Bullrich recibió a la madre de Jeremías Monzón y reactivó el debate por la Ley Penal Juvenil
Patricia Bullrich se reunió con Romina Monzón, madre de Jeremías, y anunció que el proyecto de Ley Penal Juvenil será tratado en febrero en el Congreso. La senadora afirmó que la iniciativa busca terminar con la impunidad en delitos graves cometidos por menores y sostuvo que “va a ser ley en el corto plazo”.
Bullrich junto a la familia Monzón tras el encuentro que reactivó el debate legislativo. Crédito: Prensa Patricia Bullrich
El encuentro entre Patricia Bullrich y Romina Monzón tuvo una fuerte carga simbólica y política. La senadora recibió a la madre de Jeremías, el adolescente asesinado en un hecho violento que involucró a otros menores, y utilizó el caso para volver a impulsar el debate por la Ley Penal Juvenil.
“Decidimos poner este proyecto para que la sociedad entera sepa que no podemos seguir así”, sostuvo Bullrich. Remarcó que no se puede tolerar que menores cometan homicidios y “vuelvan a su casa como si no hubiera pasado nada”, y señaló que el Estado debe dar una respuesta institucional.
La funcionaria confirmó que el proyecto ingresará en febrero a la Cámara de Diputados. Recordó que la iniciativa ya había sido impulsada durante 2025 por la diputada cordobesa Laura Rodríguez Machado, pero quedó frenada por la dinámica parlamentaria y las disputas políticas.
Bullrich reconoció que la ley no será retroactiva y que no alcanzará el caso de Jeremías, pero aseguró que se trabaja con fiscales y abogados para que “no sea como si nada hubiera pasado”. En ese marco, mencionó contactos con la fiscal general de Santa Fe, María Cecilia Vranicich.
Romina Monzón pidió que la muerte de su hijo no sea en vano y reclamó cambios profundos.
El caso que reactivó el debate
Para la legisladora, la muerte de Jeremías se transformó en un punto de inflexión. “Este caso va a dejar un legado”, afirmó, y sostuvo que debe servir para interpelar a todo el país sobre la educación, la prevención de la violencia y la responsabilidad penal juvenil.
Romina Monzón expresó su dolor con crudeza. “Ver cómo los asesinos de mi hijo están en su casa es terrible”, dijo. Remarcó que si la ley se hubiera aprobado antes, los responsables estarían detenidos, y sostuvo que la lucha ahora es para que otras familias no pasen por lo mismo.
La madre de Jeremías afirmó que no busca venganza, sino que la muerte de su hijo “no sea en vano”. Señaló que seguirá impulsando el reclamo “hasta las últimas consecuencias”, no solo por su hijo, sino por otras víctimas de hechos similares.
En el caso, además de los menores involucrados, existe una persona adulta imputada como partícipe secundaria. Monzón sostuvo que hubo planificación y un nivel de violencia que calificó como “perverso”, y cuestionó el rol de los adultos en este tipo de hechos.
Una ley en discusión profunda
El debate por la Ley Penal Juvenil excede la edad de imputabilidad. En el Congreso, uno de los consensos previos era fijarla en 14 años, pero el impacto del caso Jeremías reabrió presiones para bajarla a 13.
Especialistas y legisladores advierten que el debate no puede ser reducido solo a la edad. Señalan la falta de discusión sobre presupuesto, infraestructura, dispositivos de contención, sistema penitenciario juvenil y políticas de prevención.
Bullrich anunció que el proyecto de Ley Penal Juvenil ingresará en febrero al Congreso.
También se cuestiona que la ley no contemple de manera clara el financiamiento del sistema que debe sostenerla. La implementación, advierten, requiere recursos, formación profesional y una estructura que hoy no está plenamente desarrollada.
Mientras tanto, el Gobierno nacional busca avanzar con el tratamiento parlamentario. Bullrich afirmó que el proyecto “va a ser ley en corto plazo” y que existe decisión política de impulsar la reforma, aun en un contexto de fuerte debate social e ideológico.