La comunidad educativa de la Escuela N° 6341 “Julio Rubén Cao”, ubicada en Blas Parera al 8700, volvió a denunciar una seguidilla de robos ocurridos durante los últimos días, donde delincuentes ingresaron al establecimiento tras romper los techos, provocaron destrozos y sustrajeron elementos esenciales, en perjuicio de alumnos, docentes y familias.
Preocupación en la escuela Julio Rubén Cao por una seguidilla de robos
La comunidad educativa denunció al menos tres hechos en una semana y pide seguridad urgente. Se llevaron ventiladores, caloventores y vaciaron el kiosco escolar.

De acuerdo a lo manifestado por integrantes de la cooperadora escolar, los episodios delictivos se reiteraron al menos tres veces en la última semana, con un modus operandi que se repite: los intrusos acceden por sectores vulnerables del edificio, levantan chapas del techo y, una vez dentro, “arrasan con todo lo que encuentran a su paso”.
Situación crítica
Eugenia Cejas, miembro de la cooperadora, describió un escenario crítico en materia de seguridad y recursos. “Estamos necesitando ayuda policial y también poder reponer lo que se llevaron. Nos faltan caloventores, ventiladores y muchas cosas más. La cooperadora ayuda, pero no damos abasto porque los gastos son constantes”, señaló.
Entre los elementos sustraídos figuran ventiladores —incluidos equipos industriales del SUM—, caloventores y la totalidad de la mercadería del kiosco escolar, una fuente clave de ingresos para la institución. Además, los delincuentes provocaron daños estructurales en distintas áreas del edificio.
"Los chicos están asustados"
Según relataron, la reiteración de los hechos genera un fuerte impacto en la comunidad educativa. “Los chicos están asustados y empiezan a naturalizar estas situaciones. Ven que entran, roban y no pasa nada”, expresó Amílcar Figueroa, padre de un alumno, quien además advirtió sobre la falta de prevención: “La policía aparece después de los hechos, pero necesitamos presencia antes”.

Otro de los puntos señalados es la vulnerabilidad del perímetro escolar. Si bien el establecimiento cuenta con rejas, existen sectores linderos desprotegidos que facilitarían el ingreso. En ese sentido, solicitaron la instalación de cámaras de seguridad, portones eléctricos y mayor patrullaje, especialmente en horarios nocturnos y durante fines de semana.
Descontrol vial
A la problemática de los robos se suma la preocupación por la seguridad vial en la zona. Padres denunciaron la falta de controles de tránsito y el incumplimiento de normas básicas, lo que dificulta el ingreso y egreso de los alumnos en horarios escolares.
Mientras tanto, la cooperadora continúa organizando actividades para intentar cubrir los gastos urgentes, aunque remarcan que la situación los ha desbordado. “Es un esfuerzo constante de los padres, pero solos no podemos”, resumieron.








