Una rápida y decisiva intervención de personal de la Comisaría 14ª del departamento La Capital de Santa Fe, dependiente de la 6ª Zona de Inspección, permitió asistir y trasladar de urgencia a una niña de apenas un año y siete meses, quien había ingerido accidentalmente lavandina sin diluir, una sustancia que puede provocar una intoxicación grave y, en determinadas concentraciones y cantidades, puede resultar mortal.
Una niña ingirió lavandina y policías la trasladaron de urgencia hasta el hospital Alassia
La pequeña, de un año y siete meses, había ingerido accidentalmente lavandina sin diluir y necesitaba ser trasladada de inmediato desde el SAMCo de San José del Rincón hasta el Hospital de Niños. Como la ambulancia local estaba atendiendo otra emergencia, efectivos de la Comisaría 14ª pusieron un móvil policial a disposición de la familia y realizaron el traslado con autorización de la madre

El episodio ocurrió durante la noche del miércoles, cuando efectivos policiales que cumplían funciones en el Sector Antón fueron comisionados por la Central de Emergencias 911 hacia el SAMCo de San José del Rincón.
Al arribar al efector, los uniformados tomaron conocimiento de la gravedad de la situación. Luego de las primeras medidas de asistencia, el profesional médico dispuso la derivación inmediata de la pequeña al Hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia” de la ciudad de Santa Fe, donde debía recibir atención especializada.
No había tiempo que perder
En ese momento, la ambulancia local se encontraba abocada a la atención de otras emergencias, por lo que no estaba disponible para realizar el traslado de manera inmediata.
Ante la urgencia del cuadro y la necesidad de evitar cualquier demora, los policías tomaron una decisión: había que llegar al hospital cuanto antes.

Con autorización de la madre y siguiendo la indicación del profesional médico, la niña y su progenitora fueron trasladadas inmediatamente en un móvil policial hacia la ciudad de Santa Fe.
Fue dada de alta
Durante esos minutos, el patrullero dejó de ser solamente un móvil policial para convertirse en el vehículo que una madre necesitaba para proteger la vida de su pequeña hija.
Finalmente, lograron arribar a la guardia del Hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia”, donde la menor quedó al cuidado de los profesionales de la salud para su evaluación, observación y tratamiento. Tras horas de angustia durante la mañana del jueves se conoció la felíz noticia: la pequeña fue dada de alta.
La lavandina puede ser mortal
La ingesta de lavandina no constituye un accidente menor. Su principal componente, el hipoclorito de sodio, es una sustancia cáustica que puede producir intoxicación y lesiones en los tejidos.

En casos de ingesta de productos concentrados, las consecuencias pueden ser graves, pudiendo provocar lesiones en boca, garganta, esófago y estómago, compromiso respiratorio y otras complicaciones severas. En situaciones graves, puede incluso ocasionar la muerte.
Por esa razón, frente a una emergencia de estas características, cada minuto puede resultar determinante y la asistencia médica inmediata adquiere especial importancia.
Detrás del uniforme
La intervención vuelve a mostrar una faceta de la tarea policial que muchas veces ocurre lejos de las cámaras y de las noticias.

Detrás de cada uniforme también hay padres, madres, hijos y personas capaces de comprender la desesperación de una familia cuando está en juego la vida de un niño.

Esa noche no hubo dudas ni demoras. Había una pequeña que necesitaba llegar a un hospital y policías dispuestos a hacer todo lo que estuviera a su alcance para ayudarla.
Porque la función policial no termina en prevenir un delito, detener a quien infringe la ley o patrullar una calle. También significa cuidar, asistir y estar presente cuando un vecino más lo necesita. Al lado de la comunidad. También cuando cada minuto cuenta.








