La Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional ordenó que la causa conocida como “Propofest” regrese a la etapa de instrucción. La resolución alcanza al anestesiólogo Hernán Roberto Boveri y a la médica residente Delfina “Fini” Lanusse, procesados por presunta administración fraudulenta.
Propofest: la causa vuelve a instrucción para analizar los celulares de Boveri y Lanusse
Casación consideró prematuro el cierre del expediente contra los profesionales del Hospital Italiano. Advirtió que la prueba pendiente podría modificar los hechos de la acusación.

El tribunal consideró que la investigación se había cerrado antes de completar una medida relevante: la apertura y el análisis de los celulares secuestrados a los imputados. Ese peritaje podría aportar información sobre la presunta maniobra de desvío de propofol y precisar la intervención atribuida a cada acusado.
La decisión, firmada por el juez Nicolás Grappasonno, anuló una resolución del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 47 del 17 de julio y los actos dictados en consecuencia. Además, estableció que ese juzgado deberá continuar a cargo del expediente antes de que avance hacia el debate oral.

La prueba pendiente
La fiscalía había solicitado completar el análisis de los dispositivos antes de cerrar la instrucción. El juez rechazó el planteo al entender que la pesquisa estaba suficientemente agotada y que los resultados podían incorporarse durante el juicio o dar origen a nuevas investigaciones si aparecían otros hechos.
Casación sostuvo que el alcance potencial de esa prueba excedía las medidas complementarias que pueden realizarse en la etapa de juicio. Grappasonno señaló que el contenido de los teléfonos podía fortalecer la hipótesis acusatoria, pero también “modificar la plataforma fáctica de la imputación”.
El Ministerio Público Fiscal también había pedido al Hospital Italiano un detalle de cirugías, procedimientos anestésicos y sedaciones con participación de ambos profesionales entre el 1 de enero de 2025 y el 1 de febrero de 2026, en los que se hubiera registrado el uso de dos o más ampollas de propofol.
La imputación y el recorrido judicial
Boveri, médico de planta del servicio de anestesiología, y Lanusse, residente de tercer año de esa especialidad, fueron procesados el 10 de abril. Al primero se le atribuyó el carácter de autor de defraudación por administración fraudulenta y a la segunda, el de partícipe necesaria. La Cámara de Apelaciones confirmó ambos procesamientos.
La hipótesis investigada sostiene que habrían perjudicado al Hospital Italiano mediante el desvío de propofol y otros insumos empleados para su preparación y administración. Según la imputación, esos elementos habrían sido “desviados de su destino legítimo para ser utilizados en beneficio propio”.
El expediente había llegado al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 17, donde la fiscalía insistió en devolverlo a instrucción. El juzgado aceptó el regreso solo respecto de Lanusse y dispuso que Boveri continuara hacia el juicio. Esa diferencia derivó en el conflicto que resolvió Casación.









