Una dramática escena se vivió el lunes por la tarde en una vivienda de barrio Sur de Santa Fe. Una mujer de 39 años fue atacada ferozmente por su propio perro y sufrió heridas de consideración en brazos y piernas. Su hijo, de 24 años, intervino para rescatarla y, ante la imposibilidad de controlar al animal, terminó matándolo con un cuchillo de cocina.
Un pitbull atacó a su dueña y su hijo la salvó matando al animal con un cuchillo
El dramático episodio ocurrió en una vivienda de avenida Juan José Paso al 3100. La mujer, de 39 años, sufrió graves mordeduras en brazos y piernas. Su hijo, de 24, intervino armado con un cuchillo de cocina y consiguió detener al animal, aunque también terminó herido durante el enfrentamiento. Ambos fueron trasladados al hospital Cullen. Horas antes, un niño de 9 años fue mordido por un pitbull en la costanera.

Durante la desesperada maniobra también resultó herido. Ambos fueron trasladados al hospital Cullen. El episodio se produjo apenas un día después de que otro pitbull mordiera a un niño de 9 años en la Costanera Oeste.
La tranquilidad de dos sectores de la ciudad quedó alterada en menos de 24 horas por episodios que tuvieron un mismo protagonista: perros de raza pitbull y ataques contra personas.
Situación límite
El caso más grave ocurrió el lunes, poco después de las 18, dentro de una casa ubicada en avenida Juan José Paso al 3100, entre Urquiza y Francia, en barrio Sur. Allí, una mujer de 39 años terminó envuelta en una situación límite cuando el perro que tenía en su domicilio se abalanzó sobre ella y comenzó a morderla.
Los gritos de la víctima alertaron a su hijo, de 24 años, que salió en su auxilio. Pero la intervención no resultó sencilla. El animal mantenía el ataque y el joven no conseguía separarlo de su madre.
En medio de la desesperación, tomó un cuchillo de cocina y comenzó a apuñalar al perro hasta conseguir detenerlo. El desenlace fue la muerte del animal, aunque el rescate también tuvo un costo físico para el muchacho: durante el forcejeo sufrió una herida punzante en la región torácica.
Lesiones desgarrantes
La llegada de los servicios de emergencia encontró un cuadro complejo. La mujer presentaba lesiones desgarrantes en sus extremidades superiores e inferiores, producto de las mordeduras recibidas durante el ataque.
Hasta el domicilio concurrieron efectivos policiales, personal del Cuerpo de Bomberos Zapadores y agentes de la Brigada Ecológica. También intervino un médico veterinario policial, convocado para examinar la situación y certificar la muerte del perro.

Madre e hijo fueron asistidos y trasladados en ambulancias al hospital José María Cullen.
La mujer, identificada por sus iniciales como M. S., ingresó con lesiones de gravedad y debió ser derivada al quirófano central para una intervención quirúrgica. Luego quedó internada bajo observación médica.
Su hijo, F. B., recibió atención por la lesión sufrida en el tórax. Su evolución quedó sujeta al seguimiento de los profesionales del establecimiento sanitario.
Dos ataques en apenas un día
El episodio de barrio Sur no fue un hecho aislado. Apenas 24 horas antes, durante la tarde del domingo, otro perro de la misma raza había protagonizado un ataque en la Costanera Oeste.
En aquella oportunidad, la víctima fue un niño de 9 años que caminaba junto a sus familiares cuando resultó mordido en uno de sus brazos.

La sucesión de ambos episodios volvió a poner en primer plano la problemática de los ataques de perros de gran porte y las responsabilidades vinculadas con su tenencia y cuidado.
En cuanto al caso ocurrido en avenida Juan José Paso, las actuaciones fueron remitidas al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación. Desde allí se dispusieron informes médicos detallados y las pericias correspondientes, que quedaron a cargo de la Policía de Investigaciones.
Mientras tanto, la investigación deberá reconstruir las circunstancias del ataque y las condiciones en las que se produjo el dramático episodio que terminó con un animal muerto y dos integrantes de una misma familia internados en el hospital Cullen.








