Durante la mañana del miércoles el Director Provincial de Investigación Criminal, Rolando Galfrascoli, informó sobre los resultados de 10 allanamientos realizados por la PDI en los barrios Transporte y Los Ángeles de la ciudad de Santa Fe, en coordinación con tres unidades fiscales: Santa Fe, Esperanza y Rosario.
El saldo de dichas intervenciones fue el siguiente: cuatro hombres aprehendidos, armas de fuego de grueso calibre, dos granadas, municiones, droga fraccionada, celulares, una caja fuerte y elementos vinculados al juego ilegal.
Según explicó el funcionario, la pesquisa se inició de oficio a fines de enero, a partir de publicaciones en redes sociales donde se exhibían armas de fuego y grandes sumas de dinero.
El momento de una de las requisas domiciliarias. Foto: Gentileza
Ese punto de partida permitió, con el correr de las semanas, enlazar hechos ocurridos en distintas localidades de la provincia: robos calificados, entre ellos sustracciones de motocicletas en Esperanza, amenazas agravadas y episodios de abuso de armas.
Alianza estratégica
“La alianza estratégica con el Ministerio Público de la Acusación es crucial”, enfatizó Galfrascoli, aludiendo al plan de seguridad impulsado por el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro Pablo Cococcioni. Los fiscales que intervienen en la causa, Persello y Giordano, no pudieron asistir a la rueda de prensa por encontrarse cumpliendo funciones en el marco de las mismas actuaciones.
La investigación, de carácter complejo e integrado, demandó la intervención de cuatro equipos operativos de la PDI, incluida el área de Inteligencia Criminal.
Los allanamientos se desplegaron en viviendas ubicadas mayormente en sectores de pensiones y alquileres temporarios. Sin estigmatizar, el propio Galfrascoli reconoció que esos entornos, por su alta rotación de personas, pueden facilitar el ocultamiento de materiales o el movimiento clandestino.
Resultados contundentes
El resultado fue contundente. Entre lo secuestrado se contabilizaron armas calibre 9 milímetros, 12/70 y .22, además de dos granadas. También se incautó sustancia que, en principio, sería cocaína, a confirmar por laboratorio, y elementos relacionados con riñas de animales, una práctica ilegal que mueve dinero y violencia en circuitos clandestinos.
En paralelo, la pesquisa logró conectar hechos ocurridos en Rosario y Esperanza con el presunto “eje territorial” asentado en Santa Fe. Las autoridades evitaron hablar en términos estrictamente penales de “organización”, pero admitieron que se trataba de un entramado con ramificaciones en varias jurisdicciones.
Cuatro grupos operativos de la PDI trabajaron en la investigación. Foto: Gentileza
Los cuatro detenidos quedaron a disposición de la Justicia y serán llevados a audiencias imputativas en las distintas unidades fiscales intervinientes. La causa, que comenzó con una simple publicación digital, terminó exponiendo una estructura con armas de guerra, droga y delitos reiterados.
En la zona norte, mientras tanto, el eco de las sirenas aún resuena como recordatorio de una investigación que apenas empieza a mostrar su verdadera dimensión.