvieron a su madrina
El ataque ocurrió en una vivienda del barrio La Providencia, en Francisco Álvarez, cuando el niño estaba al cuidado de la mujer, de 31 años. La Justicia la aprehendió bajo la acusación de homicidio culposo. Ordenaron una autopsia para avanzar en la investigación.

El hecho ocurrió el sábado 10 de octubre, mientras el menor estaba al cuidado de su madrina, quien se había ausentado momentáneamente de la vivienda.
Tras el episodio, la fiscalía interviniente dispuso la aprehensión de la mujer, imputada por homicidio culposo, mientras se investigan las circunstancias en las que se produjo la muerte.

Cómo ocurrió el ataque en la vivienda de Francisco Álvarez
El episodio tuvo lugar en el barrio La Providencia. Según la información publicada por Infobae, efectivos del Comando de Patrullas llegaron al domicilio luego de recibir un llamado al 911 que alertaba sobre el ataque de un perro a un chico.
Cuando arribó la ambulancia, el personal médico constató que el menor había fallecido. La mujer que estaba a cargo del niño se encontraba en estado de shock cuando llegaron los policías.
De acuerdo con el parte policial citado en las primeras informaciones, los padres del chico habían salido para llevar a otro de sus hijos y lo habían dejado al cuidado de su madrina. La mujer explicó que se había ausentado durante unos minutos y que, al regresar, encontró al animal atacando al niño.

El portal local Primer Plano Online, citado por Infobae, indicó que el menor había ido a pasar unos días a la casa de su madrina, situada en la calle Fresnos al 2500. Según esa reconstrucción, el perro habría ingresado a la vivienda por un ventiluz y atacado al chico mientras estaba solo.
Los detalles sobre la secuencia del hecho todavía deben ser establecidos por los investigadores. Por el momento, las primeras versiones permiten reconstruir de manera preliminar lo ocurrido, pero no constituyen una conclusión judicial sobre las responsabilidades de las personas involucradas.
La investigación deberá determinar cómo ingresó el animal a la vivienda, en qué condiciones quedó el menor durante la ausencia de la mujer y qué circunstancias rodearon el ataque. También se aguardan los resultados de las medidas periciales ordenadas por la fiscalía.

La madrina quedó imputada y la Fiscalía ordenó una autopsia
La causa quedó a cargo de la fiscal Carina Saucedo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 2 del Departamento Judicial de Morón. Luego de conocer lo ocurrido, la funcionaria dispuso la aprehensión de la madrina del niño, de 31 años, bajo la imputación de homicidio culposo.
Luego de conocer lo ocurrido, la funcionaria dispuso la aprehensión de la madrina del niño, de 31 años, bajo la imputación de homicidio culposo.
Esta figura penal contempla la posibilidad de una muerte causada por imprudencia, negligencia o incumplimiento de un deber de cuidado, sin que necesariamente exista intención de matar.

En este caso, será la investigación judicial la que deberá establecer si existió una conducta penalmente reprochable y si tuvo relación con el desenlace.
La mujer debía comparecer ante la sede fiscal para prestar declaración y que se definiera cómo continuará su situación procesal. La aprehensión es una medida inicial y no implica, por sí sola, una condena ni determina de manera definitiva su responsabilidad.
En paralelo, la Fiscalía ordenó trasladar el cuerpo del menor a la morgue judicial para realizar la autopsia. El estudio permitirá reunir información médico-legal relevante para la causa y establecer las circunstancias de la muerte.

El perro, por su parte, quedó a disposición del área de Zoonosis de la Municipalidad de Moreno, según los datos difundidos por los medios que informaron sobre el caso.
La investigación deberá avanzar con los testimonios y las pericias para esclarecer la secuencia del ataque y determinar si hubo responsabilidades penales.
Hasta que se conozcan nuevos elementos, las circunstancias precisas del hecho permanecen bajo análisis.
La muerte del niño vuelve a poner en discusión las medidas de prevención necesarias cuando menores de edad permanecen en espacios donde hay animales capaces de provocar lesiones graves.
No obstante, las circunstancias particulares de este episodio deberán establecerse a partir de las pruebas reunidas en el expediente.








