La discusión por dinero terminó con el dueño de una metalúrgica herido y un incendio en el galpón donde funciona el comercio. El suceso ocurrió el domingo de Pascuas en Esperanza, y este lunes tuvo una primera resolución, cuando el juez Sergio Carraro dispuso la prisión preventiva para el empleado imputado.
Esperanza: prisión para el empleado de una metalúrgica acusado de amenazar a su jefe e incendiar un galpón
Un reclamo de dinero escaló rápidamente el primer domingo de abril, y terminó con un herido, un local destrozado y un detenido. Este lunes, el hombre de 41 años fue imputado y quedó tras las rejas.

Se trata de Omar Roberto Velázquez, de 41 años, quien había sido contratado por la firma agrometalúrgica, y está acusado de haber protagonizado una violenta secuencia delictiva motivada por el reclamo de una supuesta deuda económica.

La fiscal Natalia Giordano detalló los cuatro hechos atribuidos al imputado, todos ocurridos el pasado domingo 5 de abril.
Sostuvo que la jornada comenzó con mensajes intimidatorios vía WhatsApp y culminó con el incendio intencional del galpón de la víctima, inscripciones amenazantes en las paredes y agresiones físicas que dejaron heridos tanto al propietario del lugar como al jefe de la Subcomisaría local.
Si bien la defensora pública Mónica Echaniz propuso medidas alternativas a la prisión, argumentando la falta de antecedentes condenatorios de su asistido y proponiendo una restricción de acercamiento, el magistrado consideró que los riesgos procesales justifican la medida de encierro mientras avanza la investigación.
Violencia en escalada
La fiscalía reconstruyó minuciosamente los hechos, señalando que Velázquez envió mensajes a su empleador, advirtiéndole: "Mejor que vayas viendo de dónde vas a sacar la plata para pagarme".
Horas más tarde, el imputado habría ingresado al local comercial utilizando una llave propia para iniciar un foco ígneo con combustible. El informe de bomberos fue contundente al calificar el siniestro como "voluntario" y notar que no hubo aberturas forzadas.
En el interior del galpón, además de los daños materiales en la oficina y el depósito, se hallaron pintadas con frases como "Pagás o Morís" y "La próxima tiro o plomo".

La violencia no cesó allí. Cuando el propietario arribó al lugar alertado por el incendio, fue atacado. Según la atribución delictiva, Velázquez le arrojó un objeto contundente, provocándole una "herida contuso cortante de 8 cm de longitud en el área del tórax".
Posteriormente, al momento de su aprehensión, el acusado opuso resistencia. Fue entonces cuando “le muerde la mano derecha y le lesiona la pierna izquierda”, sin lograr evitar que el personal policial lo reduzca.
Una “locura”
Durante la audiencia, la víctima pudo expresar su profundo miedo ante el magistrado. "Lo que más temo es la amenaza, después qué va a pasar si el tipo queda libre", manifestó, agregando su preocupación por la seguridad de su familia.
El hombre describió la situación como una "locura" derivada de una disputa por trabajos no terminados y pagos pendientes.
En contraste, Velázquez hizo uso de la palabra para negar las acusaciones, alegando que ese día había estado pescando y que se acercó al galpón solo para ayudar al ver el humo. "Vi que había humo que salía desde la oficina... oficina que está bajo llave que yo no tengo directamente de ahí", sostuvo el imputado, intentando desvincularse de la autoría del incendio.

No obstante, el juez Carraro señaló que la versión del acusado se encontraba "diametralmente opuesta" a las evidencias objetivas, como los mensajes de WhatsApp previos y el testimonio del vecino que halló herramientas y un bidón en su patio tras el incendio.
Finalmente, al resolver la preventiva, el juez enfatizó que "la conducta asumida por Velázquez no está adecuada a los parámetros legales en absoluto" y que el camino de la violencia para reclamar deudas anula cualquier justificación. Con esta decisión, el imputado permanecerá detenido bajo los cargos de “incendio”, “amenazas coactivas”, “lesiones leves” y “atentado a la autoridad”.








