Luciano Nicola tenía 19 años. Murió durante la madrugada navideña del 25 de diciembre de 2020, en plena pandemia por el Covid, cuando fue atropellado por un automóvil en Colastiné Sur, sobre la ruta nacional 168. Días atrás se confirmó la condena al conductor, que luego del choque no asistió a la víctima y escapó del lugar. Para llegar a la sentencia el caso recorrió largos caminos y sólo se logró por un mecanismo inusual pero establecido por las normas. “Las leyes tienen que ser más severas con los que actúan de manera irresponsable al manejar”, enfatizó Rodrigo, padre del joven fallecido.
El papá de Luciano Nicola pidió leyes más severas para quienes actúan irresponsablemente al volante
Su hijo murió al ser embestido por un auto en Colastiné Sur, sobre la ruta nacional 168, durante la madrugada de Navidad del año 2020. La Justicia dejó firme la condena contra el conductor, que no frenó para brindar auxilio a la víctima y escapó de la escena.


Francisco Mario Sánchez, de 37 años, fue condenado en un juicio oral a tres años de prisión en suspenso por homicidio culposo doblemente agravado por conducción imprudente de un vehículo automotor y por darse a la fuga o no socorrer a la víctima. La Cámara de Apelaciones ya confirmó el fallo.
El trágico episodio se dio en un marco particular. En ese entonces, por las restricciones impuestas a nivel nacional, la gente no podía reunirse. Luciano volvía por la ruta junto a más de un centenar de jóvenes que regresaban de una fiesta clandestina que había sido clausurada en el distrito de Colastiné Sur.

Cada día
“La nuestra es una lucha diaria, la de la familia, la de los amigos. Es como si nos hubieran tirado una granada en el medio. A mi esposa, mi hijo mayor, mi hija menor, a mí… Trabajamos por nuestra cuenta, por lo que a las dos semanas de la muerte de Luciano tuvimos que salir a vender, a trabajar, hacer cobranzas. Si me preguntás cómo estoy seis años más tarde, si me recuperé… Todos los días me levanto y trato de reconstruirme para salir adelante. Desde afuera es fácil decir que tenés otros hijos, una familia que te apoya, pero esto es día a día”, contó.
Luego se refirió al camino que el caso hizo en la Justicia. “En una situación normal, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) encamina a que haya justicia sin que tenga que impulsar la familia. Para eso está la fiscalía especializada en accidentes de tránsito. Pero los fiscales que intervinieron en este caso no encontraban delito. Pedimos medios de prueba, que nunca se hicieron. Es como que no quisieron investigar”, disparó Rodrigo.

Cuando la fiscalía decidió archivar el caso (la medida fue tomada por la doctora Carolina Parodi y respaldada por los entonces fiscales regional Carlos Arieti y general Jorge Baclini), la familia de Luciano y su abogado Juan José Patiño buscaron la “acción por conversión”, en la que la misma querella impulsa la acusación (al margen de lo decidido por el MPA), algo que fue avalado por los magistrados.
“Los fiscales saben que nos dejaron tirados. Es algo raro que pase, pero pasó porque los primeros jueces reconocieron que había cosas que no fueron bien evaluadas por el MPA. No sé por qué pasó pero pasó. Lo pudimos hacer porque tuvimos el apoyo de los abogados. No teníamos dinero para pagarles, pero igual se solidarizaron”.

Consciencia
“Hubo muchas cosas raras. No fue un accidente. Mi hijo no venía solo por la ruta. Venía junto a 150 personas más. Sánchez venía al límite de la velocidad permitida, pero estaba lleno de chicos el lugar. Cualquier persona con conciencia hubiese bajado la velocidad al pasar por ahí. Además, conducía alcoholizado, porque seis horas después del choque todavía tenía 1,5 de alcohol en sangre”, lamentó el hombre.
“Mi hijo tomó todas las precauciones para ir a esa fiesta. Fue en una Traffic que lo buscaría a la hora que terminaba el evento. Cuando volvían caminando (la policía clausuró el evento durante la madrugada) los chicos querían cruzar de carril para ver los autos de frente. Este tipo lo atropelló y lo mató, sin frenar y sin tratar de esquivar. No intentó ver si estaba bien, auxiliarlo. Se escapó”, recordó Rodrigo.
Para el padre de la víctima, los jueces se quedaron cortos en la pena de tres años de prisión en suspenso y la inhabilitación por cinco años para manejar. “Yo no lo voy a perdonar, quería que vaya preso, pero no apelamos porque mi esposa me pidió que paremos porque ella no daba más”.
Luego comparó el caso con el del accidente también fatal que protagonizó Nicolás Mattioli en Santo Tomé. “Ese hombre no tenía alcohol en sangre, no se fue, auxilió a la mujer… y le dieron la misma pena que a Sánchez”, puntualizó.
Nombre
“Por lo menos limpiamos el nombre de mi hijo, porque decían que se quiso suicidar. Mi hijo era un pibe sano. Se había anotado para estudiar Educación Física. Terminó la secundaria en el comercial, en el Anexo. Practicaba boxeo, jugaba a la pelota, le gustaba correr, tenía muchos amigos. Este tipo le hizo daño a un montón de gente, no sólo a la familia. Lo que más me molesta es que todo quede en una injusticia, porque lo que se hizo fue justicia a medias”.
Finalmente, reconoció estar conforme, porque se logró “algo”. “Estos no son accidentes de tránsito. Son siniestros provocados por gente inconsciente. Yo manejo autos, camionetas. Pero si tomo alcohol una noche y decido salir a la calle… Sánchez tomó una decisión. Y cuando uno toma una decisión se tiene que hacer cargo. Cualquier persona que maneja alcoholizado se transforma en un potencial asesino”, dijo.
“Yo escucho en reuniones -agregó-: ‘Fuimos a pescar, nos tomamos cuatro vinos, no sé cómo llegamos. Cómo festejando eso. Sin ser malas personas, podemos ser un asesino al volante, si tomamos una mala decisión. De esa forma ponés en peligro a un montón de gente que hace las cosas bien. Las leyes tienen que ser más contundentes. Cuántas personas mueren a diario en el país por accidentes”, lamentó.
“La intención es que la muerte de mi hijo y la de todos los chicos que son víctimas de accidentes viales sirvan para que haya más controles, para que las leyes sean más severas, para que quien tome una decisión de manejar alcoholizado o drogado, tenga consecuencias, que todo mejore”, concluyó.








