“Exploté”, confesó tras la imputación por amenazas el hermano de uno de los asesinos de Jeremías Monzón
Máximo U., de 18 años, fue detenido por haber amenazado a un usuario de Instagram que reclamó Justicia por el atroz crimen que conmociona a Santa Fe. Ahora, volvió a su casa.
Jeremías tenía 15 años cuando lo mataron. Foto: Guillermo Di Salvatore
Recuperó la libertad el hermano mayor de uno de los asesinos de Jeremías Monzón, el santotomesino de 15 años apuñalado el diciembre pasado por tres adolescentes. Se trata de Máximo. U, de 18 años, quien había amenazado por redes sociales a uno conocido.
La investigación inició tras la denuncia de un joven, que dijo que tras pedir justicia por Jeremías en su cuenta de Instagram, Máximo U., a quien conocía, comenzó a hostigarlo. El imputado se presentó ante las autoridades y quedó detenido el lunes pasado.
La fiscal Rosana Peresín le atribuyó la autoría del delito de “amenazas coactivas” y ante el juez penal Leandro Lazzarini pidió que se dispusiera la prisión preventiva. La audiencia se realizó el viernes, y tuvo como resultado la liberación de Máximo O.
El abogado defensor Martín Durando propuso una serie de medidas cautelares no privativas de la libertad, las cuales fueron acogidas por el magistrado. “Exploté”, explicó el acusado, que dijo que había recibido sendas amenazas a través de redes sociales. “Reconozco que mi accionar fue erróneo, estoy arrepentido”, admitió.
Intervino el juez Leandro Lazzarini.
Entre las alternativas impuestas se encuentra la prohibición de contacto con la víctima y de usar redes sociales en general, fijar domicilio, constituir guardador y presentarse periódicamente ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Las amenazas
La fiscalía sostuvo que Máximo U., hermano mayor de uno de los adolescentes imputados por el homicidio que no será juzgado por tener menos de 16 años, profirió una serie de amenazas a otro joven a través de su perfil de Instagram, luego de haber visto que la víctima había pedido Justicia por Jeremías.
Los primeros mensajes datan del 22 de enero, pasadas las 17: “Ey guacho; queres que te rompa la cabeza; dejá de subir gilada; porque ya te busco; mi hermano va a pagar lo que hizo; pero por giles como vos casi la ligan mis hermanitos me entendiste”. Le dijo que le dispararía y luego comenzó a llamarlo.
Horas más tarde, por la noche, retomó la seguidilla de mensajes intimidatorios: “¿y, no contestás? Arrugaste cagón”. También lo llamó.
Al día siguiente, Máximo U. continuó con el amedrentamiento, todo con el objetivo de obligar a la víctima a bajar los posteos y reposteos que había realizado el 22 de enero.
El crimen
Jeremías Monzón fue visto con vida por última vez el jueves 18 de diciembre del año pasado, cuando salió de su casa en bicicleta rumbo a Santa Fe. Pasado el día y tras no tener noticias de él, su familia denunció la desaparición, dando lugar a la activación del Alerta Sofía, un protocolo de emergencia para la búsqueda inmediata de niños y adolescentes desaparecidos en situaciones de alto riesgo.
El crimen causó gran conmoción social.
Cuatro días después, el 22 de diciembre, la policía recibió un llamado al 911 que alertó sobre un cuerpo sin vida en un galpón abandonado en el barrio Chalet, frente al estadio del Club Atlético Colón. La identificación fue positiva. El cuerpo de Jeremías estaba en avanzado estado de descomposición y presentaba más de 20 puñaladas y heridas de arma blanca.
Tras la confirmación del homicidio, se realizaron una serie de allanamientos en los que se detuvo a la adolescente que luego fue imputada como coautora del crimen. También imputaron a dos chicos de 14 años, quienes debido a su corta edad no pueden ser juzgados.